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Un domingo familiar se convirtió ayer en un día de terror para cientos de personas que acudieron a la Macroplaza y a la misa en la Catedral de Monterrey, Nuevo León por una balacera de aproximadamente 20 minutos en la que murieron dos delincuentes tras enfrentar a agentes ministeriales.


El tiroteo ocurrió a una cuadra de la Catedral, luego de que elementos de la policía Ministerial que investigaban un homicidio ocurrido durante la madrugada en un Bar, en ese mismo cruce, detectaran una camioneta robada el viernes.