diputados

El asalto a la razón
Diputados: entre la dignidad y el puente

Carlos Marín

Ayer, por explicable unanimidad, las comisiones unidas de Justicia, Gobernación y Estudios Legislativos del Senado aprobaron la Ley General de Víctimas para la Atención del Delito que este miércoles, como es lógico esperar, el pleno ratificará.

La nueva norma es, como dijo anoche a Carlos Puig (MILENIO Televisión) Emilio Álvarez Icaza, “la joya de la corona” de los diálogos que el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, encabezado por Javier Sicilia, sostuvo con diputados y senadores en el Alcázar de Chapultepec.
Para su elaboración fue decisivo el impulso que le dio el senador Manlio Fabio Beltrones (coordinador de la fracción priista).
No se hizo, desde luego, de un día para otro, y aún debe ser discutida y aprobada por la Cámara de Diputados, obligada hoy a sacarla contrarreloj… antes del próximo lunes y a pesar de que las bancadas quieren terminar su periodo de sesiones ¡mañana!
La importancia de la nueva ley, sin embargo, debiera motivar a los diputados a sesionar sin descanso: no sólo recuperarían el respeto que han perdido, sino también para adelantar su inmerecido puente.

La historia en breve
El poeta vale todos los votos juntos

Ciro Gómez Leyva

Después de conversar brevemente con él, creo que Javier Sicilia repensará y votará por Andrés Manuel López Obrador y los candidatos de izquierda.
No sé cuántos votos signifiquen Javier y su movimiento por la paz. Sé que su voz, espíritu y tenacidad fueron centrales para que el Senado aprobara ayer la Ley General de Víctimas. Y que sería imposible explicar el dolor de los últimos años sin Sicilia y los suyos. ¿Pero votos efectivos, contables, el 1 de julio?
No importa cuántos sean. Lo esencial para López Obrador y las izquierdas es que un movimiento social tan hondo y pulcro debe estar con ellos. Son la reserva moral organizada.
Sicilia ha sido diáfano al afirmar que sin la reforma política que le dé fuerza a la gente y con una propaganda de horror, “estilo Goebbels”, el país se encamina a “las elecciones de la ignominia”. Frente a eso, el voto en blanco, el voto nulo, es el único reto, el único reducto moral, la dignidad que queda.
López Obrador dice que anular el voto es hacerle el caldo gordo al PRI y a Peña Nieto, le digo a Javier. “Puede que tenga razón”, me desarma. “Es el mejorcito de los candidatos, el menos peor. El problema es que el país no está para este tipo de elecciones”.
Y hábil como es para no atascarse en los dogmas, le pinta la ruta al tabasqueño: “Queremos que nos demuestren, a mí y a los que vamos a votar en blanco, por qué no debemos votar en blanco, y que lean la agenda del movimiento de la que no hablan en la campaña, porque nadie está hablando de la emergencia nacional que vivimos”.
—¿Es eso, Javier?
—Somos las víctimas de la desgarradura nacional. Que nos digan frente a eso, por qué no tenemos que votar en blanco.

En Privado
Campañas: la República del “spot”

