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Académicos reprobaron la Ley Federal de Justicia para Adolescentes,  que consiste en instaurar un nuevo sistema de prisión, sanciones y prohibiciones para jóvenes que incurran en delitos federales y bajar a 14 años la edad para que se les impute la comisión de un delito, en lugar de a los 18 años como se hacía normalmente.
En lugar de privilegiar leyes como esa, las autoridades deberían impulsar estrategias de Estado que contrarresten la lamentable situación que enfrentan los jóvenes, consideraron académicos universitarios.

Y es que advirtieron que los jóvenes y adolescentes son el sector más castigado por el fracaso de las políticas públicas y los legisladores debieron prever que cuando un menor delinque hay un contexto detrás: pobreza, desigualdad, falta de oportunidades y desesperanza.
Ante este contexto, más que aprobar una norma punitiva, se debió atender el problema de manera integral.
“Se prioriza la parte penal, se insiste en la vieja concepción de castigar, pero no se atiende a su recuperación. El problema no son los chavos, sino las condiciones de su entorno”, indicó José Antonio Pérez Islas, coordinador del Seminario de Investigación en Juventud de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Expuso que si los menores viven en contextos de violencia y pobreza, en muchas ocasiones los reproducen delinquiendo. «»
“No hay políticas para la juventud, instituciones que se encarguen de su atención ni procedimientos que tengan por objeto mejorar sus condiciones”, reprochó.
Comentó al diario La Jornada que encarcelarlos desde los 14 años es un riesgo, mas aún si no se cuenta con un sistema de justicia completo que propicie su reinserción y rehabilitación. «»
Por su parte, Alfredo Nateras Domínguez,  manifestó que en un país donde más de 30 millones de personas son jóvenes, es muy« peligroso y preocupante» que se apruebe un marco legal que permite no sólo encarcelar a menores de 14 años, sino que incluso «desaparece de un plumazo derechos humanos básicos, toda vez que pretende decir a dónde pueden acudir, incluso con quiénes se pueden relacionar o aplicarles penas como prisión domiciliaria».
El experto en identidades juveniles de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) advirtió que una sociedad que opta por« criminalizar a sus jóvenes pone en riesgo su futuro, pero también el de toda una generación.»
Y es que subrayó que en una sociedad donde hoy ser joven implica el riesgo de ser detenido, asesinado o desaparecido antes se debería de garantizar condiciones de equidad en el desarrollo social, de abrir oportunidades reales de educación, salud y un empleo digno.
Sobre el tema también opinó María del Carmen Montenegro, experta en criminalística y derechos humanos de la Facultad de Sicología de la UNAM, quien apuntó que privar de la libertad a temprana edad  implica riesgos para el desarrollo de de los adolescentes.

Con información de La Jornada