Durante la temporada de calor los casos de intoxicación por picadura de alacrán se incrementan, debido a que estos animales buscan refugios en las casas y lugares frescos que les permitan resguardarse de las altas temperaturas.

Las autoridades de salud recomiendan seguir algunas medidas para disminuir el riesgo de picadura de estos animales, sobre todo de los que son tóxicos.


Si el alacrán es no tóxico la sintomatología es un dolor muy fuerte en la zona de la picadura, enrojecimiento y un edema. Cuando la picadura es de un alacrán tóxico es de síntomas sistémicos que va generando adormecimiento de todo el cuerpo, sensación de hormigueo, sensación de pelos en la garganta, dificultad para respirar y pasar saliva, movimiento de los ojos, además de dificultad para hablar y problemas para caminar.

En este caso, lo primero que se debe hacer es no perder tiempo con remedios caseros, acudir de inmediato al Centro de Salud más cercano para que ahí le apliquen el suero antialacrán.

La Secretaría de Salud de Michoacán informa que en todos los Centros de Salud hay sueros para atender estos casos en forma gratuita. El suero utilizado es de tercera generación, lo que garantiza seguridad y reduce la posibilidad de reacciones secundarias.

¿Cómo se pude prevenir una picadura de alacrán?

Mejorar y limpiar la vivienda, eliminar dentro y alrededor de la casa todos los escombros y muebles inservibles, acumulados de leña, piedra o cualquier otro material que permita el refugio y criadero del alacrán, ya que de acuerdo con los expertos, el alacrán tiene hábitos alimentarios nocturnos y dentro de la casa gusta de alojarse en rendijas de la pared y techos, aunque también lo hace entre las ropas de cama, prendas de vestir, interior de zapatos, detrás de calendarios, roperos, cuadros y todo lo que pueda servir de escondite, por eso es necesario realizar las medidas de prevención.

También se sugiere mantener en buenas condiciones la casa, rellenar grietas y agujeros en los muros y pintarlos de colores claros o encalarlos para que se pueda ver al alacrán y evite una posible picadura. Si es posible, es conveniente cubrir las camas con pabellones rociados con insecticida.

Cortar las ramas de los árboles que alcanzan techos, paredes, puertas o ventanas, así como sacudir la ropa de cama y de vestir antes de usarla o guardarla y no caminar descalzo dentro o fuera de la vivienda, son otras medidas que ayudan a disminuir el riesgo de sufrir una picadura de alacrán.