Joaquín López-Dóriga

Cuando los legisladores hicieron la reforma electoral de 2007 que tanto celebraron, aseguraron que era el fin de la spotización de la política.
Eufóricos por su reforma hepática hablaron de los nuevos tiempos: la discusión de las ideas, la confrontación de los programas, el debate de los candidatos y la muerte de los spots.
Por ello brindaron y ajustaron cuentas, según presumieron, a los poderes fácticos.
Diputados y senadores, como siempre, creyeron, que no pensaron, que la ley era para los demás y que nunca los alcanzaría. Pero hete aquí que el tiempo pasó y una y otro los alcanzaron. Primero, para cerrarles el paso y las puertas a quienes desde el Congreso promovieron la reforma y buscaron la Presidencia de la República, como lo reconocería Santiago Creel y, segundo, para que el bombardeo de anuncios viniera a demostrar que lo del fin de la spotización de las campañas fue un cuento.
Para esta campaña presidencial, el IFE ha dispuesto de 44 millones 159 mil spots entre la autoridad electoral y los partidos.
Para las precampañas, del 18 de diciembre al 15 de febrero, 13 millones 449 mil, de los cuales 8 millones 406 mil fueron para el IFE y 5 millones 43 mil para los partidos.
En la llamada intercampaña, del 16 de febrero al 29 de marzo, el IFE nos despachó nueve millones 639 mil spots.
Para los 90 días de campaña, 30 de marzo-27 de junio, 20 millones 174 mil spots, de los cuales 17 millones 232 mil son para partidos.
En la veda final, 27 junio-1 de julio, el IFE aún nos disparará 896 mil 640 spots que hace el gran total de 44 millones 159 mil spots.
Menos mal que los legisladores acabaron con la spotización de la política.
¿Se imagina si no lo hubieran hecho?
Además, la misma ley dejó los debates en el limbo jurídico-político y desplazó los espacios para la discusión de las ideas, lo que se confirma hoy, cuando de lo poco que se habla de estas campañas es, precisamente, de los spots, si son buenos o malos, y no de las propuestas de los candidatos.
RETALES
1. TERCER GRADO. Los cuatro candidatos presidenciales participarán en una serie de programas especiales de Tercer Grado. En orden de registro de partidos, Josefina Vázquez Mota, Enrique Peña Nieto, Andrés Manuel López Obrador y Gabriel Quadri;
2. EVALUACIÓN. ¿A alguien sorprendió que Elba Esther Gordillo dijera no a la evaluación de los maestros? A cambio de su rechazo, que rechaza la sociedad, habló de la estabilidad social que ha aportado a México. ¡Ah, shingao!; y
3. ABANDONO. Como le adelanté, Francisco Ramírez Acuña dejó la Cámara de Diputados, la coordinación panista y la secretaría general adjunta del PAN para irse de embajador a Madrid. También deja a Josefina Vázquez Mota.
Nos vemos mañana, pero en privado.

Trascendió
Trascendió

:Que el presidente Felipe Calderón bromeó ayer con los integrantes de la Cámara de Comercio de Estados Unidos, al referirse al canciller Arturo Sarukhan como un embajador “congruente, inteligente” y comprometido, que “sí puede llegar a ser un dolor de cabeza, pero es por eso que lo tenemos aquí en Washington”.

Durante la gira por EU, que concluye hoy en San Antonio, se ha visto a un Calderón relajado. Y contrario a otras ocasiones, esta vez sí ha dado sus discursos en inglés, para evitar episodios incómodos con los traductores.
:Que el único que faltó a la invitación al foro Un futuro para todos, acciones inmediatas para México, con Claudio Loser y Harinder Kohli, autores del libro, fue el aspirante de la izquierda, Andrés Manuel López Obrador, por “problemas de agenda”.
A propósito de López Obrador, trascendió que su esposa, Beatriz Gutiérrez, está muy activa con la jerarquía católica, a petición del propio candidato del Movimiento Progresista, quien le pidió que fuera su “puente” de comunicación.
:Que en el mismo foro de Un futuro para todos, la panista Josefina Vázquez Mota volvió tener un lapsus literario y erró al confundir ese libro con el de Héctor Aguilar Camín y Jorge Castañeda, Un futuro para México.
Quizá la confusión se deba a que Aguilar Camín escribió el segundo libro y el prólogo del primero. Lo bueno es que Vázquez Mota se disculpó al final.
:Que a pesar de los golpes de timón y reajustes en sus equipos, la logística de campaña de Josefina no cuaja.
Y es que la agenda de la panista sufre constantes cambios y adiciones. Ayer, el último ajuste se dio a las tres y media de la mañana, cuando se lanzó la convocatoria a los medios para un encuentro con organizaciones ambientalistas.
:Que el líder del Sindicato del Seguro Social, Valdemar Gutiérrez, busca ubicar a sus incondicionales en curules sin importar el partido, pues además de enviar mensajes al candidato del PRI, Enrique Peña Nieto, en el DF sus huestes apoyan a Miguel Ángel Mancera.
En 2009, Gutiérrez fue candidato del PRD, al que renunció para irse al PRI y, finalmente, aceptar una plurinominal por el PAN. Ahora instruyó a sus seguidores a apersonarse con todos los candidatos punteros, para que le garanticen un buen lugar en el Legislativo.
¡Esos son ideales!

