El arquetipo que la mayorÃa de los mexicanos tenemos sobre nuestro paÃs quizás no corresponde a lo que en realidad México es. Seguimos enfrascados en la historia, encadenados a los fracasos de nuestro pasado y nos aferramos a mantener una idea pobre sobre nuestro presente y futuro. Somos un paÃs gigante con mentalidad de renacuajo. La ausencia de un plan de largo plazo y de una visión de nación, nos ha llevado a un túnel oscuro del cual no hemos encontrado una salida que rompa la parálisis social, económica y polÃtica en la que estamos atrapados. El estancamiento de los últimos treinta años nos hace pensar que no tenemos solución y que estamos condenados a ser el paÃs de las crisis eternas. Sin embargo, debemos reconocer que México ha sufrido grandes transformaciones durante los últimos siglos. Algunos cambios para bien y otros para mal, pero sin duda alguna, creo que México no es el paÃs estático y caótico que la mayorÃa de los mexicanos llevamos en la mente, o al menos no es la historia completa. El contexto electoral actual nos obliga a replantear nuevamente cambios para el paÃs y se renueva la esperanza de convertir a México en esa nación de progreso, justicia e igualdad con la que todos hemos soñado alguna vez. Ahà radica el primer problema. Soñamos con el paÃs y proponemos cambios para mejorar pero sólo lo hacemos durante los procesos electorales y una vez concluido el proceso, volvemos a modo de piloto automático y nos olvidamos de los compromisos y metas que programamos. Pasa el tiempo, evaluamos al gobierno saliente y concluimos que todo estuvo mal y que es necesario volver a construir. Construir y destruir es la constante de nuestra historia. El problema de México no es destruir per se, sino destruir y no saber qué construir.
Un paÃs dinámico
La nación de archivo que los mexicanos llevamos en nuestros recuerdos ya no es la misma de siempre y ha cambiado profundamente tanto sus relaciones con el exterior, como las realizadas consigo mismo. Nuestra población se ha multiplicado siete veces en el último siglo; si contamos a los paisanos que viven del otro lado de la frontera norte, serÃamos alrededor de 122 millones de mexicanos. Sólo diez paÃses en el mundo tienen mayor población que la nuestra. Cada aspecto de nuestro paÃs es imponente e impresionante: el territorio, la diversidad natural y social, la urbanidad, la cultura y hasta nuestra famosa y tradicional comida mexicana. Por otro lado, el paÃs de los recuerdos lleva 18 años sin sufrir un descalabro financiero y económico como los que vivÃamos en las décadas de los ochenta y a pesar de la crisis del 2008, el patrimonio y el nivel de vida de los mexicanos no cayó rotundamente como en el pasado. Dichos años de estabilidad han contribuido en cierta medida a la reducción de la pobreza extrema, al crecimiento de una incipiente clase media y al mejoramiento sostenido de nuestro nivel de desarrollo humano. Con lo anterior, no quiero opacar ni minimizar los problemas que México enfrenta y mucho menos ocultar los serios problemas de crecimiento, empleo e ingreso que nos han afectado de manera sistemática durante las últimas décadas. Sólo quiero enfatizar que el paÃs en el que creemos que vivimos, no es realmente el México actual. Los mexicanos nos aferramos a una idea arcaica sobre México y vivir en el pasado sólo entorpece nuestra visión del futuro.
El largo plazo
Estimado lector, quizás al principio de la lectura se haya preguntado el porqué del tÃtulo. ¿Por qué no 2045 o 2060? A lo largo del texto, he querido enfatizar que debemos de cambiar nuestra visión de corto plazo del paÃs, ya que la única manera de librar las batallas de México es construyendo un plan de desarrollo y crecimiento para los siguientes treinta o cuarenta años. No podemos seguir siendo presos de nuestra historia y pensar (como cada seis años) que el próximo presidente será el redentor. En el 2055, cumpliré 65 años y pasaré a formar parte de la población de la tercera edad o como ahora se les dice, seré un adulto mayor. Para ese entonces, México se habrá transformado enormemente y si trabajamos desde ahora gobierno, sociedad civil y academia creo que podremos recuperar el paso que perdimos hace algunos ayeres. Vivamos en el México de nuestros anhelos y no en el paÃs de los recuerdos.
Publicado en la Revista Gurú PolÃtico (http://www.gurupolitico.com) y reproducido con la autorización de su Director.
Estudiante de EconomÃa y Finanzas del ITESM CEM, Presidente de la Sociedad de Alumnos en EconomÃa (SALEC), escritor de La Revolución del Pensamiento y de la revista universitaria Espacio Latinoamericano. Twitter: @LuisAngel_Perez Correo Electrónico: [email protected] Web: www.revoluciondelpensamiento.com
























