*Agendas para Campañas
*Algunas Coincidencias
*Peligros en el Futuro

La campaña en pro de la vindicación política, social y económica del PAN cuenta, como una de sus principales estrategias, con la visita de personajes ad hoc para explicar no sólo las líneas de acción sino motivar a los presuntos electores con imágenes que enciendan la devoción popular o la desmedida ambición de los empresarios mexicanos con ganas de aprovechar la crisis recesiva, para dolor de muchos, especulando con ventajas. Tienen cubierta la agenda en tanto sus opositores, del PRI y la izquierda unida, hasta ahora, siguen atados por el IFR que les ha concedido la “gracia” de conceder entrevistas de prensa… sin que sirvan para publicitarse. Un absurdo detrás de otro que merma, de manera considerable, la más grande de las libertades: la de expresión. Ni siquiera la aplicación de una pretendida democracia, rebosante de candados, es justificante para silenciar a los seres libres.
Otra cosa, desde luego, es el tema de las inversiones de campaña, por cuanto a la posibilidad de estar financiadas con dinero sucio, bajo el tufo de la ilegalidad y dado el avance de las organizaciones criminales durante el sexenio de la violencia, que no fue el del trabajo, del señor Calderón. En este rubro, infortunadamente, no ha habido, ni de modo remoto, la misma energía que muestra el IFE parea andar de “mordelón” de candidatos y partidos, a la caza de multas que aumenten sus ya generosos caudales, por exponer y mostrarse cumplimentando un legítimo derecho de la ciudadanía: conocer más a fondo, y examinar con mayor tiempo, a los candidatos ya definidos pero, por ahora, encapsulados.
La agenda presidencial está rebosante… de intenciones soterradas. Entre el 23 y el 26 de marzo –coincidiendo con el aniversario del asesinato no esclarecido de Luis Donaldo Colosio-, el Papa Benedicto XVI estará en Guanajuato, México, el mayor bastión, junto a Jalisco, del panismo nacional, a la sombra del Cerro del Cubilete y del Cristo Rey que rememora, más allá de la figura de la divinidad, los infecundos encuentros fratricidas de la llamada “Cristiada”, una de nuestros mayores dramas históricos.
Nada es casual cuando atrás de las estrategias está el célebre despacho Ostos&Solá, “hacedor de presidentes” como presumen en su presentación cibernética y hondamente aliado a la derecha internacional desde una nación, España, en donde es imposible la reconciliación entre los viejos falangistas reacomodados en el Partido Popular, cuyo franquismo se hace sentir con mayor fuerza cada día, y los republicanos que mantienen sus votos duros a través del PSOE y otras opciones de izquierda. Dividida casi por mitad, la Iberia brava sigue atada a los antiguos traumas, en el punto exacto en el que se unen los conquistadores con los conquistados.
De allí que la inminente visita del Papa a México, justamente el mes próximo, sea como una especie de arrancadero para las campañas electorales. Y no se requiere demasiado cerebro para prever a cual causa bendecirá y beneficiará el Obispo de Roma, máxime cuando se caracteriza por pronunciar discursos que, con sello de ortodoxia, resultan a la larga polémicos por algunos acentos sectarios y partidistas. Acaso ésta sea la diferencia más evidente con su antecesor, a quien llamamos en México “el político vestido de blanco” en 1979, por su capacidad diplomática para abrir los viejos candados jacobinos para bien de las interrelaciones entre México y El Vaticano, una herida que duró casi setenta años –un lapso similar al de la hegemonía priísta, por cierto-, y hacerse un icono entre los mexicanos por su calidez y humanidad.
Este es el riesgo que conlleva la presencia del alemán Ratzinger: que las comparaciones acaben por asfixiarlo además de su cerrado itinerario que sólo contempla unos cuantos actos litúrgicos por Guanajuato y León, amén de la consabida visita “protocolaria” del jefe del Estado anfitrión. Pero no se olvide que, al alejarse de México el 26, el Sumo Pontífice aterrizará, nada menos, en la Cuba de los Castro, para muchos el “último bastión” del socialismo –con desprecio hacia otros gobiernos, como el del venezolano Hugo Chávez en clara disposición de reprimir a sus opositores como sea-. Lecciones al fin que vienen de la misma mata. ¿Cómo justificará el PAN este periplo de nula extrema derecha a la izquierda radical con sólo unas horas de diferencia? El tiro, dicen quienes saben, les puede salir por la culata.
