Mohamed Merah, el asesino confeso de siete personas en Toulouse y Montauban en los últimos dÃas, murió de un tiro en la cabeza en plena operación de asalto de las fuerzas de elite de la policÃa francesa para capturarle, según informó hoy el fiscal jefe de ParÃs, François Molins.
En rueda de prensa en Toulouse, el fiscal insistió que los agentes del RAID tenÃan la consigna de hacer todo lo posible para capturarle vivo y que actuaron “en legÃtima defensa” cuando el sospechoso saltó por la ventana del apartamento disparando contra ellos.
Por su parte, Didier Durand, portavoz de la policÃa de la ciudad del sur de Francia, señaló que el asesino “disparaba como en un videojuego” a los agentes.
“Nunca habÃamos visto nada igual. Disparó a todas partes (…)” como en una pelÃcula, como en un videojuego”, declaró a la prensa Durand tras la operación de los cuerpos de élite de la policÃa francesa.
Según el relato de los agentes, el presunto homicida, un joven francés de origen argelino de 23 años disparó con una ametralladora, aunque tenÃa otras armas.
Otros agentes que participaron en la operación comentaron tener los chalecos antibalas llenos de disparos, aunque solo dos han resultado heridos y sus vidas no corren peligro.
Tras 32 horas de encierro en su domicilio, situado en la primera planta de un edifico de cinco pisos localizado en una zona residencial de Toulouse, que habÃa sido evacuada y en la que se habÃa cortado el alumbrado eléctrico y el abastecimiento de gas, la policÃa decidió intervenir.
Durante toda la noche, los agentes del cuerpo de élite RAID habÃan asediado la vivienda con explosiones de granadas para presionar al individuo.
Éste habÃa anunciado antes en varias ocasiones que se rendirÃa, pero cambió de parecer durante la noche y dijo que su intención era morir “con las armas en las manos”.
























