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La importancia del entorno familiar y social de los individuos en el sistema de justicia, fue el tema central tratado durante la entrega de las constancias de acreditación del Taller de Peritaje Social, que el pasado noviembre la Universidad Don Vasco, de Uruapan, realizó en coordinación con el Consejo para el nuevo sistema de justicia penal en Michoacán.

A dicho evento asistieron Juan Pedro Patiño Moreno, secretario ejecutivo del Consejo para el nuevo sistema de justicia penal en Michoacán; Rafael Anaya González, rector de la UDV; José María Padilla Zepeda, Subprocurador regional de Uruapan; las juezas Clara Estela Cortés García y Ernestina Pimentel Pineda, del 2º y 4º juzgados penales del distrito judicial de Uruapan; así como Federico Jiménez Tejero y María Guadalupe Hernández Martínez, directores de las escuelas de Derecho y Trabajo Social de la UDV, respectivamente.

En representación de los 34 alumnos que acreditaron el programa académico -en su mayoría egresados de las escuelas de Trabajo Social y Derecho de la UDV- Claudia Carrillo Camarena, recalcó en su discurso que la justicia no puede dejar de lado los sistemas familiar, social y económico de la persona a la que juzga, por lo que es de vital importancia la incorporación del trabajo social durante los procesos judiciales.  “Lo legal, separado de la social, no va a funcionar”, dijo.  Afirmó que la familia es de fundamental importancia en la transmisión de valores y establecimiento de modelos a seguir, siendo nuestro principal sistema referencial para el comportamiento.

Dado que los trabajadores sociales poseen las herramientas necesarias para comprender dicho entorno, el peritaje social debe convertirse en un medio más de prueba en los procesos civiles, penales y familiares.  Es necesario evidenciar el entorno familiar, social y económico, “a fin de identificar los factores que indujeron al imputado a delinquir”, comentó Carrillo Camarena.  El peritaje social está a favor de determinaciones legales que visualicen a las personas de forma integral y sean, por lo tanto, más justas.  La labor social no es la solución mágica a los problemas de inseguridad, pero sí es una buena aliada y colaboradora para lograr influir en la raíz del problema.  “Es necesario dimensionar las leyes desde la perspectiva de lo social”.

Durante su intervención, Juan Pedro Patiño Moreno, secretario ejecutivo del Consejo para el nuevo sistema de justicia penal en Michoacán, aplaudió la visión que tiene la Universidad Don Vasco de preparar a sus alumnos hacia el nuevo sistema de seguridad pública y justicia penal.  Recordó que fue desde 2008 cuando se modificó la Constitución General de la República, contemplando a partir de entonces la implementación de un nuevo modelo de justicia penal que deberá operar en todo el país a más tardar en 2016.  Mencionó también que desde el 10 de julio de 2010, mediante decreto publicado por el gobernador constitucional del estado, se creó el Consejo para el nuevo sistema de justicia penal, conformado por 4 integrantes del Poder Judicial, 4 del Poder Legislativo, 4 del Poder Ejecutivo, un representante de la sociedad civil y un representante de la academia. El Consejo se ha ocupado de coordinar las acciones que permitirán la implementación de dicho modelo.  

“Se ha conseguido adecuar la normatividad necesaria, habiéndose ya modificado la Constitución del Estado, promulgado la Ley de Ejecución de Sanciones Penales y elaborado el Código de Procedimientos Penales, entre otras.  También se ha trabajado en la Ley de Salidas Alternas al Juicio y en la creación del Instituto de Servicios Periciales para el Estado de Michoacán”, agregó.

Patiño Moreno explicó que el Nuevo sistema de justicia penal se implementará en nuestro estado por regiones, lo que permitirá un avance gradual y estratégico.  En este complejo proceso de cambio, “es fundamental la capacitación para aquellos operadores que ejerzan su labor en el Nuevo sistema de justicia penal.”

Por su parte, el rector de la UDV, Rafael Anaya González, dijo no tener palabras más que de agradecimiento por los mensajes recibidos.  “Este país se siente dolido por la falta de justicia.  Es un clamor nacional.  Es una herida profunda en el corazón de México que nos duele a todos.  Entonces, cuando uno escucha estos mensajes alentadores, renace la esperanza”.   Tras invitar a los participantes del taller a seguir preparándose y profundizando, concluyó: “Me voy gratamente sorprendido y me alienta ver esa renovación, ese deseo apasionante de que la justicia cambie.”