uniformes

Ya no son más un enigma. Ayer, la NFL presentó los nuevos uniformes de los 32 equipos que la conforman. Reebok cede la estafeta como marca a Nike.

La exhibición de las flamantes “armaduras” se hizo en grande, como si se tratara de una pasarela de moda con temática de emparrillado y futbol americano, en un estudio de Brooklyn.

Jugadores de cada uno de los clubes portaron con orgullo los jerseys. Durante el evento, el comisionado de la NFL, Roger Goodell, intercambió comentarios con el receptor de los Gigantes de Nueva York, Víctor Cruz.

Los nuevos diseños se apegaron a lo que los aficionados de la Liga esperaban.

No hubo cambios tan drástricos. Los uniformes están hechos de una nueva tela más resistente y conservaron su esencia. Tal vez el que tuvo cambios más osados fue el de los Halcones Marinos de Seattle, con un logo mejorado en el casco y un código de color que varió del que tenían.

En general, los uniformes de Nike son de un corte más ajustado, en algunos equipos —como los Bills de Buffalo—se emplearon colores más brillantes y líneas en tonos contrastantes.

El corredor de los Santos de Nueva Orleans, Pierre Thomas; el esquinero de los Broncos de Denver, Champ Bailey y el quarterback de los 49ers de San Francisco, Alex Smith, comentaron algunos de los beneficios del nuevo atuendo de los jugadores, sobre todo del cuello “V”, hecho de un compuesto especial que les permite estirarlo y posteriormente recupera su forma original, además no se desliza por encima de las hombreras de los jugadores durante los contactos.

“Es increíble. Esta es una gran oportunidad para la NFL”, opinó Michael Vick, quarterback de Filadelfia, sobre los coordinados que son más frescos y ligeros.