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Se los gritó Andrés Manuel la semana anterior en Pátzcuaro, pero los camaradas no entienden y más bien, se hacen los desentendidos; saben que el país no está para bollos y tampoco ignoran que estamos cruzando por una situación inestable y que de continuar así las cosas y no modificar el rumbo, pueden reventar a México y fastidiar a todos…, ¡pero siguen sin entender! Lo único que les ha interesado y por lo que se pelean permanentemente es por sacar a sus compinches en las posiciones que aseguren la representación proporcional y éstas no les son suficientes y quieren más. Hacen pactos y buscan hacerlo hasta con el diablo para sumar votos y así imponer candidatos o dirigencias. Como filibusteros se han repartido el botín y ya poco queda de éste.

Se han olvidado de los principios estatuidos en el momento de la fundación del PRD y con su conducta se pitorrean de los mismos. Se hacen los ignorantes y consideran que sus acuerdos tribales están sobre los propios estatutos. Imponen a parientes y amantes; a sus hijas y esposas; a sus hermanas y sobrinas. Los líderes mismos se reciclan y paulatinamente van camino hacía la degradación.


En el principio de los tiempos, cuando todavía no perdían la vergüenza, practicaban las virtudes de la democracia y del servicio a la sociedad, al pueblo, decían; sin padrón alguno, acordaban se realizaran elecciones internas y abiertas; es decir, se permitía votar a quien quisiera con solo presentar su credencial de elector.

Hoy, las tribus son juez y partes; olvidan que los principios emanan de los constituyentes y como dice el Lic. Efraín Polo Berna en su ANÁLISIS JURÍDICO DEL PODER CONSTITUYENTE Y DEL PODER REFORMADOR: es “Constituyente” el poder que “constituye” y no tiene derecho a ese título el poder que está constituido y que depende de aquél y de él organiza su funcionamiento y de él provienen su límites y está vinculado a los preceptos constitucionales fundamentales”.

Pero las tribus no aprenden de la experiencia, siguen sin entender y de motu propio o grupal determinan quienes van de candidatos sin importar las consecuencias de los fracasos. Recientemente hemos perdido Michoacán y los dirigentes de antes y después de este gran fracaso, están como si hubieran hecho una proeza y siguen en sus puestos y unos y otros son candidatos. Y candidatos, en el caso de no hayan aprendido gramática, son ellos y ellas. Para colmo de las cosas, todavía no hay mucha claridad en Morelia, todavía buscan en la bola de cristal el secreto para encontrarlos y por lo que se ve están apostando a yuntarse a la campaña de Andrés Manuel.

Pero el candidato de los partidos que se dicen todavía de izquierda y que en algunos estados escogen como propios a candidatos del PAN o los toman del PRI prestados, no les van a dar los votos y pudiera ser que hasta le quiten algunos al incansable tabasqueño.

En el Estado de Guerrero, en Acapulco y luego en Chilpancingo, Andrés Manuel, como lo viene haciendo en todas las plazas, cautivó nuevamente a los miles de asistentes que le han manifestado su adhesión y apoyo, pero también expresaron con gritos, abucheos y silbidos su descontento contra los Chuchos, por al abuso electoral que esta tribu (Zambrano, Ríos Piter, Teresa Mújica…) vienen ejercitando para beneficio no de la campaña nacional sino de su propia tribu. El enojo pueblerino alcanzó al gobernador prestado del PRI al PRD Ángel Heladio Rivero, quien recibió otra andanada de gritos, por intentar colocar a compañeros de su partido en posiciones del PRD. Allí , en esa plaza, Andrés Manuel , volvió a exigirles que trabajen, que él tiene confianza en el pueblo y que si el pueblo se organiza no gana Televisa.

Finalmente volvió a su prédica…, pero no entienden ¡ca…ramba!