*Cencerros y Traumas
*RectorÃas Rebasadas
*No Aprendió Inglés
La llegada de Imelda Calvillo Toledo, cercana a la familia presidencial desde hace muchos años, a la FiscalÃa Especializada para los Delitos Electorales (FEPADE), en sustitución de Luis Vargas Valdez, quien admitió un solo pecado, según dijo, el no ser militante panista, como provocadora aseveración tras ser despojado sin motivo aparente salvo uno muy claro desde el poder: blindar, hasta donde sea posible y a favor del continuismo, la elección federal de 2012. Esto es: de una vez por todas, lo que pueda hacer el PAN ilegalmente sólo será visto como irregularidades un tanto costumbristas; en cambio, cualquier desviación de sus adversarios tenderá hacia la ruta a la criminalización. ¿Cómo dice el refrán? “A los amigos, justicia y gracia; a los enemigos sólo justiciaâ€. Estamos, otra vez, en el medioevo polÃtico.
Bien sabÃamos que la flamante procuradora general de la República, primera en ocupar este cargo, Marisela Morales Ibáñez, propuesta y protegida por el gobierno de Washington, tenÃa como misión sobresaliente estar lista a perseguir a priÃstas y perredistas olvidándose de que algunos panistas han pecado, parafraseando a sor Juana Inés de la Cruz, por lo mismo de lo que se acusa a sus rivales. Es de cobardes este comportamiento cuando se han sembrado, en el lapso del sexenio calderonista, entre cuarenta y siete –el número oficial- y setenta mil cadáveres de vÃctimas de la peculiar guerra entre las mafias que no ha servido para disminuir, en un solo gramo, las “exportaciones†de drogas hacia el mayor mercado de consumo en el mundo. No debemos olvidar este dato para ponderar, en su justo medio, la eficacia de la administración en curso.
Es claro, además, que el PAN, falseando el cambio prometido desde 1999 y traicionado por los Fox y Calderón, no ha hecho sino presentar nuevas y corregidas versiones del priÃsmo hegemónico para asegurar su permanencia en la Presidencia de la República aunque haya sido capaz de crecer estructuralmente en veintitantas entidades del paÃs, donde no ha sido capaz de ganar o retener sus victorias, esto es sin capacidad para expandirse polÃticamente hacia el medio rural y entre una sociedad más politizada y menos adicta a los iconos de los falsos redentores. En cuestión de resultados, bien cabrÃa preguntarnos cuantos ex mandatarios estatales panistas –los hay, desde luego- se salvan de la quema; y cuáles han sido los verdaderos resultados de sus gestiones. Como encontrar una aguja en el pajar.
De esta manera, la trabajadora señora Morales podrÃa explicar las razones por las cuales se concentra en los ex gobernadores priÃstas –por los que este columnista no mete las manos al fuego, ni mucho menos-, y no en personajes como Ernesto Rufo Appel, de Baja California, y Luis Armando Reynoso Femat, de Aguascalientes, quienes fueron postulados por el PAN aunque el segundo fuera expulsado del PAN para después pretender recuperar sus derechos partidistas. Sendos personajes, panistas de cepa –el primero fue, nada menos, el primero de este partido que ganó una gubernatura en 1989, al calor de las negociaciones del ilegÃtimo Carlos Salinas con la derecha a cambio de intentar aniquilar a la izquierda desbordada –acaso por ello, el célebre Manuel Clouthier llegó a plantearse integrarse a un nuevo partido, decepcionado por la gestión entreguista de sus dirigentes y sin aceptar jamás los resultados de las elecciones de 1988 como sà lo hicieron aquellos-, sobre todo en Michoacán en donde se negó el triunfo, en la misma fecha, a Cristóbal Arias, sólo por decreto presidencial.
¿De esto se trata todo este nuevo barullo en el FEPADE?¿Y lo mismo acerca de los muy cuestionados “candados†del Instituto Federal Electoral, que se impone a los derechos básicos, cercenando el de expresión, para aducir que asà protege a la democracia? Esto es, en el colmo del cinismo, resulta que los consejeros del IFE más parecen los antiguos “mordelones†apostados en tenebrosas y ocultas esquinas, no para proteger a nadie sino para obligar a los automovilistas a entregarles generosas “propinas†con tal de no levantar infracciones por lo que fuese, y no defensores de los derechos democráticos de los presuntos electores. Asà las cosas, están a la caza de multas sin preocuparse en el imperativo de que la sociedad, en su conjunto, tenga acceso a quienes, ya desde ahora, están señalados para competir por la Presidencia de la República pero deben esperar los lapsos establecidos aunque nadie regula los gastos de los propios postulantes hasta no entrar en campaña. ¿Será esta la causa de fondo?