Cubículo Estratégico
Capitalismo “muerto”, regreso del trueque

Carlos Mota

Ayer por la tarde, en Grecia, el gobernador del banco central, George Provopoulos, declaró que el producto interno bruto de su país se desplomará 5 por ciento en 2012, lo que significa una caída más pronunciada de lo que originalmente se había pronosticado. En 2011 la economía griega cayó 6.9 por ciento. Lleva cinco años en recesión.
El problema para Grecia, aun con la reestructura lograda, es que cuando la producción de bienes y servicios cae —como efectivamente ocurrirá— se tienen menos recursos para pagar lo que se ha tomado prestado. Es como si un desempleado debiera 100 mil pesos a una tarjeta de crédito y ahora le acabaran de avisar que la vacante por la que concursaba se ha cerrado y que mejor inicie de nueva cuenta la búsqueda de empleo (i.e. ¿cómo cobrará el banco?).
Los griegos están hartos de esta situación. No hay pueblo que pueda tener ánimo completo para salir adelante si sabe que cada vez le pagarán menos, que tendrá que trabajar al envejecer y que lo que recibirá como pago debe transferirlo a acreedores. Actualmente el griego es un pueblo sin incentivos. Esto, de alguna manera representa, al menos ahí, la muerte del capitalismo. El sistema económico de esta civilización funciona porque el ser humano percibe que su esfuerzo es retribuido y que puede, a través del trabajo, tener acceso a satisfactores.
Pero hay una buena noticia en medio de todo esto. La muerte del capitalismo en Grecia está dando origen a un sistema económico que está dejando de lado al euro, y que regresa al origen del intercambio de recursos entre los seres humanos: el trueque.
En una extraordinaria nota televisiva, el periodista Mark Lowen, de la BBC, documenta cómo la población de la ciudad de Volos, al norte de Atenas, está desarrollando un mecanismo de intercambio de satisfactores —desde lechugas hasta clases extraescolares para niños—, bajo el cual un sistema central registra en una “divisa alternativa” los puntos que cada oferente obtiene al vender algo. Si: trueque puro. Sin euro. Sin billetes. La nota es una joya. Nadie interesado en la transformación de nuestra civilización debería perdérsela en YouTube, buscando: “Greek Town Develops Bartering System Without Euro”.

Día con día
Sindicalismo público: la tiranía protectora

Héctor Aguilar Camín

Nos escandaliza la negativa de los maestros a evaluarse y a que su evaluación tenga consecuencias en su estatus laboral.
Pero esta resistencia a evaluar el rendimiento del trabajo está lejos de ser privativa del gremio magisterial. Mutatis mutandis, es la realidad de todos los sindicatos públicos, federales y estatales.
No hay en ninguno de ellos algo parecido al riesgo de despido simple por trabajar mal. El sindicato protege sus plazas y a los dueños de las plazas a cambio de que éstos toleren a su líderes.
Hay entre 4 y medio y 5 millones de trabajadores en los sindicatos públicos del país: maestros, petroleros, electricistas, burócratas, trabajadores de la salud.
En todos ellos, dirigentes y trabajadores son aliados de la improductividad a cuenta de la estabilidad y la certidumbre en el empleo.
Este sistema de protección del trabajador en realidad en su prisión. Como trabajador, porque lo hace menos útil de lo que podría ser, y como sindicalista, porque lo hace esclavo de sus líderes protectores.
Los puntales de este sistema de clientelismo improductivo son la cláusula de exclusión, la toma de nota y el cobro automático de cuotas sindicales por parte de la autoridad.
La cláusula de exclusión permite al sindicato decir qué trabajador puede perder su trabajo por el hecho de ser excluido del sindicato, el cual, por ley, debe ser único.
La toma de nota es el reconocimiento que hace la autoridad de supuestas o reales elecciones sindicales. Ese reconocimiento otorga a los dirigentes la calidad institucional de tales, y por tanto el acceso a todos los recursos de la organización y a representarla en todas las instancias legales y políticas del caso.
El descuento automático de cuotas sustrae del salario a los agremiados, lo que en principio ellos deberían aportar voluntariamente. Es la última vuelta de tuerca de la dependencia sindical del trabajador y es la complicidad número uno de la autoridad con los dirigentes sindicales que previamente ha reconocido.
La lógica fundamental de todo el proceso no es la productividad ni el progreso personal por el buen desempeño, sino el clientelismo laboral, la subordinación política de los trabajadores protegidos, la falta de premios y castigos al trabajo por otra cosa que no sea la lealtad o el activismo sindical, todo lo cual desemboca en un rutinario simulacro de democracia interna, normalmente manejado por los líderes: una tiranía protectora.
Cuenten los años de liderato de los principales sindicatos de México y compárenlos con Porfirio Díaz. Nada más para ver cuántos años les faltan.

