
La pista de patinaje más alta del mundo sobre hielo “ecológico” de una compañÃa española acaba de abrir sus puertas en el piso 94 del rascacielos John Hancock de Chicago, donde también se puede disfrutar de las espectaculares vistas de la Ciudad de los Vientos y de lago Michigan.
En realidad, la superficie de la pista no es verdadero hielo, sino un material sintético que no está frÃo y no consume energÃa.
“Es una pista sintética. La superficie se conoce como XTRAICE, el nombre de su fabricante, y es básicamente un polÃmero o plástico. Son varias hojas de ese plástico que ensamblamos para crear la pista”, explicó Carey Randall, directora de ventas y marketing del rascacielos.
El fabricante de este material es una compañÃa española, con sede en Sevilla y con una división en Miami, Florida, creada en 2003 y que ha vendido este “hielo ecológico” por todo el mundo.
“El mejor deslizamiento y el negocio más rentable jamás visto en hielo que no se derrite. Eso es lo que nos distingue. Eso es lo que nos ha convertido en el lÃder mundial en nuestro campo, en la producción y venta al por menor”, explican los responsables de Xtraice.
La pista de Chicago, que abrió sus puertas con el comienzo del año y que tiene 15 metros de largo por 6 de ancho, está causando sensación en la ciudad y, aunque no ha entrado en el libro de Guinness de los récords, los administradores del rascacielos defienden que es la más alta del mundo.
“Es muy divertido. La verdad es que la superficie es muy accesible”, dijo VÃctor RodrÃguez, un joven mexicano que está aprendiendo a patinar en esta nueva pista, situada a más de 300 metros de altura y bautizada como “Skating in the Sky” (“Patinar en el cielo”, en inglés).
Los responsables de la instalación explican que la superficie, más suave que el verdadero hielo, no consume energÃa, lo que ayuda a proteger el medio ambiente, y, como no está frÃa, los usuarios no tienen necesidad abrigarse.
“No tenemos que mantener agua congelada y ahorra electricidad”, dijo Randall, quien apuntó que el equipo de hockey sobre hielo de los Florida Panthers utilizan también esta superficie para entrenar en verano.
Otra de las ventajas que ofrece esta pista artificial es que si alguno de los patinadores cae al suelo el impacto no es tan fuerte como en una pista de hielo.
Desde la pista del rascacielos John Hancock, que en total tiene cien plantas y 344 metros de altura, se puede ver claramente parte del lago Michigan y el lado noreste de Chicago.
Las sesiones de patinaje son de 25 minutos y cuestan cinco dólares, mientras que el alquiler de los patines es un dólar más.
“Si supiera patinar lo harÃa, es un gran entretenimiento y ayuda al turismo de la ciudad,” aseguró Ramón MartÃnez, un turista de Nueva York que acudió sólo para ver la pista, que permanecerá abierta hasta el próximo 8 de abril.























