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El problema de  la Universidad Intercultural Indígena de Michoacán (UIIM),  se recrudeció y los alumnos como gente de la comunidad decidieron no dejar el inmueble.
“Resultó complejo el proceso. Las autoridades no se presentaron a Kananguio. Se tomaron las instalaciones por estudiantes y por la comunidad de Pichátaro también y ya no se dejaron, se llevaron cobijas para quedarse, debido a esa ausencia.

“Se llamó al rector a presentarse mañana y entregarle las instalaciones, pero mediante previa reunión con los estudiantes, los profesores y la comunidad. Espero que no estén pensando en alguna solución violenta, porque son un poco enfermos”, dice un comunicado.
Los estudiantes de la UIIM decidieron tomar de manera pacífica las instalaciones Kananguio, en la Meseta Tarasca, de las 7.30 a las 12 horas, para protestar por despidos injustificados (Maestrante Marilú Peña Guevara, secretaria del sindicato (SITUIIM), Mtra. y doctorante Edna Ovalle, Mtro. y doctorante p’urhépecha Vivaldo Matías, Dra. Josefina Guzmán Díaz y Dr. Pedro Reygadas Robles Gil) y por las condiciones de la universidad.
Llegó a las 8:15 la policía de manera prepotente y amenazante de la patrulla 01619, diciendo que había amenaza de bomba.  Pidió el desalojo y amenazó que iba a llegar el ejército (que, efectivamente, llegó, pero a la comunidad indígena vecina de Pichátaro).
Ante la firmeza y la toma de fotografías por los estudiantes, optaron por retirarse de inmediato. Los representantes de barrio de la comunidad se sumaron a los estudiantes a las 10 a.m. Media hora después el contador de la UIIM, Lic. Barreto, intimidó a los estudiantes, les dijo que no habría actividad hasta el lunes y que los hacía responsables de daños. Las autoridades no se presentaron.
En consecuencia, los estudiantes y comuneros decidieron quedarse en la universidad a pernoctar. Llamaron al rector Dr. Hugo Rodríguez Uribe a discusión a las 9.00 a.m. con estudiantes, trabajadores y comuneros.
Fueron a dejarle el citatorio a la finca la Tzipekwa, donde reside la rectoría, en el Km. 3 de la carretera Pátzcuaro-Huecorio-Erongarícuaro. El rector sostiene que la toma es instigada por los despedidos, que no cumplen los requisitos del perfil (es decir, una posdoctora por la UAM, un premio de investigación INAH, entre otros).
En un comunicado la comunidad estudiantil ahonda en el problema:
“Por medio de la presente nos dirigimos la comunidad estudiantil de la Universidad Intercultural Indígena de Michoacán conformada por las cuatro licenciaturas y el tronco común para hacer de su conocimiento la situación de incertidumbre en las que nos encontramos debido a la desorganización y corta visión (de las autoridades) de la universidad, corta porque no previeron que los cambios constantes desgastan, no crean vínculos de pertenencia ni logran un seguimiento de los proyectos”.
“Este movimiento estudiantil es resultado de un desgaste constante de nuestra paciencia, de nuestra esperanza y nuestra fe en una universidad naciente, diferente, intercultural; es el resultado de una frágil organización y priorización de las necesidades de su gente; nosotros, estudiantes, maestros, personal de apoyo; desde el 2008 hemos vivido la inestabilidad de las relaciones que se “crean” en la universidad, no se logra el seguimiento de los proyectos que se emprenden, con aquellos que también le apostaron a la utopía de una universidad intercultural, nosotros estudiantes seguimos aquí, creciendo con ella, luchando por una educación diferente, abierta, de calidad, Intercultural”.
Son cuatro años  los que hemos luchado y crecido junto a la UIIM, descifrando y viviendo lo complejo de sus relaciones porque ¿cuáles son las relaciones que podemos crear cuando nos hacen sentir pasajeros, entes fugaces dentro de esta casa? Los cambios desgastan y las ausencias no se olvidan, el lazo primero que te encaminó por la universidad se vuelve afectivo y ¿dónde está? ¿Que son acaso nuestro maestros meras herramientas de las cuales extraer sabia y luego olvidar? qué tiene de humanista una visión así, donde pareciera  que el fin justifica los medios. Estamos aquí, los que le seguimos apostando a la utopía de una universidad intercultural, aunque ahora nos cuestionemos ¿cuál era? ¿La utopía de quién?
¿Cómo se interactúa con la crítica en la universidad? ¿Cuál es el grado de honorabilidad de la universidad? ¿Podemos realmente llamarla nuestra UIIM? ¿Realmente es nuestra, realmente te sientes parte ella? Y cómo, si su inconstancia no ha creado lazos, vínculos, relaciones que le devuelven la calidez a lo institucional, si hemos visto pasar y desfilar a una cantidad de maestros que volverlos a ver es un golpe de suerte, de maestros que pudieron aportar más a la naciente UIIM, pero que al parecer su visión crítica fue hecha a oídos sordos.
Por lo anterior exigimos: El registro de las licenciaturas de: Lengua y comunicación intercultural: Arte y patrimonio cultural. La revisión de las currículas.
Maestros que cumplan con los estándares que la propia universidad exige.  Que se organice el proceso de titulación puesto que no está definido.
Recursos para prácticas de campo y salidas; No a los despidos injustificados; Que la rectoría esté en el campus; Servicios de salud; Talleres equipados para las licenciaturas que lo requieren. Recursos para el transporte de la universidad
Participación del alumnado en la planeación y organización de la universidad; Orientación vocacional y bolsa de trabajo; Contratación transparente para los maestros y lanzamiento de convocatoria en tiempo y forma.
Por su parte el rector en lo que denominó conferencia de prensa, con tan sólo la presencia de dos reporteras, negó todo y aclaró que: Lo que está pasando también es un mayor rigor y peso en el asunto indígena en la universidad. Este caso de la lengua en donde participaron estos dos lingüistas, está siendo revisado, porque tuvimos problemas de formación, porque han llegado unos maestros y otros y no se ha consolidado ese programa. Hoy día estamos retornando a una fortaleza indígena.
Estamos contratando a un tata k´eri, que es un sabio de comunidad, es alguien que discute a mucha profundidad la filosofía indígena, acaba de ingresar al sistema de investigadores tata Pedro Victoriano que estamos contratando a un indígena que lee literatura del siglo XIV de manera específica con la literatura de Marcelino Gilberdi que va a reforzar esa área, y estamos contando con Gilberto Jerónimo que ustedes le conocen, escribe en la voz de Michoacán. Entonces esa área la tenemos mucho más consolidada, pero sobre todo con mayor presencia del mundo indígena, porque esta universidad es incluyente en darle participación a las personalidades de las culturas originarias.
Por ello pues pensamos que hay un equilibrio en la institución que debe cuidarse y respetarse ese equilibrio. Los sabios de comunidad entran a la universidad porque primero son dignificados por su comunidad y después son reconocidos por nuestra universidad y también digamos los distintos investigadores que entran a la universidad y digamos no pertenecen al mundo indígena tienen que cumplir con los requisitos que impone el tabulador y si demeritamos la institución no va a tener futuro.