Interludio
Despreciar a los estudiantes

Román Revueltas Retes

El mundo de la aviación me parece absolutamente ejemplar: a diferencia de lo que vemos en otros ámbitos, no se puede en lo absoluto imaginar que un tipo inexperto e incapaz pudiera ocupar una plaza de piloto simplemente porque fuera el protegido o el “recomendado” de algún personaje “influyente”. No podemos tampoco siquiera suponer que los pilotos de una línea aérea exigieran, pretextando que es una prerrogativa innegociable (o, dicho en el lenguaje del corporativismo, una “conquista laboral”), que se les eximiera de esos estrictos y severos controles periódicos que deben afrontar para conservar su certificación. Y, de ocurrir esto en alguna empresa, pues entonces las autoridades aeronáuticas intervendrían de inmediato e impedirían que los aviones siguieran volando. Este estado de cosas tan admirable tiene lugar porque hay un principio superior que no se cuestiona: la seguridad de los pasajeros y de las tripulaciones. Tiene que ver, desde luego, con el altísimo costo de lo aparatos porque, por el contrario, en el trasporte terrestre no se siguen las mismas normas y la vida humana parece importar mucho menos: ahí tenemos, para mayores señas, los terroríficos accidentes de autobuses en las carreteras. Pero, en fin, volviendo al tema de la aviación, lo llamativo es que la existencia de un interés supremo, la seguridad, determina una serie de controles, comportamientos, protocolos y pautas que no se pueden modificar de ninguna manera.
Pues, sería maravilloso que en otros sectores existiera ese tal “interés supremo” como algo que tampoco se puede retocar ni alterar ni manipular. Pienso, por ejemplo, en una educación pública donde la formación de los chicos fuera un tema tan absolutamente importante e imperativo que no hubiera manera alguna de que se les proporcionara una enseñanza deficiente, de que se les dejara sin clases porque los maestros se manifiestan en las calles o de que las escuelas estuvieran en condiciones ruinosas. Pero, no. Eso no pasa. No hay ahí unos valores sagrados. Hay desprecio, indiferencia y descuido. Y así nos va…

Política cero
Ósculos americanistas para la Femexfut

Jairo Calixto Albarrán

Mientras Dorian Gel Peñanieto evade gimnásticamente los debates, aunque sea comparado con Hugo Sánchez cuando no quiso tirar los penales, Chepina Vázquez Mota sale de shopping por seguidores bots en Botswana para alimentar su Twitter, y AMLOve anda amoroso como Peje en primavera, mientras el ChikiliQuadri finge demencia, un gran tema acapara la atención: el beso de dos jugadores del América, Vuoso y Benítez en la celebración de un gol dudosísimo.
El asunto no tendría mayor repercusión alburera, pues hemos visto cosas más macuarras en las canchas pamboleras, como el perrito meón de Catémoc Blanco, pero la Femexfut se puso más mocha que Provida y mediante un tal Sabater, de la comisión disciplinaria, que una especie de monaguillo menor, decidió hacerle un extrañamiento al América por el comportamiento de sus muchachos, no fueran a pervertir a los niños.
¡Oh, Dios, dos hombres besándose! Algo sin duda peor que los cochupos en Walmart (lo bueno es que ya mandaron un zar anticorrupción, que, como es clásico en México, servirá igual que cualquier fiscalía especial: para no resolver nada); que se aproxima el retorno de Napito, ese gran líder minero que nunca se ensució las manos de carbón.
Este beso ya generó la intervención del Conapred, que investiga el origen discriminatorio de la Femexfut, ese organismo que es un milagro que a Vuoso y Benítez no los haya azotado a latigazos por tan falsa imitación de un ósculo pambolero.
Bueno, también hay sospechosistas de mi calaña que plantean que todo este escándalo es una cortina de humo para impedir el goce social de los nuevos spots de los contendientes a la jefatura de Gobierno del DF. O sea, son tan simples y desangelados que casi prefieres que el Rafa Márquez —ese matalote del área chica— te patee en las zonas blandas antes de echártelos completos.
El de Mancera es una mala imitación de South Park región 4; el de la Mátrix Paredes, ese pueblo mágico, es como de mensaje regañón de López Portillo; y el de la señora Wallace hace ver los spots del Partido Verde como optimistas, sensatos y propositivos.
Ante la cavernícola reacción por estos besos de ceniza, alma quebradiza azul crema, solo nos queda cantar aquellos de “Bésame, bésame mucho, como si fuera en la Femexfut la última vez”.

