josefinaRazones
•    Josefina cambia el escenario de 2012
-Jorge Fernández Menéndez-
EXCÉLSIOR

Hace ya tiempo le pregunté a Josefina Vázquez Mota por qué no aceptaba la candidatura panista al Estado de México.
Me dio varias razones, pero la más importante fue que se había trazado una ruta personal que era buscar la candidatura presidencial.
Ya en alguna otra ocasión habíamos hablado del tema, pero más como una hipótesis que como un objetivo real.
En aquella ocasión, con la elección mexiquense en ciernes, no tenía duda alguna sobre cuál debía ser su meta. Iba a buscar la candidatura presidencial y veía que los intentos de que fuera al Estado de México, más que buscar hacer competitiva esa candidatura estatal, estaban destinados a sacarla de esa carrera en forma prematura.
Desde entonces la he visto trabajar con un orden y una constancia notables en busca de su objetivo.
Soportó presiones de todo tipo, particularmente las internas; fue armando un equipo de muy buen nivel, políticamente se ubicó en el punto idóneo de garantizar continuidad con el calderonismo sin que fuera considerado simple continuismo y logró algo que no generaron sus adversarios internos: expectativas. Josefina ha puesto sobre la mesa una carta que altera los planes de Peña Nieto y de López Obrador, la carta del género.
Hay quienes dicen que México no está preparado para que una mujer sea Presidenta de la República.
No lo creo.
No creo que como sociedad seamos diferentes a Chile, Argentina, Costa Rica o Brasil, países que han tenido o tienen mandatarias que, además, han sido, en general, muy exitosas en sus gestiones y que mantuvieron o mantienen altos índices de aceptación.
No sé si Josefina podrá ganar la Presidencia de la República, pero no me cabe duda de que será una formidable competidora y que su opción será atractiva para muchos sectores que, de otra manera, difícilmente hubieran volteado a ver a la candidatura panista.
El hecho es que, por su perfil, la de Josefina es la que se percibirá como la más ciudadana de las tres que se disputarán realmente la Presidencia.
Decíamos apenas la semana pasada que era un error acusar, como lo hicieron Santiago Creel y Ernesto Cordero, a Josefina, de ser una funcionaria que había colocado a pocos panistas en las principales posiciones de la SEP y la Sedesol durante su paso por ambas secretarías.
Era un error porque precisamente esa capacidad de apertura hacia otros sectores es lo que hacía atractiva y competitiva la candidatura de Vázquez Mota. Mientras el PRI apuesta al carisma de Peña Nieto y a la sólida estructura territorial que lo caracteriza, y López Obrador juega a capitalizar su imagen de irreductible opositor y confía en las redes de apoyo construidas a lo largo de los años, Josefina apostará a ser puente de conexión entre varios sectores hoy dispersos, dentro y fuera del PAN, y a operar en la política como una mujer moderna en el hogar: la que soluciona disputas, organiza la casa, hace que funcione y termina siendo la referencia de su pareja y sus hijos, y en muchas ocasiones, en casi 30% de los hogares de México, la que mantiene a su familia con su esfuerzo.
Soy de quienes creen que el proceso interno del PAN fue demasiado largo y que este resultado era previsible por lo menos desde diciembre pasado.
Creo que se podrían los panistas haber ahorrado desgastes y fricciones internas, pero también es verdad que, finalmente, por la forma en que se dieron las cosas, por lo abrumadora de la victoria de Josefina, por el número de panistas que salieron a votar y también por la actitud madura y seria de Ernesto Cordero y Santiago Creel, al reconocer de inmediato el triunfo de su oponente, el resultado es altamente benéfico para su candidatura presidencial.
Hay quienes se han asombrado de que, en su primer discurso, Josefina se haya ido en forma directa sobre el PRI.
Lo asombroso hubiera sido que hubiera elegido otro objetivo.
Vázquez Mota, aunque todavía lejos de Peña Nieto, sabe que parte en segundo lugar y su única opción debe ser perseguir al puntero y que para lograrlo debe descontarle dos puntos mensuales (dos que pierda Peña, dos que gane ella).
López Obrador, que está haciendo bien las cosas, y en el acto de hoy con Cuauhtémoc Cárdenas lo confirmará, quiere seguir en esa carrera y, paradójicamente, lo que busca son esos mismos votos que giran en el entorno del priismo, los que lo beneficiaron en 2006 y que ahora parecen estar con Peña, pero que busca recuperar Andrés Manuel.
Finalmente hay quienes dicen que esta fue una derrota de Felipe Calderón.
En algún plano personal puede ser.
En lo político, lo dudo: por el contrario, creo que es el resultado, en el proceso interno, que más puede beneficiarlo de cara al futuro, porque ganó la candidata más competitiva y con un grado de cercanía y autonomía suficientes respecto de Los Pinos como para otorgarle oxígeno al Presidente.
____________________________________
En privado
•    El arroz cocido
-Joaquín López Dóriga-

