Una nueva redada hoy contra el terrorismo islámico en Francia confirmó la ofensiva anunciada por el presidente galo, Nicolas Sarkozy, con el arresto hoy de diez personas que se habían preparado para actuar o manifestaban intención de hacerlo.

Los arrestos se produjeron a primera hora de la mañana en Marsella, Roubaix, Valence, Carpentras y Pau, y dieron lugar a registros de domicilios y vehículos y la incautación de diverso material, sobre todo informático.


Los investigadores precisaron que los detenidos no formaban una red ni tenían relación entre sí, más allá de que habían viajado a campos de entrenamiento yihadistas en Pakistán y Afganistán o tenían intención de hacerlo.

Es decir, que son individuos en su mayor parte aislados a los que los servicios secretos franceses -que habían estado en el origen de la operación, dirigida por la Fiscalía antiterrorista- tenían identificados y con un perfil similar al del asesino de Toulouse y Montauban, Mohamed Merah.