De cualquier manera, las visitas oficiales seguirán y cada vez con mayor significación. El nuevo presidente del gobierno español, Mariano Rajoy Brey, con excepcional interés en proteger la expansión de la oleada hispana sobre territorio mexicano, confirmó que su primer viaje a Latinoamérica –hasta hoy sólo ha salido a Marruecos, vecina de gran interés por sus nexos comerciales y energéticos-, se dará entre el 16 y 18 de abril, precisamente a Puerto Vallarta –Jalisco, el segundo bastión panista-, para asistir, ya en plena campaña presidencial en nuestro país, al Foro Económico Mundial sobre América Latina, muy conveniente a las alturas previstas cuando, con seguridad, las encuestas comiencen a cerrarse por los traspiés priístas y perredistas y las campañas mediáticas en pro del continuismo… sobre todo financiero.
Rajoy, desde luego, se las sabe todas en la materia. Debió esperar a una tercera oportunidad y a la crisis recesiva mundial que manejó muy mal el gobierno “socialista” que le antecedió, para alcanzar, al fin, la victoria. Recuérdese que el fracaso del PP, en 2004, se dio precisamente a los pocos días de los atentados terroristas en Madrid, el 11 de marzo de aquel año, que el gobierno de José María Aznar pretendió adjudicar a los terroristas de ETA para golpear las políticas del PSOE entonces en pro de la reconciliación, cuando sus autores servían a los criminales de Al Qaeda. Este engaño, descubierto en unas horas, desplomó a Rajoy y a los “populares” durante las dos siguientes elecciones generales. Hasta ahora cuando el gallego, coterráneo del “caudillo” a quien nadie quiere mencionar oficialmente pero permanece como referente obligado por doquier, se situó en el Palacio de la Moncloa, a la tercera, para iniciar su camino con una “reforma laboral” que dejó e4n absoluta indefensión a los trabajadores para felicidad de los grandes y ahorrativos empresarios, muchos de los cuales también tienen intereses, ¡y de qué tamaño!, en México. ¿Vamos atando cabos?
Las visitas estratégicas serán puntos a favor del PAN… mediante las consiguientes series propagandísticas de Televisa, Televisión Azteca y algunos diarios nacionales, digamos El Universal, que ya apostaron por la permanencia del estado de cosas, matanzas de inocentes incluidas.
Debate
En esto de la política son frecuentes las mayores coincidencias imaginables. En 2004, por ejemplo –“Destapes”-, solía preguntar a los auditorios, universitarios y de diversos clubes de servicios, una pregunta que apenas algunos acertaban a responder:
–¿En qué se parecen el rey de España, Juan Carlos I, Carlos Salinas de Gortari… y Andrés Manuel López Obrador?
Obviando cuántas veces acertaron mis contertulios, les diré que los tres mataron… en su infancia. Cada uno, se cuenta, de manera imprudencial: Juan Carlos, en el Palacio del Estoril, cercano a Lisboa, disparó contra su hermano Alfonso con una pistola que le había regalado Franco por su graduación militar; el segundo, al lado de su hermano Raúl y su vecino Gustavo Zapata, acribillaron, jugando a una infeliz sirvienta que el acta correspondiente recogió como “Manuela N.”; y el tercero, con un rifle de su padre, le pegó un tiro a su hermano José Ramón, quien se atravesó al momento mismo del accionar del gatillo justo delante de la boca del arma mortífera. Cuando menos los dos últimos han vivido con el estigma en las profundidades de sus conciencias; del aristócrata, no me consta.
En julio pasado, el padre de Angélica Rivera, “La Gaviota” como se le conoce, falleció. Y Enrique Peña Nieto acudió a las exequias de su suegro.
Hace unos días, el padre de Beatriz Gutiérrez Müller, pareja de Andrés Manuel López Obrador, sufrió la pérdida igualmente de su padre quien murió en Morelia. El presunto candidato d la izquierda cumplimentó a su suegro enviando sus condolencias. Y nada más. Por cierto, la señora Beatriz ha sido una de las más reacias a mostrarse a lado de su marido en los actos proselitistas.
Es curioso que las coincidencias parezcan marcar destinos semejantes. Una trama, sin duda, para una telenovela acaso protagonizada por las tres mujeres de la campaña: las ya mencionadas y Josefina, la candidata oficial con discurso de opositora.
La Anécdota
Siguiendo la tendencia, no sería extraño que el ingeniero en computación Sergio Ocampo Muñoz, pretendiera, siguiendo la moda de los consortes bien bendecidos, seguir los pasos de su mujer, Josefina Vázquez Mota, en caso de que ésta alcance la Presidencia de la República.
Por el momento, Ocampo Muñoz le está resultado enormemente útil al millonario estratega hispano-mexicano, Antonio Solá Reche, en cuanto toca al manejo hábil de las redes sociales y los consiguientes bloqueos de páginas, correos electrónicos, facebooks y twuitters de quienes consideran incómodos para la ruta elegida para la abanderada dl PAN. Van a la cabeza en el renglón mientras la supuesta “policía cibernética” duerme el sueño de los justos. Estamos en campaña… sucia.