Un artista nunca termina una
obra: la abandona. Florestán
Hace seis años Felipe Calderón surgió como opción viniendo desde muy atrás y desde muy abajo, al grito de el hijo desobediente, que retrataba su distancia con el presidente Vicente Fox que tenía en Santiago Creel a su candidato.
Tras su destape en una comida tumultuaria en el rancho de Abraham González, en Jalisco, el sábado 29 de mayo de 2004, vino al día siguiente el regaño público de Fox, lo que llevó a Calderón a renunciar como secretario de Energía a las pocas horas, el lunes 1 de junio, y desde aquellas profundidades, escalar y construir una candidatura tan formidable que lo llevó, primero, a ganar la candidatura de su partido, derrotando a Creel y a Fox, y luego la Presidencia de la República en un cerrado y rijoso proceso electoral con su correspondiente conflicto poselectoral del que fueron emblemas la toma del corredor Zócalo-Reforma y la protesta de Andrés Manuel López Obrador como presidente legitimo de México.
La historia de Vázquez Mota tiene un cierto paralelismo con la de Calderón: no era su candidata, el primer equipo presidencial estaba con Ernesto Cordero, identificado como el candidato del Presidente, y con todo, ganó el proceso interno de su partido.
El rostro del ex secretario de Hacienda la noche del domingo en la sede nacional del PAN retrata con todo dramatismo lo convencido que estaba de su triunfo y el impacto de la derrota, imposible de procesar desde tan alto en unos cuantos minutos.
Pero así es la política, y al que no le gusten los calores que no se meta a la cocina, en la que, adelantaba Vázquez Mota, ya se había cocido el arroz.
Ahora su reto será la operación cicatriz que necesitará de cirugía mayor, más que por lo que se dijeron los precandidatos, por lo que se dijeron sus equipos, que vaya que se dijeron, marcadamente el de Cordero.
Retales
1. CONTROL. El viernes le contaba del control priista que el gobernador Juan Manuel Oliva ejerce en el PAN de Guanajuato y que no dejaría pasar al doctor José Ángel Córdova, como no lo dejó pasar.
Oliva operó para sacar a su candidato, Miguel Márquez, y pasó por encima de todo;
2. YUNQUE. En Jalisco también se impuso El Yunque, que pasó por encima del gobernador Emilio González, que en seis años no pudo construir un candidato propio, por lo que cedió ante Fernando Guzmán, hombre del cardenal Juan Sandoval Íñiguez, quien a pesar del retiro, mantiene su influencia y peso; y
3. REGRESO.
Hoy se confirma la candidatura de Cuauhtémoc Cárdenas al Senado por el Movimiento Progresista, tras el encuentro, en todos los sentidos, de esta mañana con Andrés Manuel López Obrador.
Cárdenas fue senador por el PRI de 1976 a 1980, que se fue de gobernador a Michoacán.
________________________________________
La Historia en Breve
•    Siempre ha sido cordial el encuentro con Andrés Manuel
-Ciro Gómez Leyva-

Esta mañana tendrá lugar el primer encuentro público de la temporada entre las dos figuras históricas del PRD, los dos únicos candidatos presidenciales que ha tenido el partido: Cuauhtémoc Cárdenas y Andrés Manuel López Obrador.
Un encuentro que ninguno de los dos quiso concretar en 2006.
Sigo creyendo que de haberse dado, el tabasqueño sería hoy presidente y no candidato.
Cuauhtémoc aclara que es una reunión para que el grupo “Un México para todos”, al que pertenece, le presente a López Obrador una serie de ideas que “pudieran contribuir al programa de la campaña y contribuir al programa del movimiento progresista”.
Simbólicamente, el acto será mucho más.
Es un pendiente arrastrado desde hace seis años.
Es la aceptación de que no hay unidad completa sin Cuauhtémoc Cárdenas.
No en vano atestiguarán Marcelo Ebrard, Miguel Ángel Mancera y los presidentes de los tres partidos del frente de izquierdas.
— ¿Cuándo viste a Andrés Manuel?
—A principio de año —responde
Cuauhtémoc.
— ¿Ahora hay un trato cordial?
—Siempre ha sido cordial nuestro encuentro.
Es un Cuauhtémoc relajado el que aclara que “Un México para todos” no invitará a Enrique Peña Nieto y Josefina Vázquez Mota, “porque con ellos no tenemos nada que hacer”.
— ¿Vas a ser candidato al Senado?
—Definitivamente, no.
Yo no voy a participar electoralmente.
No tengo intenciones de participar.
Creo que soy más útil manteniéndome independiente de un cargo público.
Es un Cuauhtémoc muy distinto al que nunca terminó de encontrar discurso en la campaña de 2006.
Hoy parece, de nueva cuenta, un hombre en su lugar.
Buenas noticias para la izquierda.
_________________________________
Política cero
•    Chepina, Clooney, Bichir, “Juanito” y “El Peje”
-Jairo Calixto Albarran-

