*Los Procedimientos
*Están en “Capilla”
*En Castel Gandolfo
Por Rafael Loret de Mola
El cuestionamiento más severo acerca del proceder presidencial, sobre todo tras la captura de Elba Esther, “La Novia de Chucky”, es por qué no se persigue a otros elementos, incluso caciques sindicales, en el mismo nivel de corrupción. El nombre que más suena es, desde luego, el de Carlos Romero Deschamps a quien su antecesor en las cúpula de los petroleros, Joaquín Hernández Galicia “La Quina”, considera bastante más que un traidor; ratero, le dice, asegurando que a él jamás le llamaron así lo que es prueba d su propia amnesia: le dijeron eso y mucho más, hasta asesino, aun cuando no fuese acusado por ello.
Otras personas opinan que las acusaciones contra la “maestra” se quedaron cortas aun cuando el procurador general, Jesús Murillo Karam –su primer apellido, originalmente, era Morío y él lo castellanizó-, insista en abundar en pruebas. Hablan de los muertos sembrados en su camino, sobre todo el caso de Misael Núñez Acosta, asesinado el 3 de enero de 1981. Cuando le pregunté sobre el particular a la señora Gordillo, un tema tabú para ella según sus allegados, no movió un músculo de su operadísimo rostro y contestó rotunda:
–Misael era un líder popular, no un maestro. Servía a las comunidades, en Ecatepec fundamentalmente. Cuando ocurrió ese crimen me enteré por la televisión; yo estaba muy enferma y me estremecí. Había llegado desde Oaxaca y apenas podía caminar desde la recámara a la sala. Me sentía mareada, verdaderamente mal, cuando me enteré del suceso. Y algo más: me puse a disposición del Ministerio Público, presenté mi declaración y jamás encontraron en mí ningún vínculo con los crímenes. (También fue acribillado el obrero Isidoro Dorantes). Además, a diferencia de otros casos, se dio con los pistoleros asesinos: Rufino Vences Peña, Joel Vences Hernández y Jorge mejía Pizaña.
El hecho es que, según sus palabras, ella, una mujer espiritual como se autocalificaba, no siente por ello el menor remordimiento de conciencia. Y prohibió a sus allegados hablar sobre el tema e impedir que los periodistas hicieran lo propio. Lo que dijo en aquella ocasión, en enero de 2011, fue excepcional, sobre todo porque en su mirada reflejaba que se acercaba ya al final de su viaje por las vías del poder omnímodo. Era un presentimiento que flotaba en el ambiente aunque insistía que sólo los maestros podrían marcar el final. No fue así, desde luego.
Es muy posible que, en la mente de todos, recalen algunas dudas sobre las acusaciones formuladas contra el personaje; esto es que se le denuncie por lo menos y se ignore lo más. No olvidemos, sin embargo, que ello es una antigua tradición judicial cuando se determina poner un hasta aquí a los facinerosos devastadores. Por ejemplo, al célebre Al Capone, rey de las mafias de Chicago cuando regía la prohibición a vender y tomar alcohol en los Estados Unidos, no se le fincó más responsabilidad que una pequeña evasión tributaria al no cuadrar sus impuestos con las ganancias registradas en sus cuentas personales. Nunca se habló de las decenas de asesinatos por él ordenados y ejecutados incluso por propia mano. Pero con ello, fue encarcelado para tranquilidad de una sociedad que comenzaba a dudar sobre quien mandaba, esto es si el gobierno o la mafia capaz de amedrentar a todos los comerciantes y parroquianos.
Tampoco a “La Quina” se le juzgó jamás por los asesinatos de algunos líderes sindicales, sobre todo el de Heriberto “El Güero” Kehoe Vincent, el 28 de febrero de 1977, cuando recién había sido votado como secretario general del sindicato petrolero y se perfilaba como un formidable adversario del ambicioso Hernández Galicia. El crimen se atribuyó a un trabajador despedido, Antonio Madrigal, como autor material quien declaró posteriormente haber actuado por órdenes de “su patrón”, el que fuera después “guía moral” del gremio. Pero por esto ni siquiera confrontó querella alguna el poderoso y pese a una sentencia por treinta y cinco años de prisión, sobre todo por acopio de armas lo que supondría la intención de sublevarse contra la administración de Salinas luego de haber prestado auxilio financiero para la campaña presidencial de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, fue “amnistiado” nueve años después, ya sin Salinas en la Presidencia y como un golpe frontal contra éste en un arranque de valor, de los pocos que tuvo, de Ernesto Zedillo, el gran simulador.
