Actualmente nos encontramos ante fórmulas agotas de convivencia y organización, por lo que los años que vivió Vicente Guerrero nos exigen redefinir y reafirmar con claridad el contenido y los alcances de nuestra realidad, ratificando un proyecto nacional que priorice la educación, la seguridad, el trabajo y desde luego la causa misma de la liberta en miras de una felicidad colectiva.

Así lo expresó Antonio Ortiz Garcilazo, director del Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica (CONALEP) y orador oficial del acto conmemorativo del 181 Aniversario Luctuoso del General Vicente Ramón Guerrero Saldaña, en el que se dieron cita Graciela Andrade García Peláez, secretaria de Educación del Estado y representante personal del gobernador Leonel Godoy Rangel, así como el concejero presidente de Morelia, Manuel Nocetti Tiznado.


Ortiz Garcilazo mencionó que al hablar del General Vicente Guerrero invocamos el nombre de una de las figuras más destacadas de nuestra historia patria y al honrar su memoria reconocemos la deuda que nos liga al pasado, al tiempo que enriquecemos nuestro presente con los rasgos ejemplares de una personalidad que proyecta vigencia hasta el día de hoy, no obstante que su obra quedó escrita desde su nacimiento en Tixtla, Guerrero, el 10 de agosto de 1782.

Afirmó que “nuestra época tiene un común con los años del General Guerrero el hecho de ser un momento de renuncia a fórmulas agotas de convivencia y organización, para intentar lo inalcanzable. Nos exige redefinir y reafirmar con claridad el contenido y los alcances de nuestra realidad actual, ratificando principios y convicciones de un proyecto nacional que priorice la educación, la seguridad, el trabajo y desde luego la misma causa de la libertad en miras de una felicidad colectiva. Para orgullo de nosotros, Guerrero nos dejó el por qué y para qué amar a nuestra patria”.

Al ser fusilado el 14 de febrero de 1831 en Cuilapan, Oaxaca, “perdimos no al militar más completo de su época, pero sí al insurgente de más valor, el más resuelto, obstinado, honrado y noble; también el más desinteresado patriota” manifestó el orador.

Recordó que no obstante la decadencia de la lucha insurgente después de la muerte del Generalísimo José María Morelos y ante el ofrecimiento de indulto de Juan Ruiz de Apocada, Vicente Guerrero declina la oferta y continua en pie de guerra hasta que logra una alianza con Agustín de Iturbide y se consagra la Independencia de México que tanto anheló, expresó Ortiz Garcilazo.

Hay que recordar que después de la caída del primer imperio que encabezó Agustín de Iturbide, el 12 de enero de 1829 Vicente Guerrero fue proclamado el segundo presidente de los mexicanos por el Congreso de la República Federal.  Si bien su periodo tuvo una corta duración, en él decretó la Abolición a la Esclavitud que en su momento promulgó Don Miguel Hidalgo en Guadalajara.

En el acto estuvieron presentes Armando Pérez Gálvez, magistrado de la Tercera Sala del Poder Judicial del Estado; Osvaldo Esquivel Lucatero, diputado del Poder Legislativo; Egberto Bedolla Becerril, secretario general de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo; el Teniente Coronel Francisco Frías Mendoza, en representación de la XXI Zona Militar.

También se dieron cita regidores del Cabildo moreliano y funcionarios estatales y municipales, además de la niña María de los Ángeles Pérez Bucio, alumna destacada de la Escuela Primaria “20 de Noviembre” de Santa María de Guido.

Durante la conmemoración cívica, los presentes rindieron honores al General Vicente Guerrero mediante una ofrenda floral y una guardia de honor en el busto dedicado al insurgente, que se encuentra en el Asta Bandera Monumental.