Reconozco que era demasiado inocente expresar cierto alivio y decir que era una bendición que las campañas preelectorales del PAN, que duraron mucho más de lo que dura un corto invierno, ya se hubieran terminado pues, aquí entre nos, ya nos tenían un poco hasta el queque.
Sobre todo porque la celebración de doña Chepina fue exagerada, o sea, hagan de cuenta que le hubiera ganado a Lula y a Kennedy, cuando sus oponentes no tenían empaque ni para arrebatarle una jefatura de manzana a Juanito.
Y es que ni Creel ni Cordero tuvieron estilo para felicitar a la hoy virtual candidata y ponerse a sus órdenes (de hecho, la frase del Peje que ha generado tantos golpes de pecho:
“Respeto a Josefina como mujer, no como política”, la suscribieron Santi y Neto desde mucho antes)…
Bueno, la verdad, sonaron más creíbles y sinceros los elogios de Brad Pitt y George Clooney para con Demián Bichir en la antesala del Oscar.
Si como dice Xóchitl Gálvez, la Vázquez Mota va a ser la que va a chingar al PRI, va a tener que subirle al nivel del discurso en la crítica y la autocrítica, desmarcarse de Jelipillo haiga sido como haiga sido, explicar su aún oscuro pasado con la maestra Gordillo y, sobre todo, aclarar su posición concreta en temas (derecho a decidir, matrimonios del mismo sexo, combate al crimen organizado, monopolios) en los que no ha pasado del lugarazo común. Incluso sus señalamientos contra el Dorian Gel Peñanieto sonaron bofos, aunque lo haya declarado a nivel de nuevo peligro para México.
No están nada mal unos días de tregua política mientras se restañan heridas con una terapia ruda de Alzheimer selectivo.
Aunque claro, la abstracción no puede ser absoluta.
Si bien el IFE ha impuesto un alto a las ansias de militancia por un mes y medio, no puede impedir que las calles de la patria mexica sean salpicadas por los rostros mañosamente sonrientes de los aspirantes a cargos de elección popular, inflándonos el delirio de persecución desde pendones, espectaculares y vallas ambicionando tus sufragios.
Quizá en estos días, mientras entraman conciliábulos siniestros, nuestros políticos, empezando por Los Pinos, tendrían que pensar en lo que afirma Luis de Guindos, ministro de Economía y Competitividad de España que, a pesar de formar parte de un gobierno recalcitrante, conservador y salvajemente capitalista, ha declarado:
“Si se piden sacrificios, lo que más ganan deben dar el ejemplo”.
¿En qué se habrá gastado más, en la precampaña panista, en las celebraciones de Chepina, en el show de Madonna en el Super Bowl?
Igual ni todo eso junto es lo que se gasta Moreira en un día de shopping en el otro laredo.
_________________________________
Clase Política
•    Vázquez Mota y adversarios
-Miguel Ángel Rivera-

En sus primeros momentos como candidata presidencial del PAN, Josefina Vázquez Mota tuvo dos actitudes opuestas: se lanzó directamente contra el PRI y su candidato, Enrique Peña Nieto, mientras que al abanderado de los partidos de izquierda (PRD, PT y MC), Andrés Manuel López Obrador, sencillamente lo ignoró.
El tabasqueño respondió al desaire con energía.
Dijo que a Vázquez Mota la respeta como mujer, pero no como política, pues considera que utilizó los programas de la Secretaría de Desarrollo Social para contribuir al fraude con el cual lo superó el ahora presidente Felipe Calderón.
En tanto, el corresponsal del Financial Times, Adam Thomson, escribió que para muchos observadores hay “una clara indicación de que la señora Vázquez Mota tiene la intención de librar una dura y combativa campaña en contra de sus adversarios en los próximos meses.
Por el contrario, el señor (Enrique) Peña Nieto (PRI), quien se ha comprometido a fundamentar sus próxima campaña en cuestiones de política pública en lugar de insultos, escribió en su cuenta de Twitter: ‘Felicidades y bienvenidos al proceso democrático’”.
La cosecha
El gobierno federal debe actuar con urgencia para resolver la situación financiera del IMSS y dar certidumbre a los mexicanos sobre el funcionamiento de la institución encargada de ofrecer servicios de salud a cerca de 50 por ciento de la población, expresó el senador Manlio Fabio Beltrones…
Ante indicios de que el tribunal electoral federal declarará válidas las elecciones de gobernador en Michoacán, el equipo del triunfante candidato del PRI, Fausto Vallejo, anticipó que rendirá protesta el próximo día 15 ante el Congreso local, y luego enviará un mensaje, en un acto en el que estará Peña Nieto…
Los colegios de profesores de derecho penal y derecho procesal penal de la Facultad de Derecho de la UNAM entregarán el próximo miércoles a la procuradora General de la República, Marisela Morales Ibáñez, la presea Dr. Fernando Castellanos Tena, en reconocimiento a su trayectoria en las instituciones de procuración de justicia…
Luego de que el CEN del PRI lanzó la convocatoria para elegir candidato al gobierno de Tabasco, y como el ex alcalde Evaristo Hernández no acepta declinar, el precandidato Jesús Alí de la Torre se declaró dispuesto a competir, pues no ha surgido de las esferas del poder…
El subsecretario de Educación de Guerrero, Marcial Rodríguez Saldaña, informó que hoy reiniciarán las actividades en la normal rural de Ayotzinapa…
Jesús Aguilar Padilla y Ranulfo Márquez, delegados regional y estatal del PRI en Puebla, afrontan un dilema en el noveno distrito, pues la CTM presiona para imponer a un líder sindical como candidato a diputado federal, mientras que las encuestas señalan como favorito a Víctor Manuel Carreto Pacheco, joven abogado con trabajo de seis años en esa demarcación…
____________________________________
Astillero
•    Tercia bajo presión
•    Ceder para ganar
•    Apoyos envenenados
•    Jalisco, Guanajuato y Yucatán
-Julio Hernández López-

