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Universidad suma seis juegos sin victoria, tres en el Olímpico; persiste la mala puntería y el boleto a la Liguilla del Clausura 2012 se ve muy lejano.
El Clausura 2012 se ha convertido en una lenta agonía para Pumas. El equipo no encuentra la solución a sus males. Sus buenas intenciones y sus ligeras mejoras en el funcionamiento no se traducen en triunfos. El empate a un gol, ayer contra los Gallos Blancos de Querétaro, es otro golpe estadístico y anímico. La Liga empieza a irse de las pretensiones de Pumas.

En el Olímpico de CU el equipo de Guillermo Vázquez ha ganado 5 de 12 puntos disputados, y así, aspirar a calificar a la Liguilla no tiene lógica. Contra Cruz Azul se había notado un Pumas con una mejora relevante, pero los sus jugadores son incapaces de ligar dos semanas de buen desempeño en la cancha; de local, Pumas se encoge y la presión por tratar de remontar hace que las jugadas básicos sean misión imposible. La victoria se ahuyenta, junto a las opciones de Liguilla.

El partido se presentaba como una ocasión para reencontrarse, que la grada olvidara las pasadas agridulces siete fechas y confiara de nuevo, pero desde el inicio se olía en el ambiente el temor. Apenas al minuto 1, Víctor Villa exigió a Alejandro Palacios con un tiro de pierna derecha y el portero metió el manotazo.

Pumas tardó en animarse, se mostró impreciso en los pases e incapaz de elaborar una jugada clara de gol, hasta que Juan Carlos Cacho se activó, el delantero ha mejorado en su rendimiento, pero, para su desgracia, las lesiones también le han vuelto a acompañar en este etapa.

Cacho dio el primer aviso de los locales en un centro que encontró el travesaño del arco de los Gallos Blancos, esto sirvió para que Pumas recobrara confianza y encontrara la anotación, una jugada bien elaborada, de muchos toques hasta que Javier Cortés centró por izquierda y en el centro del área Juan Carlos remató con la cabeza para vencer a Liborio al minuto 14, al otro poste, donde el meta no podía esperar la bola.

En ese lapso, Pumas dio la sensación de recuperar sus mejores instantes. Bravo sacó un tiro con la zurda que Liborio contuvo, en el contrarremate Cortés la echó por un lado. Cacho buscó habilitar a Herrera, pero éste no remató ante la salida del portero. Y luego Cacho se marchó con problemas en la espalda y ahí desapareció el empuje en ataque.

Entonces Pumas fue perdiendo terreno y Querétaro creció, Fuentes se barrió a tiempo para evitar un remate en el área de Palacios. Víctor Villa logró cabecear un centro y lo puso en el travesaño, avisos claros de que los Gallos no estaban muertos.

En el segundo tiempo, Pumas buscó el gol que sentenciara, pero la delantera lleva semanas en penumbra. Herrera y Bravo gozaron de ocasiones, pero sus remates terminaron lejos de los tres palos de Liborio.

Y los demonios de Universidad volvieron a soltarse en su propio campo. Los Gallos fueron ganando posesión y presencia, al minuto 52, Sergio Ponce empató el juego, con un tiro con la pierna derecha que le botó a Alejandro Palacios y el portero no pudo atajar la pelota.

Universidad recuperó su versión más imprecisa, esa que le lleva a no tener profundidad, que lo hace un equipo incapaz de hilar cuatro pases seguidos, un conjunto tenso en la cancha, una escuadra presionada que carece de lucidez.

Memo Vázquez volvía a su banca sin dar con la solución, sin encontrar ese pistón que enmiende la situación.

Universidad está en el limbo y y parece no tiene fecha para volver de ahí. La grada sale desilusionada, Pumas agoniza, se le va la Liguilla.

Las lamentaciones de Memo Vázquez

Guillermo Vázquez, entrenador de Pumas, dijo que sus jugadores tuvieron una mejoría en su rendimiento futbolístico, pero que todavía no logran hacer bien su trabajo; calificó el desempeño ante Querétaro de regular, tras el empate 1-1 en el Olímpico.

“En cuanto a puntos nos hemos quedado estancados con el empate, el funcionamiento fue regular, por lapsos mejoramos, pero no fuimos capaces de ser constantes. Durante el partido tuvimos ciertos bajones que al final nos costaron el empate”.

De la falta de contundencia de sus delanteros, Memo respondió que los resultados que han acumulado son responsabilidad de todos.

“Sí, ellos (los delanteros) han fallado y cuando fallas las oportunidades que generas eso se ve reflejado en el marcador, pero no es sólo culpa de los delanteros, somos un equipo y, como tal, afrontamos lo que venga; entonces, si no ganamos es responsabilidad de todos”.

A pesar de contar con siete puntos en ocho jornadas, el entrenador universitario considera factible que su equipo aspire a jugar una Liguilla, aunque dependerá de una franca y definitiva mejoría en los restantes nueve juegos.

“Creo que todavía tenemos posibilidades y si con los puntos que hagamos nos alcanza para jugar liguilla, vamos a tratar de dar nuestro mejor futbol pues ese es uno de los objetivos”.

“Controlamos el partido”

José Cardozo, entrenador de Querétaro, se mostró contento por el empate en Ciudad Universitaria, aunque le hubiera gustado ganar, ya que consideró que su equipo tuvo las ocasiones para hacerlo.

“Hicimos lo mejor posible para ganar este partido, tratamos de hacer goles, controlamos el partido y tuvimos para ganar, al final el empate se da, pero sumar es importante”, dijo una vez que Querétaro lucha por no descender este torneo.