Productores de vino alertan que el ayuntamiento pretende congelar normativa que busca proteger zona donde se produce alrededor del 70% del vino de México.

El crecimiento del Valle de Guadalupe en los últimos años empieza a poner en riesgo los recursos naturales de la zona, por lo que la misma industria vitivinícola urge al Cabildo de Ensenada, que se va en dos semanas, para que apruebe un estricto reglamento que ordenaría el desarrollo de los valles productores de vino. El llamado, aseguran productores, ha sido desdeñado por los regidores.

El reglamento de zonificación y usos de suelo regulará las 14 mil hectáreas de los valles de San Antonio de las Minas y de Guadalupe, donde según los vinicultores ha habido un desarrollo desordenado, eventos turísticos masivos y de entretenimiento que dañan las zonas de conservación, el medio ambiente, la industria y consumen la de por sí poca agua disponible.

En septiembre de 2018, el Gobierno de Baja California, el Ayuntamiento de Ensenada y el Instituto Municipal de Investigación y Planeación de Ensenada (IMIP) publicaron modificaciones al Programa Sectorial de Desarrollo Urbano Turístico de los valles de San Antonio de las Minas y Valle de Guadalupe, que no había sido actualizado desde 2010, pero nunca se aprobó un reglamento, por lo que el plan sigue sin ser aplicado.

Fernando Pérez Castro, líder de la asociación Provino Baja California, que agrupa a 62 casas vinícolas que producen el 72% del vino nacional, y propietario de las bodegas Lomita y Finca La Carrodilla, dijo a Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad que los productores de vino buscan establecer un marco normativo para poner orden al crecimiento que vive el valle debido al auge de la industria vitivinícola, pero que ha habido incluso intentos por aprobar reglamentos que contravienen el plan de desarrollo de la zona desde el programa sectorial del 2010.