Cruz Azul no pudo cerrar una semana perfecta. Al final pidió la hora para lograr el empate a cero goles frente a los Xolos, en juego disputado en un repleto estadio Caliente de esta ciudad fronteriza.
Y es que La Máquina venÃa de dos buenos juegos, dos partidos que habÃa ganado: En la jornada pasada, a los Jaguares, dentro del torneo local; y en la Copa Libertadores, de visita, al Nacional de Paraguay. Con el Tijuana se tratarÃa de cerrar la semana con broche de oro.
Pero faltaba lo que opinara el Xolo, el equipo que dirige Antonio Mohamed, que no por ser el “BenjamÃn†del torneo es un cheque al portador. El conjunto fronterizo es hueso duro de roer, de esos equipos que muerden en todas partes del campo, que hacen sentir incómodo a todos los que osen visitarlos.
Cruz Azul no jugó bien. En gran parte del duelo fue superado por el local, que de tres cuartos de cancha para adelante cambiaba el ritmo y con ello superó a una defensa celeste que soportó valientemente los embates encabezados por Duvier Riascos.
SÃ, Tijuana dominó, pero quien tuvo la más clara en todo el juego fue Omar Bravo, quien en la segunda parte recibió un regalo del portero Cirilo Saucedo, quien le dio el balón para que el delantero sólo fusilara, pero Omar no tiene gol y acabó estrellando la pelota en el guardameta, quien asà lavó su grave error.
Los ingresos de Chaco Giménez y Emanuel Villa sirvieron para cerrar el juego a favor de Cruz Azul. Una Máquina que sigue en zona de calificación, pero que perdió su semana perfecta; en tanto que los Xolos suman y entre más puntos acumulen, más pronto tendrán la salvación.

























