En entrevista radiofónica en Grupo Imagen, el ex presidente Vicente Fox destacó los aciertos y desaciertos de Felipe Calderón, así como un balance de la lucha contra el narcotráfico que se inició esta administración.

Dijo que el número de presos por ese delito ha tenido un aumento de casi 10 por ciento, al pasar de 210 mil a los 220 mil que se tienen registrados actualmente; no obstante, afirmó que el consumo de mariguana y cocaína ha subido de manera importante.


“Creo que el mundo está consiente que la guerra contra las drogas que convocó el presidente de Estados Unidos, Richard Nixon, hace 50 años ha sido un fracaso total, porque lejos de controlar el fenómeno, el consumo de drogas ha subido exponencialmente.

“El caso de México es diferente, la guerra no es contra el consumo de drogas, ni siquiera somos un país que consume de manera importante drogas, comparado con EU no somos ni 1% per capita del consumo de ellos, la guerra se debe de dar allá”, aseveró.

He insistió: “La lucha contra el crimen y corrupción la esta dando México, pero en realidad para qué lo estamos haciendo, porque aquí ni producimos ni consumimos droga. Al imperio (EU) le gusta llevar las guerras a Vietnam, Irak, Afganistán, a todos lados y que no sea en su territorio, la guerra contra las drogas también la pretende llevar fuera de su territorio también.

“La pregunta es: ¿una vez que un cargamento de drogas cruza la frontera qué pasa? ¿Quién lo lleva al mercado?, son 60 millones quienes consumen drogas en Estados Unidos, ¿quién abastece? ¿Quién distribuye? Quién genera los 50 mil millones de dólares que después vienen a México a sobornar policías, funcionarios a contratar jóvenes que fallecen en las calles”, cuestionó el ex mandatario.

Por ello, dijo que es necesario competir con lo que ofrecen los capos a los jóvenes, “porque ellos no llevan la criminalidad en los genes, lo que no encontraron fue empleo”.

Vicente Fox advirtió que se necesita “hablar de la paz, el país esta desgastado, la imagen del país está hecha pedazos afuera, no podemos seguir en esta guerra”.

“Hasta dos presidentes estadunidenses, Obama y Clinton, se echaron su carrujo de mariguana y no fueron a la cárcel, hay mucha tolerancia e hipocresía en EU, su mercado ilegal de armas y de dinero. Que se haga la guerra en México, que México pague los muertos y ellos consumen su droga muy tranquilos, cuándo Estados unidos va aplicar la ley”, destacó.

Reconoció la participación del Ejército en la lucha contra el crimen organizado, pero afirmó que desde hace la milicia no está preparada para esas tareas.

Por lo que, propuso atacar el primer eslabón en la cadena: la producción, el decomisó y la destrucción de plantíos, los cuales, dijo, no se ha llevado a cabo en este sexenio

“Espero que los candidatos presidenciables apuesten por la búsqueda de la paz y no por el aniquilamiento”, sugirió.

En otro tema, el ex presidente dijo que: “Vamos tres sexenios de gobiernos de minoría, el de Zedillo, el mío y el de Calderón, tres frustraciones completas, donde no hemos podido sacar adelante lo que realmente cuenta en el país, han hecho pequeños ajustes, pero nada significativo.

“No hemos podido movernos de una democracia electoral a una democracia eficaz, que dé resultados. No le deseo a nadie que tenga un gobierno de minoría, porque va a seguir la frustración; tampoco quiero un gobierno autoritario como en el pasado”, aseguró.

Recordó que durante su administración siempre busco consensos con el PRI e incluso con Andrés Manuel López Obrador, pues trató de llevarla bien en el Distrito Federal.

Como parte de esa búsqueda de consensos intento generar acuerdos a través de la vía democrática, que es generar una opinión pública en respaldo de las decisiones del Presidente y “la tuve; sin embargo, el PRI vino y me dijo que estaba equivocado, dijeron que esa no era la forma en que se hace democracia en México, ‘aquí tienes que pasar por la aprobación de nuestro partido antes de que quieras hacer una reforma’”, comentó.

“Me fui a la negociación en corto, personal, con los líderes del PRI”, pero tuvo traiciones, la primera con Montiel, la del IVA.

“Tenía un acuerdo con todos los gobernadores del PRI, estaba la masa lista para configurar el cambio fiscal y al cuarto para las 12, Arturo Montiel me llama y se echa para atrás. De no ser por eso hubiéramos tenido un IVA igual para todos, equilibrado, México sería otro”.

Explicó que el presidente Calderón ha intentado pasar las mismas reformas en su sexenio y no ha pasado ninguna, por culpa de la oposición.