Una ola de atentados contra chiitas dejó 78 muertos el jueves en Irak, el segundo ataque en gran escala de extremistas desde la partida de los últimos soldados estadounidenses en diciembre.
Los ataques, que tuvieron las caracterÃsticas de los que suelen efectuar los insurgentes sunitas, ocurrieron en vÃsperas del ArbaÃn, una festividad chiitas que marca el fin de los 40 dÃas de luto por el aniversario de la muerte del imán Hussein, una figura venerada.
Ese feriado suele atraer cientos de miles de peregrinos de todas partes de Irak a la ciudad santa de Karbala, por lo que se incrementaron los temores de que se profundice el derramamiento de sangre sectario.
Las divisiones entre sunitas y chiitas pusieron al paÃs al borde de la guerra civil hace sólo unos años. Los atentados en Bagdad y en las afueras de la ciudad sureña de Nasiriya parecieron ser los más letales en Irak en más de un año.
Las explosiones ocurrieron en un momento especialmente inestable para la naciente democracia de Irak. Un gobierno de unidad de base amplia, diseñado para incluir a las principales facciones del paÃs, está envuelto en una crisis que enfrenta a polÃticos de la mayorÃa chiita en el poder contra la minorÃa sunita, que estuvo al frente de la nación durante la dictadura de Saddam Hussein.
Algunos iraquÃes dicen que los atentados letales se deben a esa discordia polÃtica. “Responsabilizamos al gobierno por estos ataques. Ellos (los polÃticos) se están peleando por sus puestos y esta pobre gente es asesinada en estas explosionesâ€, dijo Alà Qassim, un residente de Bagdad, no mucho tiempo después que explotó la primera bomba.
Los ataques comenzaron a la hora pico del tránsito matutino en Bagdad, cuando explosiones azotaron el mayor vecindario chiita de la capital, llamado Ciudad Sadr, asà como otro distrito que contiene un santuario chiita, y mataron a unas 30 personas, según la policÃa. Horas después, un ataque suicida sacudió a peregrinos chiitas que se dirigÃan a Karbala y dejó 48 muertos, dijo la policÃa.
Las explosiones tuvieron lugar cerca de Nasiriya, unos 320 kilómetros al sureste de Bagdad. Autoridades de salud confirmaron las cifras.
El general de división Qassim al-Mussawi, portavoz militar en Bagdad, consideró que el objetivo de los ataques es “crear agitación entre el pueblo iraquÃâ€. Dijo que es demasiado pronto como para responsabilizar a alguien.
Condena internacional
Estados Unidos condenó los atentados que según la portavoz del Departamento de Estado norteamericano, Victoria Nuland, son “intentos desesperados†de gente “que intenta volver el tiempo atrásâ€.
La ONU también condenó los ataaques. “Urjo a todos los iraquÃes a mantenerse firmes frente a quienes hacen uso de la violencia para impedir que el paÃs sea democrático, estable, seguro y próspero†, afirmó el enviado especial de las Naciones Unidas para Irak, Martin Kobler, en un comunicado de prensa.

























