arevalo

Toda acción trae consigo una reacción. Y para muestra, la sanción económica a la que fue acreedor Egidio Arévalo, de los Xolos de Tijuana, quien el pasado viernes, contra el América, realizó una seña obscena a la afición, por lo que la Comisión Disciplinaria no tuvo empacho en reprenderlo.

Ese órgano investigó el caso y hasta ayer llegó a una resolución, en la cual determinaron que era culpable de mala conducta y por tal motivo debía ser sancionado, pese a que la falta no fue apreciada por el silbante.

La acción no quedó asentada en la cédula arbitral, por lo que no se le pudo aplicar un castigo deportivo, aunque será a través de la parte económica como el jugador responda a la seña obscena que hizo.