Dado que ya se han definido las propuestas presidenciales de los tres principales partidos políticos del país, es posible intentar un acercamiento a lo que los votantes encontrarán a la hora de emitir su voto en julio próximo.
Un primer rasgo distintivo es el hecho de que en la tercia dominante (aún falta por definirse el partido de la profesora Gordillo) los candidatos no tienen el control pleno de sus estructuras partidistas, y en aras de aglutinar a fuerzas internas en pugna han ido cediendo espacios, o lo irán haciendo, a factores reales de poder que habrán de resultar los ganadores netos si sus promovidos no se hacen de la banda presidencial: Salinas y la coalición de gobernadores y ex gobernadores detrás de Peña Nieto; Camacho, Ebrard y los Chuchos detrás de López Obrador, y Calderón y los Zavala detrás de Vázquez Mota.
A la hora del recuento de la asignación de las diversas candidaturas legislativas en juego, esos grupos y personajes podrán haberse quedado con la porción más importante de las eventuales ganancias correspondientes a cada aventura electoral.
En consonancia con ese cuadro de falta de control estructural y de necesidad de hacer ofrendas internas, los tres virtuales candidatos no han podido desplegar a plenitud sus proyectos originales, y su crecimiento personal se ha visto limitado o menguado.
Peña Nieto pasó del cesarismo precoz, que sólo esperaba el trámite de las urnas para asumir la presidencia casi predestinada, a una angustiada etapa de sobreprotección, con un beltronismo acechante, para no repetir los costosos errores que, como en la FIL, han degradado con fuerza la percepción pública respecto de su capacidad política y su viabilidad como gobernante.
López Obrador ha debido refugiarse en la coartada de la República Amorosa para tratar de eludir los crónicos problemas internos de una izquierda solamente aceitada para lo electoral y ha cedido su equipaje de largos años a los ideólogos y operadores de las alianzas con el PAN en los estados, el colaboracionismo con Calderón, la desmitificación y desmemoria respecto del fraude de 2006 y el pragmatismo moderno.
Y Vázquez Mota, apenas llegada en firme al escenario, está desde ahora emplazada a negociar con los gobernadores panistas que apoyaron a Cordero por inducción de Los Pinos y a tratar de acallar con candidaturas y cargos de campaña a quienes le acusaron de ser una paracaidista de San Lázaro que nada más asistió al 6 por ciento de las votaciones que le correspondían.
En tal cuadro de candidaturas condicionadas y bajo presión no hay lugar en estos momentos para las ilusiones.
Ninguno de los aspirantes está construyendo su expectativa de poder con libertad plena (como en 2006 trató de hacerlo el tabasqueño, traduciendo su enorme fuerza de entonces en un rechazo permanente a pláticas en privado y arreglos o entendimientos de última hora con empresarios y políticos influyentes).
En el PRI se tiene un candidato escenográfico, de escaparate, que desde ahora se mueve conforme a las determinaciones de los viejos lobos de mar que le circundan (ni siquiera sabía, semanas atrás, si técnicamente era candidato o precandidato, de lo cual se deduce claramente que sus estrategias de campaña no las decide él y tal vez apenas se entera de ellas a la hora de leer los discursos que le preparan).
En las izquierdas, para aparentar unidad y con la aritmética como obsesión, se está formando un batidillo de oportunismo y asepsia ideológica que de llegar a gobernar significaría un anunciado freno o una cantada distorsión de los principios generales que enarbola el candidato al que algunos de sus envenenados apoyadores de hoy desean la más firme de las derrotas para entonarle Las Golondrinas a él y su morenismo.
Y el panismo josefinista está desde ahora entrampado en la sonrisa congelada de la candidata que no se sabe si mantiene esa pose casi quirúrgica como reacción nerviosa ante el difícil paquete que se ha echado encima o como una esperanza gestual ingenua de que con buena cara podrá lidiar y someter a su interés a los grupos de desbordada presión que tampoco le desean buen fin electoral.
Astillas
En Jalisco, la ultraderecha propone continuidad agravada con Fernando Guzmán Pérez Peláez (FGPP), quien todavía en diciembre pasado era secretario general de gobierno y este domingo fue declarado candidato a relevar a Emilio González Márquez…
Guzmán Pérez Peláez, continuamente señalado como miembro de El Yunque, fue reconocido como triunfador por otro contendiente, Hernán Cortés Berumen, pero no por el ex secretario de salud Alfonso Petersen Farah, quien ha presentado impugnaciones ante el comité nacional panista…
Por lo pronto, FGPP ha advertido que en Jalisco la izquierda no pasará, pues ésta promueve la cultura de muerte desde los trece años. O veamos cómo quedó España (en “http: //bit.ly/z6R3W7 puede leerse)…
No es accidental que el ultraderechista en mención dedique comentarios a la izquierda que normalmente no pinta en el escenario jalisciense: con la postulación a gobernador de Enrique Alfaro se abre una insólita posibilidad de avance del movimiento progresista, sólo amenazada por las trampas del grupo de Raúl Padilla, que controla la Universidad de Guadalajara y el PRD jalisciense y que juega a debilitar la opción de Alfaro y beneficiar al PRI, con un candidato afín, como es Aristóteles Sandoval…
En Guanajuato, la ultraderecha también se atrinchera (en espera de la campaña de Benedicto 16), luego de jaloneos fuertes entre el yunquismo local. Finalmente, el gobernador panista saliente, Juan Manuel Oliva, impuso a su favorito original, Miguel Márquez, quien derrotó a José Ángel Córdova, aquel secretario federal de salud que condujo el proceso de los tapabocas y la compra masiva y sin control de vacunas contra la influenza A/H1N1…
Y en Yucatán la propuesta blanca y azul reside en el mantenimiento de la rapacidad del grupo del ex gobernador Patricio Patrón mediante Joaquín Díaz, ahora candidato a suceder a la priista Ivonne Ortega…
¡Hasta mañana!
____________________________________
Opinión
•    Operación cicatriz
-Pepe Grillo-

Concluido el proceso interno del PAN, ahora lo que viene es la operación cicatriz.

