Axel de la Macorra, del Instituto de FÃsica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), descartó que la civilización maya con sus avanzados conocimientos astronómicos haya pronosticado el fin del mundo en el año 2012, como se ha señalado.
Sin embargo, consideró que se puede aprovechar la atención que en tiempos recientes se presta a la cultura maya para seguir su ejemplo e impulsar el interés por comprender los orÃgenes del universo con las herramientas tecnológicas que ahora existen.
En este sentido, anunció que connotados cosmólogos de todo el mundo, entre ellos George Smoot, Premio Nobel de FÃsica 2006, se reunirán en la ciudad maya de Chichén Itzá para debatir sobre los enigmas fundamentales de la cosmologÃa moderna.
El investigador señaló que, por primera vez en la historia de la humanidad, es posible plantear preguntas sobre el origen del universo que antes hubiera sido imposible imaginar, asà como responder a algunas de ellas gracias a los satélites (como el Planck lanzado en el 2009) y a la nueva instrumentación en los telescopios que se tienen en Tierra.
Destacó que gracias a los avances tecnológicos, estamos viviendo la época dorada de la cosmologÃa y que prueba de ello es que, en los últimos 15 años, se ha aprendido más sobre el universo y su estructura que en toda la historia previa de la civilización.
Haciendo una comparación, Axel de la Macorra, organizador del encuentro, consideró que, en la actualidad los cosmólogos se encuentran como se encontraba la humanidad en el siglo XV, cuando los mapas de la Tierra eran poco conocidos e imprecisos. En el universo, apuntó, existen 100 mil millones de galaxias; en el año 2000, solamente se habÃan mapeado alrededor de 10 mil, muy pocas comparadas con el tamaño del universo.
En este sentido, destacó la importancia de que instituciones como la UNAM y el Conacyt apoyen a los cosmólogos mexicanos para que participen en proyectos internacionales como el llamado BigBOSS, que tiene como propósito hacer el mapa del universo más grande jamás elaborado, midiendo 50 millones de galaxias.
El también director del Instituto Avanzado de CosmologÃa, dijo que el proyecto BigBOSS usará un telescopio óptico de cuatro metros, ubicado en el Observatorio Nacional de Kitt Peak, en Arizona, Estados Unidos, para responder algunas preguntas fundamentales de cosmologÃa y tratar de esclarecer qué es la energÃa oscura.
Actualmente, podemos tomar los telescopios que ya son obsoletos para algunas tareas de astronomÃa y adaptarles fibras ópticas, para que en cada instante puedan tomar miles de fotografÃas al mismo tiempo, y asà reconstruir una parte del universo como es actualmente y como era hace millones de años, indicó.
De la Macorra advirtió que a la fecha, el proyecto se encuentra en estado embrionario, por lo que es el mejor momento para que investigadores mexicanos se involucren, pues más adelante será tarde.
Sobre los enigmas fundamentales que la cosmologÃa moderna trata de resolver, dijo que se trata principalmente de esclarecer qué son la materia y la energÃa oscura.
El fÃsico explicó que sólo el 4 por ciento del universo se encuentra formado por átomos y moléculas, tal y como los conocemos; el 22 por ciento se compone de materia oscura y el 74 por ciento es energÃa oscura.
Los cientÃficos saben que la materia oscura y la energÃa oscura existen y conocen sus efectos, pero hasta ahora no se sabe qué son. Los cosmólogos especulan que en el futuro la persona o el grupo de personas que puedan describir qué es la energÃa oscura, podrÃan ganar el Premio Nobel.
El encuentro de cosmólogos, llamado Visiones de Nuestro Universo y la nueva era de la CosmologÃa se llevará a cabo mañana 18 de enero. En su organización participan la UNAM, el Instituto Avanzado de CosmologÃa, el Instituto Nacional de AntropologÃa e Historia y el Centro de FÃsica y CosmologÃa de Berkeley (Berkeley Center for Cosmological Physics, BCCP).

























