El Instituto Federal Electoral (IFE) anunció de manera oficial en los medios de comunicación de la nación, un dato por demás interesante: el padrón de electores efectivo o también denominada lista nominal de personas que podrán ejercer su voto en las próximas elecciones federales, el cual asciende a 79 millones 571 mil 297 personas.
El Instituto Nacional de EstadÃstica GeografÃa e Informática (INEGI) con datos al 12 de junio de 2010, refiere a un número de la población total del paÃs que es de 112 millones 336 mil 538 personas.
Por su parte el Banco Mundial establece que la población total en México es de 113 millones 423 mil habitantes hasta el año 2010.
Si cerramos los números, para fines prácticos de lograr determinar una incógnita respecto del número de menores de edad en los Estados Unidos Mexicanos, podrÃamos establecer de manera salomónica un total de 115 millones de mexicanos los que habitamos en el paÃs al dÃa de hoy, mientras que de igual forma, cerrando la cifra de los electores incluidos en la lista nominal del IFE a 79 millones 571 mil 297 personas, el diferencial entre ambos números nos arroja un resultado de 35 millones 428 mil 703 personas que no necesariamente son menores de edad, sino que en dicha cifra están incluidos muchos mayores de edad que no están registrados en dicho listado nominal del IFE.
Hablar de 35 millones 428 mil 703 personas distribuidos en las 21 entidades federativas y el Distrito Federal, nos lleva a considerar a cerca de 1 millón 610 mil 396 personas menores de edad en cada uno de estos espacios territoriales.
Todos los razonamientos anteriores pueden ser objeto de manipulación atendiendo al objetivo que se persiga, en atención a quién los anuncie o el fin para el que se estén difundiendo.
En materia de sostenimiento al gasto público directo, tendrÃamos que muy pocas personas son las inscritas al padrón de contribuyentes, el último dato obtenido es 7 millones 102 mil 985 contribuyentes personas fÃsicas al mes de junio de 2003, información obtenida mediante solicitud de información establecida en la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental, El Banco Mundial en 2003 consideraba a la población total en México en cerca de 104 millones de personas.
En la elección presidencial del 2006, la suma de votos del computo final del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación fue de 41 millones 557 mil 430 sufragios emitidos, llevándose de estos el candidato ganador tan solo 15 millones 314 mil 477 votos (PAN-PANAL), el primer perdedor 14 millones 683 mil 096 votos (PRD-PT-Convergencia) y la familia revolucionaria 9 millones 237 mil votos (PRI-PVEM).
La diferencia entre el ganador Felipe Calderón Hinojosa y el perdedor Andrés Manuel López Obrador fue de tan sólo 631 mil 381 votos, cifra muy mÃnima comparada entre el 1 millón 124 mil 280 votos del desaparecido partido “Alternativa Social Demócrataâ€, de los 298 mil 204 votos dirigidos a candidatos no registrados y de los 900 mil 373 votos nulos.
Todas estas cifras, me llevan a reflexionar sobre el alto grado de abstencionismo de los electores, que bien se podrÃa traducir en un hartazgo hacia la clase polÃtica nacional, en una indiferencia y falta de identidad nacional, todo lo anterior consecuencia de la mala actuación de muchos de los gobernantes y representantes populares.
Lo cierto es, que hoy con casi 80 millones de electores, con un abstencionismo ya casi tradicional del 50% de ellos, la tendencia del ganador respecto del perdedor seria parecida al 2006, donde la diferencia solo seria de 1 millón 400 mil votos; y el ganador gana con tan solo el 18% de los sufragios emitido por el número total de electores integrados en el listado nominal.
La falta de legitimidad en la elección seguirá prevaleciendo, establecer una segunda vuelta es necesario hoy en México.
