No se ve nada fácil, pero es necesario que los liderazgos panistas que mantuvieron una confrontación durante la designación, cierren filas en torno a quien resultó ganadora.

Claro, si es que pretenden que su partido juegue un papel decoroso en la elección del 1 de julio.

La propia Josefina Vázquez Mota indicó que a partir de ayer se inició una nueva etapa.

Ojalá lo entiendan todos aquellos que lo deben entender.

Bienvenida a la contienda

No fue nada amable el recibimiento que le dieron a Vázquez Mota los partidos que serán los contrincantes del PAN.

El dirigente nacional del PRD, Jesús Zambrano, indicó que la ahora virtual candidata de Acción Nacional pagará por todos los errores de los gobiernos de Vicente Fox y de Felipe Calderón.

Y Luis Videgaray, coordinador general de la campaña de Enrique Peña Nieto, dijo que como servidora pública, Vázquez Mota ha dejado mucho que desear.

Es solo una probadita de lo que la diputada federal panista enfrentará durante la contienda constitucional, que todavía no inicia.

Dos tipos de cuidado

Interesante, el encuentro que tendrá lugar este martes.

Cuauhtémoc Cárdenas y Andrés Manuel López Obrador se reunirán luego de seis años de no hacerlo.

El fundador del PRD entregará al candidato presidencial su proyecto denominado “Un México para todos”.

Cárdenas estará rodeado de fieles seguidores, los cuales han quedado marginados de los cargos de elección popular en los últimos años.

Por ahí estarán Salvador Nava, Julio Moguel, Roberto Eibenschutz, y otros.

López Obrador y Cárdenas se mantuvo alejado muchos años.

Ambos mesías, ambos caudillos, no cabían en el mismo espacio.

Ponerse las pilas

Dice el presidente Felipe Calderón que su gobierno se puso las pilas en el asunto de la sequía.

Por eso, aseguró, se cuenta con un fondo de 34 mil millones de pesos para apoyar a las entidades afectadas.

Lo dijo en respuesta al señalamiento del gobernador de San Luis Potosí, Fernando Toranzo, quien dijo: “o nos ponemos las pilas o nos lleva el tren”.

Pues qué bueno que el gobierno federal y los gobiernos estatales se hayan puesto las pilas a tiempo.

Pero ojalá que esas pilas sean de las que duran trabajando duro, porque los afectados por la sequía no están como para aguantar un descenso de la energía.

Efecto Noroña

No hay manera de entender la decisión del candidato a jefe de Gobierno del PRD, Miguel Ángel Mancera, de integrar a su equipo a Gerardo Fernández Noroña y Porfirio Muñoz Ledo.

Difícilmente ganará algo Mancera con esas adquisiciones de dudosa procedencia.

Ni modo que Mancera espera un efecto Noroña que le pueda favorecer.

Es más probable que sea al revés: que se presente un efecto Mancera del cual se beneficie Noroña, a quien no le caería nada mal aterrizar el próximo mes de septiembre en la Asamblea Legislativa del DF.

Es el costo de tener que pagar cuotas.

