chicharito

Se levantó para unirse a la sonora ovación que el Teatro de los Sueños rindió a uno de sus actores favoritos.

Sir Alex Ferguson fue un embelesado más con el regreso de Javier Hernández a los roles protagónicos. El nombre del mexicano volvió a ser colgado en la exclusiva marquesina de Old Trafford.

Cuando lo relevó (73’), se apresuró a acercársele para estrechar su mano, darle un efusivo abrazo e intercambiar felicitaciones. El mítico entrenador escocés rindió pleitesía a su “joya” predilecta.

La mala racha terminó con el penalti que representó el inicio de la fiesta (38’). Nunca había ejecutado uno como Red Devil, nunca lo había necesitado tanto como ayer.

Eso explicó que ni Dimitar Berbatov se le acercara para quitarle la opción. Su encendida mirada reflejaba seguridad y sed de revancha. Cobro perfecto. Festejo cargado de emoción y compañerismo. Todos en la cancha celebraron el reencuentro del Chicharito con el gol, 304 minutos después.

No estremecía las redes del contrincante desde el 26 de noviembre, cuando firmó la anotación que permitió al Manchester United igualar con el Newcastle (1-1).

La de ayer enseñó el camino al triunfo sobre el Stoke City (2-0), su principal “cliente” desde que llegó al futbol europeo. Es la cuarta vez que le marca, todas en juegos correspondientes a la Liga Premier de Inglaterra.

Ninguno de los tres goles anteriores le supo tanto. Por eso cerró los ojos, levantó los brazos y apretó la quijada, mientras el resto de los Diablos Rojos se fundían con él, en un emotivo festejo. Nadie extrañó a Wayne Rooney. Su socio en el área despertó del letargo en el momento más oportuno.

Victoria fundamental, con Javier como pieza clave. El éxito del United se combinó con la caída del Manchester City en su visita al Everton (0-1). Parte de las heridas fueron curadas con el retorno a la cima liguera, donde los escarlatas se miran hombro a hombro con sus eternos rivales de ciudad.

Bálsamo para un equipo al que sólo le quedan el certamen local y la Europa League como válvulas de escape a una terrorífica campaña, marcada por las lesiones y los inesperados reveses.

Historia que El Chicharito ha personificado. Tres problemas físicos le han impedido tener continuidad. No era titular desde el 31 de diciembre. Amargo mes que terminó con una pizca de dulzura.

Pudieron ser dos, pero Berbatov se negó a ser relegado una vez más y se apoderó del esférico cuando se señaló el segundo penalti de la noche. Su cobro no fue tan efectivo como el de Hernández, mas contó igual (53’).

El mexicano lo felicitó y el búlgaro respondió fríamente. Sello distintivo de una relación tan cercana como competitiva, esas que tanto gustan a Ferguson.

Javier recuperó su esencia. La garra nunca se fue. La diferencia es que ahora estuvo reforzada por los veloces movimientos dentro del área y esa inusual facilidad para desmarcarse. Los zagueros del Stoke City recurrieron a varias faltas para detenerle.

Destacada actuación de una de las figuras consentidas para el exigente público de Old Trafford, acostumbrado a los extremos: desaira o mima.

Javier se fue ovacionado tras marcar su gol 27 con el United, séptimo en la actual temporada de la Liga Premier. Ferguson sonrió… Su chico estrella ha vuelto.