En reunión celebrada en un conocido salón de Puruándiro, con la presencia de los aspirantes del PRD a la candidatura a la Diputación Federal por el 2º Distrito Electoral de Michoacán, José Leyva, Julieta Gallardo y Gustavo Ávila, así como de los aspirantes a la candidatura al Senado de la República, por el mismo partido, Enrique Bautista, Raúl Morón y Mauricio Prieto, y del Diputado Local por el Distrito, Erick Blanquet, los aspirantes coincidieron en la necesidad de cerrar filas en el próximo proceso electoral para recuperar la confianza de la ciudadanía tras la derrota del pasado 13 de noviembre.

Para ello, señalaron, es indispensable que el proceso de selección de candidatos a través de encuestas sea transparente y confiable, como sucedió en la selección de los candidatos a la Presidencia de la República, Andrés Manuel López Obrador, y a la Jefatura del Gobierno del DF, Miguel Ángel Mancera, ambos por la Coalición Movimiento Progresista.


Insistieron además en el rechazo a que las expresiones con mayor presencia en los consejos estatal y nacional pretendan imponer como candidatos a referentes de las mismas, debiendo, en su lugar, respetar los resultados de las consultas a la ciudadanía.

El ex Diputado Local Gustavo Ávila reiteró su compromiso de seguir trabajando por los intereses de los ciudadanos del Distrito, como lo hizo desde su curul en el Congreso Local.

Por su parte, el también ex Diputado Local, Enrique Bautista señaló su interés de llegar al Senado para impulsar leyes que induzcan la integración de cadenas productivas entre los productores agrícolas del país, tal y como se hizo con los productores de aguacate de Michoacán, para lograr el ordenamiento de los mercados, darle valor agregado a los productos del campo, generar derrama económica y crear los empleos que el estado y el país demandan.

Asimismo, señaló, que se hace necesario impulsar una profunda reforma fiscal que incremente la recaudación a partir de acabar con los regímenes de excepción y que los grupos de poder económico paguen lo que les corresponde en estricta justicia, como sucede en cualquier país