El papa Benedicto XVI puso énfasis en su visita a México en defender la libertad religiosa justo cuando el Congreso de este paÃs debate una reforma constitucional que permitirÃa, por ejemplo, actos religiosos fuera de los templos y en general mayor exposición pública de los credos.
En su primer mensaje en tierra mexicana, el papa Benedicto XVI subrayó la necesidad de defender el derecho fundamental de la libertad de culto como parte integral de la dignidad humana.
“Esta dignidad se expresa de manera eminente en el derecho fundamental a la libertad religiosa, en su genuino sentido y en su plena integridad”, afirmó el Papa.
El portavoz de El Vaticano, Federico Lombardi, al explicar luego ante la prensa los detalles del mensaje, comentó que para la Iglesia católica dicha libertad no sólo se centra en poder llevar a cabo actividades fuera de los templos, sino que también debe incluir la posibilidad de transmitir el propio credo a través de la educación y los medios de comunicación.
“No soy un técnico de legislación, pero se sabe que en México existe en curso desde hace algunos años una discusión sobre la libertad religiosa que también tiene una expresión legislativa ahora”, señaló.
Lombardi se referÃa a una iniciativa para reformar el artÃculo 24 de la Constitución presentada por el presidente Felipe Calderón, perteneciente al Partido Acción Nacional (PAN), de origen católico.
Dicha propuesta ya fue aprobada en la Cámara de Diputados pero aún se encuentra en debate en el Senado.
La reforma permitirÃa que se celebren libremente actos religiosos en México fuera de los templos, algo que fue prohibido tras el triunfo de la Revolución Mexicana y la posterior Guerra Cristera (1926-29), el conflicto armado que enfrentó a milicias católicas con el gobierno de Plutarco ElÃas Calles, considerado el padre del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
El PRI, que gobernó México durante más de 70 años hasta perder el poder en 2000 ante el PAN, mantuvo una profunda tradición anticlerical que se ha ido morigerando en los últimos años y ahora algunos de sus congresistas han planteado la posibilidad de apoyar la reforma.
El eventual apoyo del PRI a la modificación constitucional tiene también visos electorales, pues el tema seguramente será debatido durante la campaña para la elección presidencial del 1 de julio que inicia la próxima semana y en la cual el candidato de ese partido, Enrique Peña Nieto, se presenta como favorito.
Peña Nieto no ha ocultado su simpatÃa por la Iglesia católica e incluso viajó en 2010 al Vaticano, cuando aún era gobernador del Estado de México (centro), acompañado por su esposa y varios obispos.
“El debate de esa reforma es un tema central que modifica la tradicional relación entre el Estado y la Iglesia” en México, explicó a la AFP el especialista en el tema Bernardo Barranco, director del Centro de Estudios Religiosos.
Barranco señaló que, aunque no se trata de un asunto que vaya a movilizar de manera significativa el voto, el PAN, cuya candidata Josefina Vásquez es segunda en las encuestas, lo podrÃa capitalizar.
“Una reforma del artÃculo 24 no va a cambiar el rumbo de la elección, pero sà podrÃa influir en algunos sectores importantes”, apuntó Barranco.
La congresista del izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), Enoé Uranga, dijo a la AFP que le preocupa que en la visita de Benedicto XVI pueda ser manipulada por el gobierno con fines electorales.
“No es gratuita la presencia del Papa cuando un tema tan importante como el de la libertad religiosa se debate en el Congreso y puede cambiar la histórica separación de la Iglesia y el Estado, que México ha defendido históricamente”, sostuvo.

























