El pasado martes por la noche, el artista plástico regresó a este lugar -al que dijo amar por tener un valor simbólico especial para él- para presentar la serie Coordenadas invisibles, un conjunto de seis óleos sobre madera en grandes formatos, y seis grabados más pequeños realizados bajo la técnica de monotipia. La totalidad de las piezas tiene el estilo abstracto caracterÃstico del pintor tapatÃo, la diferencia en esta ocasión es que además de utilizar los tonos color tierra que siempre han estado presentes en su paleta de colores, Weber decidió hacer un par de cuadros utilizando también el verde y el azul. “Quise meter colores que no uso normalmente porque ya era hora de hacer algo nuevo, de tomar un riesgo, y los quise aplicar puros para que fuera más gráfico”, comentó el artista.

