Con lo anterior, el símil con lo ocurrido con la “maestra” Zedillo es evidente. La verdad es que era muy predecible el desenlace luego de que el secretario de Educación Pública, Emilio Chuayffet Chemor –a quien llaman “la daga” o “la cimitarra” por causas que luego platicaré-, en su discurso laudatorio sobre la recién promulgada reforma educativa, habló de que ésta prevalecería a pesar de “los chantajes”; y éstos no podían ser otros que las pretensiones de Elba Esther de tirar abajo la evaluación magisterial en defensa abierta de sus parásitos, quienes formaban parte de la corte elbista, de los cuales ni uno solo sacó la cara por ella; tampoco gobernadores, legisladores y otros funcionarios avenidos a sus muchas faldas para escalar sus respectivas posiciones. La dejaron tan sola como si fuera una náufraga en medio de la peor tempestad imaginable.
Por cierto, también era predecible que alegaría, para reducir los tormentos carcelarios, su supuesto delicado estado de salud, misma condición que no le llevó a pensar en dejar el poder sindical como, en cambio, sí hizo Benedicto XVI al retirarse del Pontificado y sentar con ello una nueva actitud de la Iglesia ante los nuevos y estresantes tiempos. De cualquier manera, es bastante mejor estar recluida en una clínica, con todos los cuidados, que “morir como una guerrera” peleando por su causa tras las rejas de Santa Marta Acatitla en donde, en la sección destinada para hombres, se encuentra también el señalado como autor intelectual del crimen contra Manuel Buendía Téllezgiron, quien fue testaferro de Manuel Bartlett, el señor José Antonio Zorrilla Pérez a quien ya visitamos en su celda por unos minutos hasta que fue avisado, por celular, de que se había descubierto nuestra presencia allí. Un momento de agobio o un revolcón para un periodista acostumbrado a estos desmanes de la justicia, y de los marrajos, con o sin cuernos, que pueblan la vida institucional del país.
Lo que no es discutible es que no debe cesar el ánimo justiciero de la nueva administración si no quiere ser recordada por aplicar la ley discrecionalmente, esto es sólo en contra de sus adversarios políticos y no de sus aliados, como el petrolero Carlos Romero Deschamps, a quien hasta “La Quina” llama ladrón con muchos datos en la mano. Y no se trata de la decrepitud del primero, sino de una denuncia por demás seria que salta a la vista: si la maestra vivía rodeada de lujos, Romero la supera en vanidades y heredades. Es inmoral que la Unidad de Inteligencia Financiera sea selectiva de los casos o sirva sólo como instrumento de “chantaje”, esto es precisamente lo que rechazó Chuayffet Chemor en presencia del presidente Peña. ¿O acaso tal condición sólo se juzga desde arriba hacia abajo y nunca a la par?
Debate
Con Romero Ddeschamps, otros personajes debieran estar destinados a la jaula, entre ellos el “ferrocarrilero” pelafustán, Víctor Flores Morales –quien, cuando legislador, se daba el lujo de portar armas dentro del recinto parlamentario y azuzar a los reporteros, amenazándolos o agrediéndolos como hizo con mi hijo mayor-, cuyo “liderazgo” no tiene razón d ser por ahora, cuando los trenes forman parte de los museos… aunque Peña haya incluido en sus promesas iniciales la rehabilitación de los mismos. Estamos esperando al respecto algún aviso… pero sin Flores Morales como protagonista porque sería tanto como tirar leños secos a la hoguera.
