
Después de muchos meses de no extrañarlos, El Ejercito Zapatista de Liberación Nacional reaparece en los diarios nacionales advirtiendo que al “capitalismo “ no le importa nada la desaparición del EZLN, y que prácticamente busca la desintegración de la madre Tierra y, en efecto, tiene razón de pensar así, debido a la tragedia que se dio con la aparición de los españoles conquistadores, que diezmaron a los pueblos originarios.
Desafortunadamente las guerras en todas partes no dejarán de presentarse y, cuando no es la del Petróleo, puede ser por el despojo o explotación del Oro y de la Plata; o bien puede presentarse, como dice (supongo) el comandante Marcos, por la tierra propiedad de nuestros ancestros y que lo hace, desde mi punto de vista, para amedrentar a nuestros hermanos indígenas, con el petate del muerto, que en este caso sería por la destrucción del medio ambiente.
Cabe señalar que los principales y poderosos gobiernos de nuestro mundo actual, están efectivamente poniendo en peligro a todos y todas las especies de vida, lo que no debemos permitir, pero asustar a los pobladores que con los proyectos del Ferrocarril de la actual administración pública federal se van a presentar, es una verdad o mentiras a medias .
Ciertamente que nuestras etnias fueron reprimidas y casi extinguidas hace la friolera de varios centenas de años y no solamente por los blancos venidos del viejo mundo, sino por las guerrillas entre ellos mismos. Recordemos los “sacrificios” que las diferentes etnias realizaban en honor a lo diferentes dioses de esa etapa prehispánica, a efecto de que éstos no descargaran mayores maleficios a sus pueblos.
Me atrevo a comentar que las diferentes etnias habidas, fueron cambiando poco a poco por la influencia de los extranjeros que llegaron de Cuba provenientes de España y que se quedaron en el nuevo mundo descubierto y pocos son las diferentes etnias autóctonas que permanecen sin mescla alguna, sintiéndonos que pertenecemos todos como mexicanos, así seamos mulatos, o con sangre mezclada con los conquistadores venidos de España.
La pregunta que debiéramos hacernos sería el porqué el insigne comanche Marcos (supongo) quiere espantar con el petate del muerto. Prácticamente su advertencia me parece absurda. Por lo mismo recuerdo lo que en el año de 1949, mi abuelita (que era analfabeta) me preguntaba que que año seguiría al 49 y yo le indicaba que sería el año de 1950 . Rápidamente mi contestó que a la iglesia que asistía le decían que en el año antes indicado, se acabaría el mundo.
Así esta el Comandante Marcos que con el petate del muerto (en este caso el nuevo proyecto del ferrocarril, sigue asustando a los a nuestros hermanos indígenas, para provecho personal.
P,D. A todos los lectores de este periódico mis mejores deseos navideños y un mejor año de 1920.























