monarcasMonarcas le hace honor a su nombre. Está en la cumbre de la tabla, desde donde mira a los equipos grandes.

Pero no sólo eso. El equipo michoacano ha salido adelante en gran parte por sus jugadores mexicanos. Los dirigidos por Tomas Boy son la tercera mejor ofensiva del Clausura 2012 con 12 tantos, de los cuales diez han sido marcados por elementos nacionales. Los dos restantes los ha convertido el ecuatoriano Joao Rojas, que pasa por un excelente momento.

No cabe duda de que la principal fortaleza de Monarcas es su ataque y contundencia, factores de los que carecen, por ejemplo, Chivas, Cruz Azul y Pumas. Miguel Sabah se ha convertido en el comandante en jefe de la delantera purépecha, pues suma seis tantos que lo tienen pisándole los talones al delantero del Toluca Iván Alonso, el líder de goleo  del torneo.

Desde que arrancó el campeonato, los once iniciales de Boy están plagados de mexicanos, con sus cuatro extranjeros inamovibles: el mencionado Joao Rojas, Federico Villar, Aldo Leao y Mauricio Romero. De ahí en fuera, los jugadores que se han robado la atención del conjunto michoacano son mexicanos.

Pero el Morelia no sólo es efectivo de media cancha hacia el frente, sino también en su parte baja, pues han recibido siete  goles en contra, apenas dos más que América, equipo que tiene la mejor zaga del torneo con cinco tantos en contra.

Los calificativos que puede tener Monarcas son variados. Equipo compacto, eficaz, espectacular,  goleador, etcétera. Todos quizás sean válidos.

Aunque con Tomás Boy los morelianos no han obtenido un título, han demostrado que la continuidad del cuerpo técnico y plantel han sido la clave para mantenerse como un cuadro protagonista en los últimos tres años, llegando a tres semifinales y una final, la cual perdieron en el Clausura 2011 ante los Pumas de la UNAM.

Así, Monarcas luce ya como  favorito para obtener el título. Tal vez sólo les falte aprender la receta que les permita no caerse en la liguilla, esa instancia que para muchos es otro torneo, y por fin levantar la copa que tanto se les ha negado.