borja

YO VOTÉ EN CONTRA
Dice FRANCISCO MORELOS BORJA, candidato del PAN a Diputado Federal por el Distrito 10, que aun siendo parte de la corrupta 71 Legislatura al Congreso del Estado, él siempre votó en contra de los dictámenes que autorizaron la criminal deuda.

 

Sería una actitud digna de premiarse con el voto nuevamente, pues se hubiese convertido “en una flor en el pantano”, sin embargo, ¿quién al interior del Congreso y por voces filtradas discretamente por sus propios compañero de fracción, no supo que MORELOS BORJA jugó ese papel de oposición, para darle “legitimidad democrática” a los dictámenes legislativos? No acaso fue cierto, que cuando la 71 Legislatura tuvo un “ahorro” de 40 millones de pesos, decidieron en lo oscurito repartírselos de a millón por diputado, pues MORELOS BORJA, no solo votó en contra, sino que amenazó a los diputados con denunciarlos en los medios, sin embargo, ignorando la amenaza de FRANCISCO MORELOS, los diputados aprobaron y se repartieron los 40 millones de pesos y MORELOS BORJA hizo fila en la caja para cobrar “el indebido e ilegal dispendio de los dineros públicos”, gastándoselos a su libre albedrío, sin haber rendido público informe sobre el destino de tales recursos. Sí deberas hubiera sido una acción de honestidad, MORELOS debió recibir el dinero y depositarlo públicamente ante la Auditoría Superior del Congreso, un juzgado civil o con cualquier autoridad competente, para probar una más de las raterías de los integrantes de la 71 legislatura. Pero no lo hizo, ¿Por qué? Por qué ese era su papel, igual de corrupto que los demás, que no venga ahora a pedir el voto diciéndose “la virgen de la caridad”, los Michoacanos ya no somos tan pendejos y no nos chupamos el dedo tan fácilmente. FRANCISCO MORELOS BORJA, eres tan corrupto como los demás compañeros de tu legislatura.

ANÉCDOTA
Cuentan de cierto candidato, que para dar buena imagen electoral, decidió casarse y así lo hizo. La boda se celebró con la pompa que el caso requería, apadrinado por los políticos y gobernantes de moda, la clase política, la iniciativa privada y lo más granado del Jet Set, no solo del estado, sino de varias partes del país. Después de celebrar el magno acontecimiento por varias horas, ya de madrugada, los consortes anunciaron a la distinguida asistencia, que se marchaban a consumar el sagrado sacramento del matrimonio, por lo que entre júbilos, porras y hurras, los jóvenes invitados, decidieron despedir al novio con la tradicional y no muy pomposa “manteada”, mala costumbre de las clases bajas, que consiste el cargar entre varios de los invitados al novio y lanzarlo en repetidas ocasiones hacía arriba, siendo recibido de igual manera por los lanzadores evitando que caiga al suelo. El caso es que fue tanta la emoción de los convites, que en una lanzada, no calcularon la caída y el consorte masculino, se golpeo la cabeza, yendo a parar de emergencia, a un hospital en donde se quedó internado por varios días, impidiendo tal evento, la consumación del sacramento celebrado. Y así, se dio el cambio de emociones, la emoción del hurra y la manteada, por la emoción de la consumación de la festejada boda. No fue a propósito ni fue pagada… la caída

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