Interinato político
•    ¿Por qué ganó?
-Ricardo Alemán-
EXCÉLSIOR

La pregunta obligada, luego de la victoria contundente de Josefina Vázquez Mota, va en dirección a las razones que hicieron posible que hoy sea la candidata presidencial del PAN.
¿Por qué ganó?
Proponemos diez razones que pudieran ser determinantes para que hoy, la señora Vázquez Mota sea la primera candidata presidencial, con posibilidades reales de llegar a Los Pinos.
1. Ganó, porque desde su salida de la Secretaría de Educación Pública —de donde fue enviada a la coordinación de los diputados azules, precisamente para sacarla de la jugada presidencial—, la señora Vázquez Mota entendió que la señal era parecida a la que vivió Calderón, cuando fue echado de la Secretaría de Energía por el entonces presidente Fox.
Una señal que confirmó al equipo de Josefina que no eran menores sus posibilidades de alcanzar la candidatura presidencial.
2. Porque luego de ese revés, en lugar de amilanarse, la señora Vázquez Mota fortaleció e hizo competitivo a su equipo.
Y con tiempo suficiente se preparó para enfrentar lo que ya se anunciaba como una virtual elección de Estado.
¿Por qué?
Porque era evidente que desde todos los flancos —Los Pinos, los estados gobernados por el PAN y desde la dirigencia nacional azul— se favorecía la candidatura de Ernesto Cordero.
3. Alcanzó el triunfo, porque durante años se resistió a morder el apetitoso anzuelo de la candidatura al gobierno del Estado de México; zanahoria con la que primero fue tentada y luego resultó golpeada.
Y es que siempre dijo “no, no y no” a la candidatura mexiquense; negativa que a la vuelta del tiempo resultó exitosa para su causa.
4. Logró la candidatura porque todos o casi todos los adversarios de la contienda en el PAN resultaron verdaderos bultos, luego de la muerte de Juan Camilo Mouriño, el que estaba llamado a ser el sucesor de Felipe Calderón.
5. Y es que mientras que la señora Vázquez Mota fue bajada de una Secretaría de Estado, el Presidente mandó a foguear a muchos otros, como Ernesto Cordero, Alonso Lujambio y Heriberto Félix Guerra, a los que —según dijo Calderón— les entregó un Ferrari, pero no supieron manejarlo.
Al final ninguno creció.
6. Porque al tiempo que se desgranaba la mazorca de precandidatos presidenciales azules —llegaron a ser hasta 11 aspirantes— y que éstos se mostraban peleoneros y rijosos, la señora Vázquez Mota diseñó y siguió al pie de la letra una estrategia de imagen personalizada, en donde ofreció a los electores en general, y a los panistas en particular, una cara amable, simpática, alejada de la camorra y del pleito, sin abrir sus cartas y menos confrontarse —dentro y fuera del PAN—, para no poner en riesgo su imagen.
Sólo vendió la cara amable.
Hoy —como es evidente— la estrategia ya es otra, desde el discurso del pasado domingo, cuando dijo que el enemigo a vencer es el PRI.
7. Ganó porque el resto de los precandidatos azules —salvo Santiago Creel— no sólo llegaron muy tarde a la contienda, sino que nunca encontraron la fórmula para vender una imagen personalizada, única y diferente, que los convirtiera en alternativa.
Y el caso de Creel terminó siendo penoso.
Perdió cerca de 30 puntos de aceptación en 18 meses y nunca entendió que su mejor carta era la de una alianza antes de perder todo.
8. Ganó porque, al llegar a tres la “caballada azul”, fue evidente que Cordero era el “delfín presidencial”, lo que si bien movió a toda la burocracia del gobierno a favor del ex secretario de Hacienda, también convirtió en víctima de la perversidad política —a los ojos del electorado en general y de la militancia, en particular—, a la señora Vázquez Mota.
9. Y fue tan burdo y abrumador el aparato a favor de Cordero —incluido el cochinero del día de la elección, en donde afloraron todos los vicios del viejo PRI— que, en las encuestas, Cordero no subió de 20% de las preferencias.
Eso sí, cuando operó la maquinaria fraudulenta del PAN, Cordero alcanzó casi 40%; porcentaje que no le alcanzó para desplazar a Vázquez Mota.
Y, 10, ganó porque, luego del desencanto casi generalizado de los políticos varones, la posibilidad de una eventual mujer en Los Pinos —como presidenta de todos los mexicanos— no es mal vista por un sector amplio de ciudadanos y electores. Más aún, nadie puede descartar que pudiera dar el campanazo.
Ahora veremos otra cara de la señora Vázquez Mota: la mujer propositiva, agresiva, crítica y que tiene como principal objetivo dejar atrás a López Obrador y polarizar la elección con el PRI de Peña Nieto.
Al tiempo.
_________________________________
Leo Zuckermann
•    El fin del calderonismo, ¿el comienzo de qué?
EXCÉLSIOR

Es oficial: el domingo no hubo sorpresas.
Josefina Vázquez Mota ganó la candidatura presidencial del PAN, como lo apuntaban todas las encuestas.
Ernesto Cordero, supuesto predilecto de Los Pinos, perdió.
Si a esta nueva derrota del más cercano colaborador del Presidente le sumamos la de su hermana en Michoacán en noviembre del año pasado, estamos atestiguando el ocaso del calderonismo.
Los resultados están a la vista de todos: el Presidente va a la baja; no puede hacer que gane su hermana en su estado natal ni que su ex secretario favorito se quede con la candidatura presidencial de su partido.
Estamos hablando de dos derrotas dolorosas, una de la familia, la otra del pupilo.
Los descalabros de Luisa María Calderón y Ernesto Cordero comparten un aspecto: desde Los Pinos, supuestamente “se operó” para que ganaran.
Una de las tácticas utilizadas fue el tratar de manipular a los medios de comunicación con filtraciones, a todas luces falsas, asegurando que los candidatos calderonistas ganarían su respectiva elección, a pesar de lo que decían las encuestas serias.
Se puso en duda la veracidad de que Fausto Vallejo, en Michoacán, y Josefina Vázquez Mota, en el PAN, tenían más oportunidad de ganar, por ir arriba en las intenciones de voto medidas en encuestas.
En múltiples ocasiones escuché el argumento de que los sondeos no estaban midiendo la realidad porque Los Pinos “echarían toda la carne al asador” en las elecciones michoacanas y en la del candidato presidencial del PAN, de tal suerte que triunfarían La Cocoa y Cordero.
Una de dos. O la carne no llegó al asador o los filetes no alcanzaron. La evidencia demuestra que el calderonismo no pudo, ni con todo el poder que tiene el Ejecutivo federal.
En este sentido, estamos atestiguando el fin del calderonismo como corriente política exitosa para ganar elecciones.
¿Y qué está comenzando dentro del PAN?
¿El josefinismo?
Todo depende del resultado de las próximas elecciones de julio.
Con la victoria de ayer de Josefina aparece uno de los problemas típicos que tienen los candidatos presidenciales del partido gobernante: deben compartir el poder con un Presidente que sigue gobernando.
En 2005-2006 ocurrió con un candidato Calderón en franco ascenso y un presidente Fox en descenso.
En la medida en que el calderonismo iba prendiéndose, el foxismo iba apagándose.
Ya desde Los Pinos, Calderón lo terminó de extinguir y se convirtió en el líder indiscutible del PAN.
Y si hubiera perdido el hoy Presidente las elecciones presidenciales en 2006, ¿quién se hubiera quedado con el control del partido?
Difícil visualizarlo aunque creo que hubiera ocurrido una terrible lucha entre Calderón y los resabios del foxismo encarnados en el entonces presidente del partido, Manuel Espino.
Pero regresemos a 2012: la pregunta es si el Presidente entenderá los mensajes de Michoacán y del PAN, de tal suerte que comenzará a cederle poder, por lo menos dentro de su partido, a Vázquez Mota.
Uno pensaría que sí.
Pero recordemos que a este Presidente no le gusta compartir el poder; le choca que le hagan sombra.
Él se considera el centro del universo panista y gubernamental; nadie puede estar por arriba de él; todos deben girar en torno a su persona.
Pero si el PAN quiere ganar en julio, el Presidente tiene que comenzar una transición de poder, por lo menos dentro de su partido, a la flamante candidata presidencial.
El calderonismo debe ir extinguiéndose y el josefinismo prendiéndose.
De lo contrario, si Calderón rehúsa ceder espacios y se empeña en seguir siendo el centro del universo panista, el PAN llegará dividido a la elección y perderá.
Y si el PAN fracasa, ¿quién se quedará con el liderazgo del partido?
¿Un calderonismo que va a la baja o un josefinismo que todavía tiene que demostrar, en los hechos, que puede ser una corriente político-electoral exitosa?
________________________________
Día con Día
•    La candidata panista
-Héctor Aguilar Camín-

