jv

Una familia que comía en el poblado Tres Marías se molestó al grado de llegar a empujones con algunos reporteros y camarógrafos que peleaban por la mejor imagen de la candidata del PAN a la Presidencia de la República, Josefina Vázquez Mota.

Ello obligó, incluso, a que la aspirante presidencial panista dejara de comer, se levantara de su asiento, ofreciera disculpas a los comensales y se retirara del lugar.

Esto fue lo que sucedió después de que Vázquez Mota diera el banderazo de salida a un volanteo con jóvenes panistas apostados en la caseta de peaje México-Cuernavaca.

Fue en el restaurante El Sinaí donde la abanderada presidencial de los panistas se disponía a desayunar quesadillas. Pero, de pronto, una señora que comía en el lugar se levantó de su lugar para increparle a Vázquez Mota “la falta de control” en su campaña; la aspirante a la primera magistratura del país intentó calmar los ánimos, pero le fue imposible.

Cuando ella y su comitiva ya caminaban hacia el Pinabús, Nicolasa, una universitaria que se gana la vida preparando y vendiendo quesadillas en Tres Marías, le dijo a Vázquez Mota que ni ella ni su partido se merecen otra oportunidad y le cuestionó la falta de propuestas en materia de empleo; Vázquez Mota le habló de entablar un diálogo permanente con los trabajadores.

Pero Nicolasa le devolvió: “¿Nada más diálogo? Lo que se necesitan son soluciones… le das vueltas y vueltas a mis preguntas, eres una política más”.

La principal organizadora de ese mal trago para la campaña presidencial, Rosi Orozco, candidata panista al senado por el Distrito Federal, intervino. Pretendió hablar de las víctimas de violación. Fue en vano. Vázquez Mota apuró el paso para internarse en el Pinabús, mientras un grupo de vendedoras de quesadillas no dejaba de advertir que de ese lugar “¡Ni un voto al PAN!”… “¡Morelos con Chapina!”, regresaban en coro las huestes de Orozco.

Esas escenas se vivieron en el séptimo día de campaña minutos después de que Vázquez Mota repartiera volantes a los automovilistas que circulaban por la caseta de peaje México-Cuernavaca.

Ahí pidió a los suyos ayudarla a convencer a los indecisos, porque “si solo los panistas salimos a votar por esta opción, no lograríamos el número de votos que se requiere para ganar la elección presidencial”.

Por lo pronto, a escasos 40 minutos de ese lugar, en Tres Marías, Vázquez Mota no empezó con el pie derecho en su labor de convencer a más ciudadanos.

Este sábado Vázquez Mota tendría una gira proselitista por Veracruz, pero previo al desaguisado en Tres Marías, anunció la posposición del viaje y argumentó que sostendría “una reunión estratégica con su equipo de campaña”, pero adelantó que “no habrá ningún cambio”

Las actividades que quedaron fuera de la agenda del cuartel de campaña presidencial del PAN fueron una rueda de prensa en un hotel veracruzano, una visita al café La Parroquia y la llamada “Caminata de la victoria”.