Contamos, sin género de dudas, con la democracia más cara del mundo. Nos cuesta más, mucho más, que las monarquÃas parlamentarias europeas con todo y el boato de las Cortes inglesas, españolas y nórdicas. No faltan quienes, añorando dictaduras, insisten en que de anularse los comicios podrÃamos ahorrarnos lo suficiente para pagar la deuda pública –de más de 312 mil millones de dólares-, y avizorar el futuro con menos asfixia. AsÃ, claro, la elite gobernante no tendrÃa apuro en consolidar el continuismo como tanto desean los ineficaces panistas que nos han llevado hacia el abismo, o a una tierra sin leyes que valgan en plena maratón de violencia. Cualquiera que se asome al balcón puede constatarlo.
¿Qué delitos, soterrados claro, prevé cometer el PAN para materializar el cambio del fiscal correspondiente?¿O se trata, más bien, de velar por las reacciones poselectorales, al estilo de 2006 –cuando se admitieron las ilegalidades presidenciales y de sus empresarios cómplices sin considerarlas “determinantes†en uno de los fallos más grotescos de la historia patria-, para salvar de ellas a la abanderada del panismo que ya le encontró el gusto al poder y opta por repetir las conductas perniciosas, pero de mayor calado, que tanto denunciaron cuando formaba oposición?¿Es ésta la justificación para extender contratos millonarios a empresas como Ostos&Solá para asegurar el continuismo de Estado y de la derecha en una perspectiva de franca descomposición polÃtica, social y económica?
Sólo falta que se culpe, por las crisis financieras de 2008 y la de este 2012, próxima a convertirse en un nuevo tsunami, al “pasado  cuando el pretérito, tras doce años de actuaciones y traspiés, pertenece también al mismo grupo apoderado del poder presidencial con una arenga, la del cambio, que jamás honró. De esta manera, estarÃamos ante una especie de golpe de Estado técnico, mediático, ante una sociedad que, estamos seguros, descubrirá la trama ampulosa. ¿Y después?
Debate
La gran interrogante tiene que ver con los números y los escrutinios. Andrés Manuel López Obrador ya hizo los suyos y considera que como cuenta con un 26 por ciento de presuntos sufragantes reconocidos, y que conforman “votos duros†a diferencia de los acreditados a sus contrarios, tal le proporcionarán, cuando menos, 20 millones de boletas a su favor –muchas más a las obtenidas oficialmente en 2006-, suficientes para ganar los comicios generales con una abstención cercana al cuarenta por ciento. Un auténtico profeta.
Por su parte, el PRI y su abanderado, Enrique Peña Nieto, no salen de su cantaleta –muy parecida a la del anterior hace seis años-, en el sentido de que su ventaja es irreversible y que ya tocó fondo la crÃtica y la saña contra el abanderado. Le sobran puntos para darse el lujo de perder un punto y medio porcentual por mes y añun asà ganar con doce puntos de ventaja. Y ya festejan antes de hacer campaña y hacer frente, siquiera, a los debates.
Y, finalmente, Josefina Vázquez Mota ni se despeina, apostando el resto a la conducción estratégica del neoconquistador Antonio Solá, el nuevo Cortés capaz de encumbrar a la heredera de “La Malinche†para congraciarse con los heridos descendientes de Mesoamérica, y quien presume de ser “hacedor de presidentes†sin el menor rubor, esto es sin detenerse en la voluntad colectiva y en los hechos sucintos para posibilitar la libre concurrencia a las urnas. La manipulación substituye a la gracia democrática de acuerdo al nuevo concepto de hacer polÃtica. Aleluya.
La Anécdota
Mientras López Obrador hace números, siempre utilizando a las matemáticas como plataforma tendenciosa y parcial, esto es convirtiendo una ciencia exacta en una teorÃa polÃtica prejuiciosa, olvida uno de sus fallos mayores que no ha odido subsanar en todos estos años. Se lo dije, una vez, allá por 2002, una década ya, cuando desempeñaba la jefatura del gobierno defeño:
-¡Lástima que no puedas ser presidente!
–¿Y eso por qué?
–Porque no hablas inglés…
Aquel diálogo, pretendido chascarrillo, tenÃa más fondo del que se aprecia a simple vista. Mientras no sea del todo confiable hacia el norte, como logró serlo el brasileño Lula da Silva, será poco menos que imposible remontar una cuesta que dominan, casi al parejo, estadounidenses… y españoles. Abundaremos.

