Decir buenos discursos no es una especialidad de los políticos mexicanos, ni debatir con intensidad ni improvisar con elegancia.
Así las cosas, creo haber escuchado el domingo pasado un muy buen, muy eficaz, discurso político.
Me refiero al pronunciado por Josefina Vázquez Mota con ocasión de su triunfo como candidata del PAN a la Presidencia.
No fue un discurso de conceptos o sustancia.
Fue un discurso de emociones y promesas, subrayadas por una promesa transparente, reiterada y creo que contagiosa para su auditorio: la promesa de ganar.
Un discurso de triunfo y certidumbre: Josefina se mostró segura de que será la primera mujer presidenta de México, subrayando con claridad que, por lo pronto, es la primera candidata presidencial con alguna oportunidad real de ganar en nuestra historia.
Fue un discurso de partido, pero no de ideología de estatutos, sino de pertenencia de tribu, de reagrupación y cierre de heridas, de incorporación de los perdedores y de proyecciones emotivas. Josefina dice que quiere cuidar a las familias de México como ha cuidado a la suya, y para ello no cejará, no descansará hasta ganar la Presidencia.
No sé cuánto de todo esto pasó realmente al público.
Pero he aprendido a no dudar de la eficacia discursiva de estas imágenes simples, cursis si se quiere, dirigidas sin embargo a emociones simples y cursis que nos habitan a todos.
Me ha parecido eficaz la mezcla de estas solicitaciones llamadas a conmover en medio de un proyecto también emotivo de triunfo de género.
La ambición pura y dura de ganar queda envuelta, mejorada, por una causa política y sentimentalmente correcta: ser la primera mujer presidenta de México.
También fue un discurso práctico, orientado a reagrupar al partido, y a marcarle un horizonte de triunfo y un adversario.
Josefina disparó duro y a la cabeza de un blanco único: Peña Nieto.
No gastó una palabra en López Obrador.
Mientras oía el discurso lo iba comentando por el pin con un amigo.
Mi amigo se preguntaba, con escepticismo, para qué podía alcanzar esa arenga un tanto deshilachada y reiterativa.
Por lo pronto, pensé, para lo que creí ver qué pasaba en la pantalla de MILENIO Televisión mientras la candidata hablaba: para ganarse al PAN, y para tender un puente de renovación de votos con el primer panista del país, el presidente Calderón, su supuesto malqueriente partidario, aliado indispensable de su candidatura.
En la contienda que viene, Josefina Vázquez Mota será todo menos una adversaria fácil de vencer.
Para empezar, la prensa ha empezado a llamarla, simplemente, “Josefina”.
________________________________________
El Asalto a la Razón
•    Su desdén también fue descalificación
-Carlos Marín-

Reiterativo en el cuento que ideó en 2006 pero que jamás ha podido demostrar, Andrés Manuel López Obrador descalificó ayer a Josefina Vázquez Mota:
“Ya sé cómo es, porque yo la padecí.
Ya sé cómo es”, dijo a los reporteros.
– ¿Cómo es, Andrés Manuel…? –se le preguntó.
“Igual que los otros panistas de arriba, igual que los priistas; no hay mucha diferencia.
La señora le ayudó en el fraude a Calderón al utilizar los padrones de Oportunidades; los de programas sociales de la Secretaría (de Desarrollo Social) en que ella estaba para comprar votos.
De modo que ya sabemos de qué se trata y cómo actúa como política; es la misma cosa del PRIAN”.
Trató de suavizar:
“Sin embargo, la respetamos mucho como señora, como mujer”.
Y sin que hiciera falta, cambió de tema con su vieja vacilada de “a nosotros que nos den por muertos”.
Hondo parece haberle calado el desdén: la candidata panista mencionó el domingo sólo a Enrique Peña Nieto, como si fuera el único otro empeñado en ganar la Presidencia…
________________________________
Archivos de poder
•    Josefina: el antídoto vs. Peña Nieto
-Martin Moreno-
EXCÉLSIOR

