La policía griega lanzó hoy gases lacrimógenos a manifestantes congregados ante el Parlamento de Atenas, donde se debate y será votado por la noche un nuevo plan de austeridad impuesto por la UE y el FMI.

A las 18:00 horas la policía contabilizaba 25 mil personas en el centro de Atenas, que fue cerrado a la circulación por las autoridades.


Un grupo de manifestantes ejerció presión para romper el cordón policial dispuesto en torno a la Asamblea Nacional, y la policía replicó de inmediato lanzando gases lacrimógenos.

“No es fácil vivir en estas condiciones, de aquí a 2020 vamos a ser los esclavos de los alemanes”, indicó Andréas Maragoudakis, ingeniero de 49 años.

Los manifestantes empezaron a acudir a la plaza Sintagma por la tarde, convocados por las dos grandes centrales sindicales del país, la GSEE para el sector privado, y Adedy, del público, así como por la izquierda radical.

Su objetivo es expresar su rechazo a la adopción – prevista a medianoche local – de un nuevo plan de ajuste, exigido por la UE y el FMI para mantener la ayuda financiera al país y asegurar su permanencia en la zona euro.