Cuando en 2010 se estrenó la película El cisne negro, que narra cómo una bailarina es capaz de cruzar los límites para conseguir el rol principal de un montaje, el mundo del ballet reaccionó argumentando que esa historia era sólo ficción.

Desde el 18 de enero la prensa en todo el mundo ha seguido casi diarimente una historia que pasó de los terrenos de la ficción a la realidad, la de Sergei Filin, estrella retirada del ballet y director artístico de una de las compañías con mayor prestigio internacional, el Ballet Bolshoi, quien fue atacado a las afueras de su casa con ácido, provocándole heridas graves en el rostro y en los ojos.

 

 

En cuanto se supo la noticia, la comunidad dancística reveló lo que ocurre en backstage: “el mundo del ballet es despiadado”, dijo una de las bailarinas.

Tras el ataque se especuló sobre los móviles del crimen, casi todos relacionados con envidias y venganzas al interior de la compañía pues, se advertía, Filin, de 42 años de edad, es un hombre estricto, cuyos métodos molestaron a más de uno.

Ahora se sabe que Pavel Dmitrichenko, quien es conocido por su poderosa interpretación en el papel de Iván el Terrible, fue quien ordenó el ataque que tenía, según declaró él mismo a la policía rusa, el objetivo de “darle una lección” a Filin.

La ira que provoca un cisne negro

Dmitrichenko, de 29 años de edad apareció en los medios esta semana tras confesar ser el autor intelectual de la agresión, según su declaración, él sólo quería que golpearan al director que le dio el rol de Iván y el del malvado genio de El lago de los cisnes, pero cuando se enteró que sus cómplices le arrojaron ácido, se alteró al punto del arrepentimiento. “No quise que se llegara a eso”, dijo.

Aunque ya se tiene al coreógrafo de este drama, la prensa rusa sigue tratando de develar la médula de esta historia. ¿Fueron celos profesionales?, ¿venganza?

Así, en las investigaciones han surgido otros personajes, como el de la novia de Dmitrichenko, Anzhelina Vorontsova, quien no ha sido acusada por la policía, pero sí por sus compañeros quienes la señalan como la causa de la ira de Dmitrichenko, pues él creía que Filin no permitía el ascenso de su amada.

Hay dos antagonistas más en este montaje real, los presuntos complices de Dmitrichenko, que también ya fueron detenidos: Yuri Zarutsky —un fornido y barbudo ruso que fue condenado anteriormente por golpear a alguien hasta la muerte—, a quien se le atribuye el crimen material, y Andrey Lipatov, quien presuntamente conducía el coche de huida.

Dmitrichenko, quien en Romeo y Julieta también fungió como el antagonista, Tybalt, recientemente había sido promovido a solista en primer lugar, por lo que a sus 29 años de edad estaba en la cima, hasta su arresto.

¿Fue el amor por Vorontsova? Según los medios rusos, el ataque estaba vinculado a los desacuerdos entre la bailarina y Filin por el papel de Odette en El lago de los cisnes, el mismo que llevó a la locura a Nina Sayers (Natalie Portman) en la cinta de Darren Aronofsky.

El propio bailarín no dijo nada acerca de Vorontsova cuando habló acerca de sus motivos ante el tribunal. En cambio, dijo que él se había enojado con Filin por decisiones sobre cómo el dinero se destinó a los bailarines en el teatro. Nada más.

En tanto, Filin, quien se convirtió en director artístico de la compañía en 2011, no ha hecho comentarios sobre los arrestos.

Cuando le preguntaron hace un mes si sabía quién realizó el ataque, dijo: “Mi corazón sabe quién lo hizo, y en lo más profundo de mi alma yo tengo una respuesta para esa pregunta”. Sin embargo, admitió que esto era sólo una “idea” y se negó a nombrar a la persona públicamente.

Hasta ahora, la especulación sobre la bailarina y su novio vengador continúan, como si su confirmación se reservara para el gran acto final de esta historia.

El villano terrible

Dmitrichenko nació en Moscú el 3 de enero de 1984, en una familia de bailarines folclóricos distinguidos.

Al parecer, su tiempo en la escuela de ballet fue muy tormentoso. En una entrevista de 2009 para la televisión rusa, dijo que había sido expulsado cinco veces por “actuar como hooligan, lanzando petardos a los maestros”.

Sin embargo, sus excelentes resultados lo mantuvieron en la escuela y se unió al Bolshoi en 2002.

Para el año 2006, había estado pensando en dejar el ballet “después de un año o dos”, pero el director artístico de ese entonces, Yuri Grigorovich, lo persuadió y lo convenció de que la época de oro dentro de la compañía apenas comenzaría, por lo que debía ser paciente.

Entre los papeles que obtuvo tras convercerse de que, en efecto, el ballet era su vida, fueron Espartaco en el ballet del mismo nombre (2009) y José, en Carmen Suite (2010).

Después, Filin lo puso al frente de Iván el Terrible (2012), rol que la crítica consideró como “el mejor papel de su vida”.

Dmitrichenko fue arrestado después que la policía buscó el apartamento de sus padres, que se encuentra en el mismo complejo que el hogar de Filin, y han salido a relucir los aspectos detrás del gran bailarín.

Ahora, los tres hombres están en custodia policial hasta que la investigación haya terminado.

Si son declarados culpables, los atacantes podrían enfrentar hasta ocho años de cárcel por infligir intencionalmente daño a la salud de otros.

Mientras tanto, Galina Stepanenko, una ex bailarina principal, se hará cargo de la compañía. Ella dice que va a seguir los planes de Filin, quien según los médicos podría recuperarse en los próximos seis meses o quizá más.

Los médicos ya le realizaron un injerto de piel y después de una cirugía del segundo ojo y le salvaron la vista. Sus colegas están trabajando para asegurar que su visión artística no se pierda.

Ahora la prestigiada compañía espera que su director artístico vuelva a su puesto a tiempo para una serie de conciertos de verano en el Royal Opera House de Londres, para conmemorar el 50 aniversario de la primera visita del Bolshoi al Covent Garden.