Molestos por la imposición de candidatos, militantes del PRI provenientes de Tixtla y Zitlala tomaron las oficinas del Comité Directivo Estatal de ese partido, lanzaron huevos contra sus paredes y amagaron con dar voto de castigo, si no se rectifica.

Los inconformes llegaron a las instalaciones del CDE del tricolor alrededor de las 15 horas del martes, cerraron con mecates los accesos a la presidencia y solicitaron a gritos que los recibiera el delegado del Comité Ejecutivo Nacional con funciones de dirigente, Víctor Valencia de los Santos.


Valencia de los Santos no estaba en el lugar, lo que incrementó la molestia de los militantes que le reprocharon la imposición de Rubén Valenzo Cantor como candidato a la presidencia municipal de Tixtla, pese a que no ganó ninguna de las encuestas que se realizaron en dicha demarcación.

Señalaron que todas las encuestas que se mandaron a hacer en Tixtla las ganó el aspirante Saúl Nava Astudillo, por lo que la designación de Valenzo Cantor es una imposición que no garantiza el triunfo en los comicios de julio próximo.

“Si no se respeta al candidato de unidad, no habrá elecciones en Tixtla”, dijo Magaly Cruz Navarrete, líder del Movimiento Territorial, que se hizo acompañar de integrantes del Frente Juvenil Revolucionario y del Organismo de Mujeres Priístas.

Anticiparon que no dejarán hacer campaña a Valenzo Cantor, ya que durante su gestión como diputado local no se presentó en los municipios y comunidades del distrito electoral 24, por lo que es considerado un extraño.

También reprocharon la imposición del alcalde de Mochitlán, Oscar López Sánchez, como candidato a la diputación local del distrito 24, ya que el aspirante más fuerte era su homólogo de Zitlala, pero se le desplazó de manera injustificada.