Veneno Puro
*Vaivenes en 15 DÃas
*Imponer o Negociar
*La Doctrina de Fox
Por Rafael Loret de Mola
Es increÃble cómo se presenta al electorado mexicano con tal de hacer creÃbles las inducciones desde el poder y los frecuentes cambios de timón del equipo de Felipe Calderón, el mandatario que ya adelantó su deseo de marcharse del paÃs apenas entregue los jirones de la banda presidencial. Digo, si l dejan, porque el cuento de la puerta trasera del Palacio de San Lázaro ya es suficientemente conocido como para no prever los asaltos del Estado Mayor. ¿Se acuerdan del célebre “corral de comedias†montado para la asunción de Calderón? Hasta hoy, los invitados lo recuerdan como el escenario“democrático†más burdo de cuantos han visto; incluso el PrÃncipe de Asturias, asombrado desde las tribunas, no pudo sino expresar:
–Jamás he visto algo igual… ¡y es México!
Por supuesto, le era muy difÃcil comprender como, en la nación en donde tantos intereses ibéricos perviven, se caÃa a la sima de las democracias bananeras por la ausencia de diálogo y verosimilitud sobre el proceso comicial, desaseado por el mal manejo numérico de los señores consejeros del IFE y su entonces presidente, Luis Carlos Ugalde, quien tardÃamente, como suelen hacer los cobardes, reconoció las presiones del presidente Fox para evadir su propia responsabilidad histórica, o intentarlo más bien, porque la figura del personaje sigue estando por los suelos, en el basurero a la par con la del presidente del TRIFE en esos dÃas, Leonel Castillo González, cuyo dictamen, compartido con los otros seis“magistradosâ€, fue tan escandaloso como grotesco: las intervenciones oficiosas del presidente en funciones y de los consorcios empresariales no fueron “determinantes†para el resultado final como si éste hubiese tenido la contundencia de la amplitud y no acabara reducido y reconocido a sólo medio punto porcentual. Después de esto, cualquier cosa puede esperarse de funcionarios forjados con idénticos hierros.
El hecho es que las cosas han cambiado poco aun con los deseos expresos de Andrés Manuel López Obrador quien, al registrar su candidatura ante el IFE, solicitó no repetir los antiguos artilugios y le respondieron con rostros imperturbables y miradas perdidas, como si fueran zombies carentes de raciocinio para replicar una acusación de estas dimensiones en voz, nada menos, de un aspirante serio –aunque partiese del tercer lugar en las preferencias públicas- a la Primera Magistratura. La elección es clave, pero también lo es -¡y de qué manera!- el comportamiento de los órganos rectores de la contienda, sobre todo, insisto, si observamos los antecedentes y medimos los efectos de aquella decisión tomada sobre las rodillas de una democracia traicionada. Calderón no resultó “el menos maloâ€sino el peor en la lista de los demagogos sin remedio que sólo ven paja en el ojo ajeno.
De allà los locos vaivenes de las encuestas en los últimos dÃas como si se radiografiara a un paÃs distinto cada veinticuatro horas hasta llenar una enciclopedia completa, de la A hasta la Z, como todos los vericuetos de la vida institucional incluyendo el sabio uso de la alquimia, el elemento central que priva entre los grandes manipuladores comiciales, mexicanos y foráneos –quienes cobran en euros-, para alterar la voluntad ciudadana a base de inducciones y simulaciones. Como en 2006 y como intentan hacer en este 2012, jugándole al despiste a la ya cansada Josefina Vázquez Mota quien, recordémoslo, tenÃa plena conciencia de cuál era el elemento más negativo que habÃa sufrido, en carne propia, durante su carrera polÃtica:
-La mezquindad… incluso dentro de mi propio partido.
Fue obvia la referencia –“2012: La Sucesiónâ€-, a la tradicional misoginia panista y a la ausencia de caballerosidad cuando se está en vÃas de conquistar el podr. Quien lo dude que le pregunte a Ernesto Cordero Arroyo, quien se previó “el delfÃn†luego de la muerte del gallego-madrileño-campechano Juan Camilo Mouriño en noviembre de 2008, y se quedó con las mieles en los labios, sin poder siquiera acercarse a la dama que encendió las simpatÃas por doquier y ahora muestra, para desgracia del partido en el gobierno, todas sus vulnerabilidades. ¿Cansancio? Más bien temor, acaso justificado, por quién sabe cuantas amenazas recibidas y desde dónde. Tal es la cuestión neurálgica que debiera seguir la autoridad competente para dirimir sobre las garantÃas de seguridad mÃnima que es obligación del gobierno poner en manos de los postulantes presidenciales y de los candidatos a distintos cargos de elección popular. No ha sido asÃ, desde luego, porque el titular del Ejecutivo parece ser el más empeñado en hacer naufragar las vÃas institucionales, tratando de salvar su propio pellejo.
