A Roberto Grajales QEPD.
La estrategia reciente del PAN se ha centrado en hacer creer al sector femenino de la sociedad la existencia de una oportunidad de reivindicación sexista a manera de guerra entre géneros, como si Josefina Vázquez Mota (JVM) por el simple hecho de ser mujer tuviera todas las virtudes polÃticas para gobernar el paÃs, escondiendo su deficiente desempeño como titular de la SecretarÃa de Educación Pública (SEP) y como legisladora.
Es comprensible estén los panistas desesperados ante una posible nueva alternancia, queriendo “compensar” el sabido atractivo representado por Enrique Peña Nieto (EPN) entre las mujeres. Además, a los jóvenes quienes comenzaron a votar en estos últimos 12 años, ya no les provoca eco aquella argumentación sobre los 70 años del PRI; su experiencia se remonta a Gobiernos panistas. Igualmente, muchos adultos mayores fueron beneficiados por las épocas de auge del pasado, viendo ahora violencia, pobreza y desempleo.
La mercadotecnia polÃtica muestra cómo las estrategias de información y difusión deben dirigirse a la emoción de las personas, sin embargo, los panistas se van a los extremos como lo han demostrado en sexenios pasados exacerbando fallas de algún gobernante priÃsta o haciendo similitudes entre AMLO y Chávez. Es de esperarse una campaña extremadamente sucia y mentirosa, por la desventaja en la cual se encuentran.
Lo importante en esta elección es evaluar a los candidatos por su trayectoria, congruencia, compromisos cumplidos y propuestas. Tanto EPN como AMLO se han acercado a escuchar a importantes segmentos de la población identificados con sus ideas, no obstante JVM está más preocupada por convencer al Presidente y a sus rivales de partido, dejando entrever una cierta desconsideración sobre la sociedad mexicana.
Quiero destacar como EPN cambió la forma de hacer polÃtica en este paÃs, al obtener una firma notarial para cumplir sus compromisos de campaña, haciendo de las polÃticas públicas participativas el método para gobernar. Como lo ha externado también en su libro titulado “México la gran esperanza” aludiendo a “Un Estado Eficaz para una democracia de resultados”.
En el caso de AMLO, ha aceptado propuesta de grupos representativos de la izquierda mexicana y logrado una alianza con Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano (CCS). Buscando además combatir con una nueva imagen, aquellos exabruptos de hace seis años en la cual se confrontó con empresarios y clases medias. Veremos cuán creÃble será percibido en estas elecciones.
Ubico perfectamente dentro de un continuismo administrativo a JVM, buscando una cercanÃa a todo costo con Felipe Calderón Hinojosa (FCH), quien evaluado después de más de cinco años de Gobierno es criticado en muchas de sus decisiones, pues no cumplió como el Presidente del empleo -principal promesa de campaña en 2006- y decayó en su imagen por las decenas de miles de muertos en su cuestionada estrategia de “guerra” contra el crimen organizado.
Hubiera sido más significativo para la sociedad, conocer los cambios y el nuevo rumbo representado por JVM, pero la falta de creatividad, objetividad y viabilidad de sus propuestas, nos advierten de cómo el PAN se irá por la venta mercadológica de una imagen construida con falsedad, prisa y divisionismo. JVM representa más de lo mismo, pero el panismo le apuesta a vencer en la ignorancia, cuando en México existe un pueblo inteligente el cual les dio dos oportunidades a nivel del Ejecutivo Federal, las cuales desperdiciaron.
Los panistas creen en la prosa de “divide y vencerás”, cuando lo que necesitamos es unidad para actuar colectivamente y programas económicos y sociales para prosperar como paÃs. La derecha representada por el PAN demostró su incapacidad para llevarnos a un mejor desarrollo, por lo cual en este 2012 los analistas polÃticos prevemos un merecido voto de castigo.

























