Estados Unidos advirtió a Siria que será imposible engañar al mundo sobre el cumplimiento del inminente cese al fuego, mientras las fuerzas del régimen atacaron con fuerza varios bastiones opositores en una operación que según activistas dejó más de 100 muertos, incluidos al menos 87 civiles.

La acometida militar del gobierno tendría el propósito de aplastar a la resistencia lo más que pueda antes de que retire las fuerzas conforme al acuerdo logrado por la Organización de Naciones Unidas (ONU) para el cese al fuego entre las partes en conflicto.


Casi la mitad de las víctimas murieron en una incursión de las fuerzas armadas en el poblado central de al-Latamneh, dijeron activistas. Un video aficionado tomado en ese pueblo mostró el cuerpo de un bebé en ropas ensangrentadas con una aparente herida de bala en el pecho. En otro video se escucha una andanada de obuses que pegan en un vecindario de la ciudad de Homs mientras el panorama de sus rascacielos estaba cubierto de humo blanco.

El presidente sirio Bashar Assad aceptó la semana pasada el acuerdo del cese de fuego, mediado por el emisario internacional Kofi Annan, para que las fuerzas gubernamentales se retiren el martes de ciudades y pueblos, y para que el régimen y los rebeldes depongan las armas a las 6 hora local (1600 GMT) del jueves. La tregua abriría negociaciones entre el gobierno y la oposición sobre el futuro político de Siria.

La ONU estima que al menos 9 mil personas han muerto desde que la revuelta comenzó el año pasado, mientras a últimas fechas ha aumentado la salida de sirios que escapan de la violencia.