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El Ejército Mexicano abatió en los límites de Nuevo León y Tamaulipas a Francisco Medina Mejía “El Comandante Quemado”, autor intelectual del incendio del Casino Royale, donde el 25 de agosto pasado murieron calcinados 52 inocentes.

De acuerdo con informes militares, “El Quemado” y tres de sus escoltas murieron tras un enfrentamiento con militares, según una nota del periódico Reforma.

Los hechos se registraron en el kilómetro 15.8 de la carretera Nuevo Laredo-Piedras Negras, luego de que los sicarios agredieran al personal del instituto armado, situación que derivó en un intercambio de balazos.

Elementos del Ejército llegaron hasta Medina Mejía, luego de que el martes abatieran a un primer integrante de su grupo de escoltas en el municipio de Anáhuac, Nuevo León.

La Secretaría de la Defensa Nacional informó que, tras abatir a “El Quemado” y sus cómplices, aseguró un total de 8 armas largas, un lanzacohetes y dos vehículos.

La dependencia refirió que la identificación del presunto líder se realizó gracias a un análisis fotográfico y de señas particulares, pues el cuerpo presentaba quemaduras en el rostro, brazo y diversas partes del cuerpo. Además se le encontró un arma con la anotación “Quemado”, detalla Sedena.

El Gobierno Federal ofrecía 15 millones de pesos a quien aportara información que llevara al paradero de Medina, a raíz de que fuera identificado como uno de los presuntos autores intelectuales del incendio que en agosto pasado cobró la vida de 52 personas en el Casino Royale.

Las investigaciones de la SIEDO señalan que Medina recibía el apodo de “El Quemado”, porque en un enfrentamiento que sostuvo en Monterrey contra elementos de la Secretaría de Marina, en 2010, le explotó una granada que le causó quemaduras en el rostro y un brazo, y le calcinó las palmas de las manos.

Según la Sedena, “El Quemado” inició sus actividades delictivas con “Los Zetas” en Nuevo Laredo, Tamaulipas, ciudad de la que era originario y donde en un principio se dedicaba a la venta y trasiego de droga hacia los Estados Unidos.

Era reconocido dentro de la organización criminal por la extrema violencia con la que lideraba las plazas donde se encontraba y las autoridades lo consideraban como uno de los colaboradores más cercanos de Miguel Treviño Morales “El 40”, el número dos de Los Zetas.

En el 2010 fungió como jefe de la plaza de Saltillo, Coahuila, y a partir del 2011, se desempeñaba como encargado de las actividades delictivas para su grupo criminal en Nuevo León y Nuevo Laredo, Tamaulipas.

En las investigaciones del incendio del Casino Royale, “El Quemado” fue ubicado como el autor intelectual del atentado, pues presuntamente le ordenó a Baltasar Saucedo Estrada “El Mataperros” llevar a cabo esta acción delictiva.

El Ejército dijo que a Medina se le responsabiliza de haber ejecutado al General retirado Manuel Farfán Carriola, quien fuera director de Seguridad Pública de Nuevo Laredo, el 2 de febrero de 2011, crimen que perpetró junto con Jesús Banda Martínez “El Matón”, considerado su brazo derecho.