Y no se diga todos y cada uno de los ex presidentes. Ni uno solo se salva, como tampoco sus respetivos lugartenientes, incluyendo a Patricia Flores Elizondo, de quien se decía fungía como vicepresidenta mientras calderón –minúsculas- se deleitaba con los humos alcohólicos, sobrina de otro personaje singular: Rodolfo Elizondo Torres –subrayo el Torres para no ofender a los panistas duranguenses que me reclamaron equívocos al respecto, quizá producto de una seria laguna mental o de un lugar común sobre sus orígenes-. Para todos hay sitio.
Ahora viene lo medularmente importante:
El procedimiento para acabar políticamente a la “maestra” Gordillo comenzó cuando Alberto Bazbaz Sacal, titular de la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda y ex procurador del Estado de México, encontró el expediente que inculpaba a la primera y que había archivado la anterior administración; de inmediato, los entregó a su jefe, Luis Videgaray Caso quien, a su vez, se sirvió de Luis Enrique Miranda Nava, subsecretario de Gobernación y ex alcalde de Toluca, personaje de todas las confianzas del primer mandatario, para hacérselo llegar al presidente Peña Nieto. Es decir, el frente mexiquense anuló al hidalguense, encabezado por el titular de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong y por el procurador general, Jesús Murillo Karam quien no tuvo otro camino que seguir las instrucciones precisas del titular del Ejecutivo. Otros observadores insisten en que los tecnócratas se impusieron a los políticos. Con esto se cumple, y no está por demás anotarlo, un nuevo éxito de este bloque de cara a la sucesión presidencial en 2018. Es importante anotarlo.
Y todo lo anterior habrá de reflejarse en las inminentes reformas a los estatutos del PRI ya anunciadas por el ex gobernador mexiquense y actual dirigente nacional de este partido, César Camacho Quiroz, a las que se oponía el círculo político hidalguense al considerarlas impopulares e inoportunas. En esto radica, claro, el golpe de efecto que produjo la aprehensión de la señora Gordillo Morales sin la menor polvareda callejera. Alguna explicación merecemos al respecto.
La Anécdota
Benedicto XVI pasará dos meses en la residencia papal de Castel Gandolfo, a 18 kilómetros de Roma, en la región del Lacio a orillas del Lago Albano, en donde los Pontífices suelen pasar sus veranos con excepción de Juan Pablo II quien gustaba de esquiar y andar, como buen campesino, antes de que mermara su salud. Lo extraño del suceso es que sigue planteando si tendremos dos Papas, uno en ejercicio del poder y otro como símbolo viviente y emérito, a partir de la elección inminente del nuevo Obispo de Roma.
Cuando menos, Ratzinger seguirá usando calzado mexicano de 8.5, de acuerdo al número mexicano, y albas sotanas con solideo del mismo color. Un Papa vivo en calidad de muerto. “Inusual” en estos tiempos, digo, en los que los grandes capos “ejecutados” deambulan por allí sin que nadie ose pisarles los talones, formando lo que he llamado “el cártel del Paraíso”, entre ellos Amado Carrillo, Guillermo González Calderoni, Nacho Coronel y “El Lazca”. Un mundo de fantasmas.
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LA SIMULACIÓN, CUYO MAESTRO MAYOR EN MÉXICO FUE ERNESTO ZEDILLO –EL MÁS RICO DE NUESTROS EX MANDATARIOS Y EL DE MAYOR INFLUENCIA EN EL EXTERIOR POR MUCHO-, SIGUE SIENDO EL ARMA PREPONDERANTE DE LA POLÍTICA. LO MISMO EN EL VATICANO QUE EN ESPAÑA, ESTADOS UNIDOS O NUESTRO PAÍS. GRACIAS A ELLA SE MANIPULA A LA OPINIÓN PÚBLICA Y SE LE ENGAÑA. ESPEREMOS QUE NO SEA TAL EL ESCÁNDALO RECIENTE, QUE NO LO FUE TANTO, SOBRE EL FIN DEL CACICAZGO EN EL GREMIO MAGISTERIAL… PARA FUNDAR OTRO AD HOC.

























