Como integrantes de la izquierda progresista que busca encabezar el próximo gobierno de la República para ponerlo al servicio de todas y todos los mexicanos, los miembros de Foro Nuevo Sol siempre estaremos a favor del fomento a las cadenas productivas de todo el país y de la libre y legal competencia como canales para incentivar la economía de nuestro país.
También nos manifestamos en contra de cualquier acto de corrupción en todo nivel del gobierno federal, así como los existentes en las empresas que conforman la iniciativa privada, pues tan nocivo fenómeno inhibe el crecimiento económico y el avance social de las naciones, que en el caso mexicano equivale, según cifras del Consejo Coordinador Empresarial, al 10% del producto interno bruto de todo el país.
Por ello, luego de conocer la información referente a supuestos sobornos realizados recientemente por la cadena de supermercados WalMart en México equivalentes a 24 millones de dólares, que les habría permitido la apertura de 249 unidades de negocio en todo nuestro país, exigimos la inmediata intervención de las autoridades competentes, entre ellas las Secretarías de Hacienda y Economía, pero en especial de la Procuraduría General de la República, para aclarar los señalamientos que se han convertido en un escándalo en Estados Unidos.
En lugar de que la PGR diga que sería “prematuro” dar inicio a alguna averiguación previa relacionada con este caso, pues considera que “ni siquiera hay claridad” en las conductas ilícitas que se habrían cometido, la dependencia debería comenzar a investigar la presunta responsabilidad que pudo haber tenido en el particular Eduardo Castro-Wright, ex director del citado corporativo en México, a quien se señala como la “fuerza motora” detrás de las citadas conductas ilícitas, así como la de los funcionarios mexicanos que pudieran estar coludidos.
Una vez que las autoridades estadunidenses han dado la pauta para ahondar en dicho caso, la Procuraduría mexicana debe hacer uso de los protocolos internacionales de intercambio de información existentes para allegarse mayores datos para no caer en defensas simplistas como la que ha hecho Luis Téllez, presidente de la Bolsa de Valores Mexicana, quien en vez de preocuparse por la afectación que ha causado WalMart en el comportamiento de la BMV ha preferido decir que la transnacional es la principal generadora de empleos en México.
Mostrarse omiso ante dichas denuncias -tal como sucedió con el caso de los sobornos recibidos por Néstor Moreno, ex directivo de la CFE- que sólo confirman que la ambición desmedida de transnacionales con presencia en México son el caldo de cultivo propicio para fomentar actos de corrupción en nuestro país, sienta un grave precedente para la de por sí deteriorada imagen de México como nación y como destino de inversión extranjera.
Solapar y fomentar desde el gobierno de la República actos que son considerados por muchos una práctica “depredadora” en detrimento de la competencia leal, atenta contra la viabilidad y el futuro de un sinnúmero de pequeñas y medianas empresas que los gobiernos panistas de Vicente Fox y de Felipe Calderón prometieron apoyar e impulsar, pero que paradójicamente hoy se encuentran en la total indefensión jurídica.
Un caso de la magnitud como el que ha hecho público dicho rotativo no merece, por mera conveniencia electoral, dormir el sueño de los justos, pues ello podría resultar contraproducente para un gobierno que se ha caracterizado en los últimos años por el inmovilismo y la inacción en contra de los responsables de actos de este tipo, por los que seguimos ocupando los últimos lugares a nivel mundial en transparencia, en rendición de cuentas y gestión gubernamental.
























