La historia sigue siendo la misma, pero la forma no. El Museo Nacional de las Intervenciones (MNI) tenÃa 30 años de contar diversos pasajes del pasado nacional de la misma manera, por lo cual, desde hace dos años comenzó a ser objeto de una serie de trabajos para reestructurar el 90 por ciento del espacio.
A cargo del Instituto Nacional de AntropologÃa e Historia (INAH), los trabajos llevaron casi dos años, sin que se cerrará totalmente el lugar, en los que se abordó desde la restauración, conservación y limpieza en alrededor de 500 piezas históricas, hasta un nuevo concepto museográfico que se apropia de elementos multimedia, según cuenta Enriqueta Cabrera, directora del museo.
“Se trata de relatar lo que tenemos en las salas de una manera más cercana a la gente, con una museografÃa moderna y muy limpia, que permite contar con un mayor conocimiento histórico. Ha avanzado mucho la museografÃa en el mundo y contamos con recursos que no existÃan antes, como el uso de tecnologÃas multimedia para poder acercar a la gente más al tema, sobre todo a los jóvenes.â€
“Si bien el discurso es difÃcil de transformarse, porque la historia es la historia, el acervo está enriquecido, mejor ordenado y expuesto; asÃ, por ejemplo, una maqueta de la Batalla de Churubusco sólo contaba con la cédula informativa y ahora tiene un audio que relata la batalla y hasta tiene iluminación para ubicar dónde estaban las tropas, los batallones, por dónde atacaron, dónde estaban los cañones, el convento, etc.
“Si bien los museos contamos la historia a través de piezas, óleos, litografÃas, documentos, banderas, armas, prensa de la época; creo que es importante que se hay renovado la museografÃa, porque ahora las cosas se dicen de otra maneraâ€.
El acervo del Museo se conforma con alrededor de dos mil piezas. En la reestructuración del Museo Nacional de las Intervenciones se incluyó la renovación de las 11 salas de la planta alta y los espacios de la planta baja, como el Huerto, el Patio de Novicios, el Portal de Peregrinos, el Refectorio, el Anterrefectorio, el Claustro Bajo, la AntesacristÃa, la cocina y el baño de placeres.
Asimismo se podrán visitar las salas Independencia, Primeras Intervenciones, Introducción Guerra México-EU, Intervención Norteamericana (1846-1848), Intervención Francesa (1862-1867), Exvotos siglos XIX y XX, Porfiriato, Revolución, Intervenciones EU 1914 y 1916, además de la Sala Introductoria, donde se aborda el impacto que tuvo el intervencionismo extranjero.
Tres pasajes en un mismo edificio
El conjunto conventual fue edificado en el siglo XVI bajo la orden dieguina franciscana, el cual se convirtió en un sitio emblemático luego de la intervención estadounidense de 1847; a partir de 1981 se convirtió en museo nacional, con el objeto de resaltar los valores de soberanÃa, liberalismo y nacionalismo violentados a lo largo del siglo XIX por las seis intervenciones que se dieron en nuestro paÃs.
“El museo relata la historia de 1829 a 1916. Claro, las intervenciones armadas más importantes fueron la guerra México-Estados Unidos, de 1846-1848, o la intervención francesa, que trajo el imperio de Maximiliano, de 1862 a 1867â€, a decir de Enriqueta Cabrera.
Se incluyeron los tres momentos históricos del recinto: su uso conventual, como fortaleza durante la Intervención Norteamericana y como sede de museo nacional, a lo que se suma su restauración como edificio histórico.

