Pésima noticia para Enrique Peña Nieto y el PRI —más que para López Obrador— la designación de Josefina Vázquez Mota como candidata presidencial del PAN.
El mexiquense y su equipo preferían enfrentarse a Ernesto Cordero, a quien consideraban débil.
Lo anterior por dos razones: el voto de los indecisos y el de las mujeres.
Y más: la frase del domingo por la noche de Vázquez Mota: “…derrotar al verdadero adversario de México, a quien representa el autoritarismo y lo peor de la práctica antidemocrática, a quien representa el regreso a la corrupción como sistema y a la impunidad como condena.
Ese adversario es Peña Nieto y su partido”, confirma la regla: la lucha a muerte será contra el PRI y su candidato presidencial.
¿Alguien lo esperaba de otra manera?
Quienes cuestionan a Vázquez Mota porque criticó al PRI, lo hacen con intención perversa: evitar ataques al priato.
Ese es el fondo.
Sugerirle a la panista un lenguaje suave y moderado contra sus rivales políticos es intentar confundirla.
Y no es “lenguaje violento”, como lo llaman.
Referirse así al PRI por parte de Josefina es, simplemente, definir a un sistema político que duró 70 años.
Eso no es ataque.
Es descripción.
Y punto.
¿Por qué Vázquez Mota podría ganarle a Peña Nieto?
Hay varios factores.
1) Josefina tiene pocos pasivos políticos.
Curiosamente, su carrera se inició casi al mismo tiempo que la de Peña Nieto.
Sin embargo, el priista tiene muchos más pasivos en comparación con Vázquez Mota (cuestionada por su paso en la Sedesol o la SEP, y expuesta a críticas de Cordero por su desempeño como coordinadora legislativa).
AMLO también la supera en pasivos políticos (toma de Paseo de la Reforma, desconocimiento de instituciones, ofensas personales a personajes políticos, relación con Bejarano).
Los votantes, seguramente, evaluarán desde esta perspectiva a cada uno de los candidatos.
2) A diferencia de Peña Nieto, Josefina no pertenece a ninguna nomenclatura política.
Su ingreso al panismo fue impulsado por el ex gobernador de Guanajuato, Carlos Medina Plascencia.
Fue Vicente Fox quien la invitó, siendo diputada federal, a ser secretaria de Estado.
Fue coordinadora de campaña de Calderón.
Cierto: en Los Pinos la acusaron de traicionar al Presidente, pero cualquier distanciamiento se cerró el domingo, cuando Calderón y su esposa, Margarita Zavala, la felicitaron personalmente.
Calderón no traga lumbre: apoyará con todo a Vázquez Mota, quien no responde a “grupos de interés”.
3) Alrededor de 35% del electorado aún está indeciso sobre quién votar.
Esto es clave.
De acuerdo con los especialistas, una amplia franja de ese porcentaje rechaza abiertamente al PRI y aún mantiene desconfianza hacia AMLO.
Y una candidata emanada más de la representación ciudadana que de la formación política —como Josefina— puede despertar confianza y simpatía entre los indecisos.
Es simple: ese 35% de indecisos decidirá quién será el próximo presidente(a) de México.
4) El voto de la mujer sí influye.
Cómo no: 52% del electorado es femenino.
Y, a querer o no, el factor de género podría ser el fiel de la balanza en 2012.
Si hay indecisión entre Vázquez Mota, Peña o AMLO, entonces entrará en juego la entraña, la emoción.
Y el refrescante escenario político-electoral de llevar, por vez primera en la historia, a una mujer a la Presidencia, es algo muy atractivo.
Sería histórico.
Por todo eso, el PRI no quería como rival a Vázquez Mota.
Temen que sea la oferta política de una mujer la que jale el voto de los indecisos y de las mujeres.
Y algo más: independientemente de que triunfen o no, allí quedará para la historia la dupla Vázquez Mota-Isabel Miranda de Wallace, dos mujeres buscando la Presidencia y la Jefatura de Gobierno del DF.
¿Josefina e Isabel al frente del país y de la capital?
No es descabellado el escenario.
Una jalará políticamente a la otra.
En la más reciente encuesta de Consulta Mitofsky, de Roy Campos, Peña Nieto aventajaba con 18 puntos a Vázquez Mota.
¿Son remontables?
La respuesta es sí.
ARCHIVO CONFIDENCIAL
PRIMICIA.
A las 5:22 pm, a través de los micrófonos de Reporte 98.5 FM, adelantamos, antes que nadie, que no habría segunda vuelta en la elección interna del PAN y que, con ello, Vázquez Mota sería la candidata presidencial.
Allí está la grabación para quien quiera comprobarlo.
Otros, que ya de “maestro” nada tienen, dieron el bandazo, al asegurar que sólo había dos puntos de diferencia entre Josefina y Cordero.
¿Su razón?
Fácil de adivinar: más política que periodística. Vale.