Por los ilÃcitos cometidos por funcionarios de diferente nivel durante su edificación, los cientos de millones de pesos del erario que se gastaron en dicho proyecto y la inutilidad que representará para la sociedad mexicana, la llamada Estela de Luz es ya para el gobierno de Felipe Calderón lo que en su momento representaron para el gobierno de Vicente Fox el programa Enciclomedia y la Biblioteca Vasconcelos, es decir, un monumento a la ignominia y a la corrupción caracterÃsticas del actual gobierno panista.
Como sucedió con la que tendrÃa que ser la más grande del paÃs -que sobrepasó por mucho su presupuesto original y que cuyo costo final rebasó los mil millones de pesos-, la Estela de Luz ha duplicado en los 15 meses que lleva de retraso el monto que la Cámara de Diputados le destinó en 2010, al pasar de 400 millones de pesos a casi mil 100 millones de pesos, irregularidades que no han sido explicadas por Alonso Lujambio, responsable del proyecto.
La misma comparación puede hacerse con el programa Enciclomedia, que a pesar de que persiste la ausencia de materiales básicos, la falta de personal calificado para su correcta aplicación, y que es un sistema incompatible y desfasado respecto a los sistemas y programas computacionales actuales, sirvió para desviar mil 627 millones de pesos del presupuesto autorizado por la Cámara de Diputados en 2005, entre otros ilÃcitos.
La AuditorÃa Superior de la Federación ha anunciado que será el 20 de febrero cuando dé a conocer los resultados de las irregularidades cometidas durante el proceso de construcción de un bodrio arquitectónico que ha servido de parapeto al todavÃa Secretario de Educación para no caer en desgracia.
Sin embargo, cualquier otro señalamiento de dicho organismo que no sea apuntar como responsable de todas esas corruptelas al otrora suspirante presidencial Alonso Lujambio, serán como balas de salva de una pistola de juguete, cuando lo que se requiere son penas ejemplares para acabar con los cientos de corruptelas que han cometido los amigos y familiares del presidente bajo el amparo del poder presidencial a lo largo de los últimos cinco años de gobierno panista.
























