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Para algunos es raro ver al finlandés Mikko Hirvonen vistiendo los colores del equipo Citroën ya en el Polifórum de León, Guanajuato, y es que, desde su incursión al WRC, el escandinavo ha portado el uniforme del equipo Ford, compañía de donde emigró a finales del 2011 al no ver un futuro claro ante la indecisión que vivió la marca del óvalo azul para en el Campeonato Mundial de Rallies.

“A mí me gustan estos colores, hay quienes dicen que me veo extraño”, señaló Hirvonen en entrevista para La Afición, al tiempo que agregó, no resultó sencillo despegarse del lado de Malcom Wilson, jefe de equipo de Ford: “Fue definitivamente una decisión difícil de tomar. Estuve con Ford ocho años y conocía a todos los mecánicos, éramos buenos amigos, tuve que dejarlos atrás. Pienso que el cambio es bueno. Tenía la oportunidad de unirme a Citroën. Tenía que tomar esta oportunidad. He disfrutado mi tiempo aquí porque es un equipo fantástico”.

El finlandés disputa a partir de este viernes su primera competencia de terracería como parte de Citroën. El principal perseguidor del ocho veces campeón del mundo, Sebastien Loeb, no considera será tratado como un escudero en el equipo, tal como ha sucedido con sus antecesores.

Tan sólo a finales del 2011, Sebastien Ogier dejó Citroën al verse obligado en más de una ocasión a trabajar a favor de Loeb para la consecución de un campeonato más, sin embargo, el escandinavo no espera ver esta situación con él.

“Teniendo ocho títulos hace una diferencia. Actualmente tenemos el mismo coche para los dos, pero, para ser honesto, debía ser precavido en las primeras competencias, tenía que aprender del equipo, del coche, sin embargo, yo podía ir suelto y competir contra Jari Matti Latvala y Petter Solberg. Hasta el momento, no he tenido ningún problema, tenemos un respeto mutuo desde hace muchos años”, expresó en entrevista Hirvonen.

Durante los últimos cuatro años, en tres ocasiones finalizó como subcampeón. A pesar de sus múltiples esfuerzos con la escudería Ford nunca pudo estar cerca de terminar con el reinado del francés, quien ahora es su nuevo compañero de escuadra.

“Yo quiero ganar el título. Esa es una de las razones por las que tomé la oportunidad de estar con Citroën, creo que con ellos existen más posibilidades. Esa es definitivamente mi meta”.

De hecho, él considera que manejando el DS3 RS es posible obtener la victoria tan anhelada en México. En al menos dos ocasiones, 2007 y 2011, ha concluido dentro del podio en la sierra leonesa. “Sé que el coche es muy bueno aquí. Sebastien es muy rápido, siempre en esta prueba, ha ganado cinco veces con este auto, será difícil derrotarlo”.

Hirvonen expresó que su meta es convertirse en la nueva estrella de Citroën. El propio Loeb ha asegurado que tal vez en poco tiempo decida dejar el volante, y ante ello, la marca gala parece tener en el finlandés al piloto experimentado, rápido y con la capacidad para mantener las coronas en la vitrina de Versalles.

“Estuve tranquilo cuando comenzó la temporada. Aún tengo cosas que aprender del coche. Por ahora estoy segundo del campeonato, creo que aún podría ir mejor, pero cosas pasaron, son buenos resultados y vamos en crecimiento”, finalizó el escandinavo.