De cara a las urnas, el PRI tiene fortalezas para ganar la elección presidencial y aumentar su presencia en el Congreso, dicen tres ex presidentes del Revolucionario Institucional: Humberto Roque Villanueva, Mariano Palacios Alcocer y Dulce María Sauri Riancho, a la vez que advierten que es necesario un partido distinto, no corporativo, abierto a la participación ciudadana, dueño de sí mismo, no propiedad presidencial.

Fueron presidentes del PRI en el poder, y en entrevistas describen el avance de su partido, posterior a la derrota histórica de 2000. El fortalecimiento de su estructura en los últimos años, dicen, coloca a su organización en posición de ventaja en la competencia por la Presidencia de la República.


En la contraparte, ven a un PAN intervenido por Felipe Calderón, y un PRD disminuido por su crónica disputa interna por el poder.

Reconocen que la unidad interna priísta es condición básica de triunfo en 2012, y expresan que los riesgos de desunión deben ser conjurados con suma de voluntades, inclusión, y con el aprovechamiento de su ola ganadora. “La victoria une”, dicen.

Califican a Enrique Peña Nieto como un candidato competitivo, surgido de un proceso interno que fortalece al tricolor.

Aunque ven desventajas del PAN y PRD, en contraposición con las debilidades del PRI y de su fuerza renovada, ven con cautela los escenarios de julio próximo. La contienda es difícil, consideran.

“El PRI debe llegar preparado, que no lo vayan a sorprender como a Felipe Calderón, que dijo que no se había dado cuenta que era tan grave el problema del narco”, advierte Roque Villanueva.

Palacios Alcocer exige: “No basta con ganar las elecciones, sino construir (desde la campaña) un plan nacional de desarrollo incluyente, que sea rector del Estado, y no la propuesta de un partido, para hacer frente a los rezagos sociales” .

Dulce María Sauri afirma: “Para el PRI, en 2012, la luna de miel sería como después del tercer matrimonio, muy corta o postergada al infinito; la sociedad nos exigiría soluciones y acciones de inmediato, porque el partido vende experiencia”.