Ya explicaremos, en los próximos dÃas, la que parece ser la estrategia oficial sobre las campañas y los riesgos que implica un desorden general para la consideración, desde el exterior, sobre si México es ya o no un “estado fallidoâ€, circunstancia que vienen siguiendo los embajadores estadounidenses –lo mismo el removido Carlos Pascual que el actual Earl Anthony Wayne-, con especial interés y desde su perfil de expertos en el tema. No se trata, por tanto, de meras especulaciones sino de análisis fundados en precedentes e intenciones imposibles de ocultar. Casi podrÃa establecerse que a la Casa Blanca le interesa más que los comicios no sirgan un orden normal para tener pretexto para intervenir, más directamente, en las decisiones polÃticas que nos atañen a los mexicanos. Y sin necesidad de gastar un solo cartucho ni poner en riesgo la vida de los “heroicos†marines capaces de cobrarse diez vidas cada que tienen una baja. Asà se valoran y asà actúan ante la inconcebible pasividad del mundo.
Dos semanas ya de campaña y lo único relevante son los movimientos de los sondeos de opinión y la desproporción increÃble entre las encuestas que ordenan cada partido y las difundidas en diversos medios de comunicación. No hay manera de hacerlas coincidir para mayor confusión de los potenciales votantes. Lo mismo sucedió en Michoacán, en el experimento más reciente de los operarios panistas, cuando, de pronto, Luisa MarÃa Calderón encabezaba los muestreos sin que se hubiera producido ninguna acción relevante para ello. Y ahora, cuando se dice que el tercero ya está a la par con la segunda en la contienda presidencial, no es difÃcil hacer volar la imaginación para recalar en la fábrica de alianzas de 2010 y 2011 acaso como un experimento para que, a última hora, se unan todos contra el PRI… sin la mareada señora Vázquez Mota de por medio. ¿Llegarán a tanto?
Desde luego, ninguna ventaja es imbatible por mucho que parezca. A la hora se sufragar –y de contar los escrutinios-, suceden tantas cosas que sólo faltarÃa observar al más afectado por las manipulaciones de 2006 acceder a realizar una tarea similar a la de su contrincante panista en julio de 2012. SerÃa histórico para corroborar que, en un extremo y otro, también en el centro, los intereses polÃticos suelen ser los mismos.
Mirador
Una de las condiciones más acusadas en la derecha, esparcida por el mundo entero, es el énfasis que pone en la conducción democrática para luego caer en la intransigencia absurda, sin más diálogos que los convenientes para su causa y en contra, tantas veces, de una mayorÃa no consensuada, ni siquiera tomada en cuenta, como si sólo existiese el reducido “petà comité†de los mandantes, no mandatarios dispuestos a obedecer a esa utopÃa de la soberanÃa popular.
Hace unos dÃas, el centroderechista francés, Nicolás Sarkozy, en campaña reeleccionista, se sirvió de los torpes errores de los“socialistas†españoles –eficaces y empeñosos protectores de los consorcios empresariales de su paÃs, por cierto-, en materia financiera, para argüir que sólo la continuidad puede evitar una catástrofe similar a la sus “amigos†del sur en donde el número de desocupados rebasa ya a los cinco millones de personas aunque los números oficiales, como en México, suelen estar arreglados de acuerdo a las circunstancias e intereses de la clase gobernante. Desde luego, el mandatario galo olvidó que, en México, el gobierno de la derecha procede con autoritarismo tal que es capaz de inducir, presionar y cooptar hasta los Ministros de la Corte con tal de evitar la excarcelación de una ciudadana francesa, Florence Cassez, porque con ello se vendrÃa abajo el teatro de la justicia de la que tanto se sirve loa ahora panista, Isabel Miranda, para sus pretensiones de ocupar la jefatura del gobierno defeño entre el cÃrculo que prohijó la burda negligencia en torno al secuestro y asesinato de su hijo.
La derecha es asÃ: sólo se escucha a sà misma. Lo mismo en España, en donde Mariano Rajoy insiste en que “no cederá†ante las presiones multitudinarias –vaya manera de entender la democracia-,que en México en donde ha llegado a afirmarse que debe anteponerse“el interés nacional†a la popularidad aunque se vaya a la contra de la ciudadanÃa. ¿Cómo es eso en sentido democrático? Alguien debiera analizarlo. Por eso, en México estamos detenidos en punto muerto y cualquier cosa puede preverse de cara a los comicios del primero de julio.
Por las Alcobas
¿Cuál es la doctrina Fox, impuesta a la derecha mexicana y resultante del neoliberalismo priÃsta de la hornada salinista?
Veamos:
1.-Hablar del fin del autoritarismo presidencial sin acelerar el rumbo hacia el parlamentarismo, única opción.
2.-Incordiar al Congreso calificándolo como “un freno para el cambioâ€por no aprobar, de manera incondicional, las propuestas del Ejecutivo sin mayorÃa absoluta.
3.-Marginarse de las tareas legislativas por la imposibilidad de dialogar con los contrarios.
4.-Asegurar la continuidad de los suyos a costa d traicionarse a sà mismo y a la democracia.
En este sentido, Felipe Calderón ha sido un excelente discÃpulo.
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SEGUIMOS A PESAR DE LOS BLOQUEOS. ESPEREMOS AL PRIMERO DE JULIO.