Juegos de Poder
La maestra Gordillo también ve las encuestas
Leo Zuckermann
EXCÉLSIOR
En este año electoral es inevitable hacer una lectura política de lo que está sucediendo entre el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y el gobierno federal. Es evidente que hay un rompimiento del pacto entre la líder sindical, Elba Esther Gordillo, y el presidente Calderón. Los maestros también están viendo las encuestas y perciben que ahora los vientos soplan a favor del PRI.
Recordemos que el magisterio había pactado con las autoridades educativas que se evaluaría a todos los docentes en junio. Esto con el objetivo de conocer su nivel, que muchos sospechamos que es mayoritariamente deficiente, lo cual sería una mala noticia para el país porque, si los maestros tienen insuficiencias educativas, imagine usted el tipo de docencia que imparten en los salones de clase. Trabajadores y patrón pactaron que la primera evaluación no tendría ningún tipo de consecuencia: ni se premiaría a los que salieran bien en el examen ni se castigaría a los que obtuvieran una calificación reprobatoria. Eso estaba acordado.
Es importante mencionar que tanto el gobierno como el SNTE han insistido en que no es posible reformar la educación en México —incluida la evaluación a los maestros— sin que exista un acuerdo entre las dos partes. Mucho se presumió, por tanto, el pacto entre sindicato y autoridades para beneficio del país.
El fin de semana pasado, sin embargo, los dirigentes del SNTE anunciaron que rompían el acuerdo. Dicen que no se someterán a la evaluación. Su rechazo, aducen, se debe a la falta de “detalles y condiciones” sobre el examen. Además argumentan que la evaluación, contra lo que estaba acordado, podría tener “consecuencias sobre sus fuentes de trabajo”.
Se trata de un rompimiento no sólo del acuerdo de la evaluación sino del pacto político más amplio que existía entre la organización que lidera Gordillo con el gobierno del presidente Calderón. Atrás quedaron los votos, puestos, canonjías, abrazos, discursos y promesas de cambio. Ahora tenemos frente a nosotros un conflicto del SNTE con el gobierno. Porque la Secretaría de Educación Pública asegura que sí ha otorgado la información necesaria al magisterio y que existen las condiciones para la evaluación del 24 de junio. Por tanto ha anunciado que se llevará a cabo. ¿Quién ganará? ¿Los trabajadores que rechazan el examen o el patrón que insiste en su aplicación?
No lo sé, pero por lo pronto el escenario está puesto para un posible “choque de trenes”.
Lo claro es el rompimiento en la relación política entre Calderón y Gordillo. Lo explica, por una parte, que el PAN haya elegido a Josefina Vázquez Mota como su candidata presidencial. Sabido es que las dos políticas se detestan. Y es que Josefina tuvo la osadía de enfrentarse a Gordillo cuando Vázquez Mota  fue secretaria de Educación, lo cual no le perdona la maestra. Naturalmente no quiere que se convierta en presidenta. Es tanta la antipatía de Gordillo con Josefina que ésta ni siquiera pronuncia el nombre de aquélla: se refiere a ella como “la señora”.
Pero hay, me parece, una segunda razón. La maestra y su sindicato también están viendo las encuestas y saben que Peña es el candidato con más probabilidad de ganar. Si es así, ¿para qué darle el logro de la primera evaluación universal de maestros a un Presidente que va saliendo (Calderón) cuando se la pueden otorgar al que va entrando (presumiblemente Peña)? Mejor se esperan y el conflicto entre trabajadores y patrón se desatora cuando el priista llegue a Los Pinos, y así la maestra le da un regalito de bienvenida a Peña.
De hecho, no dude usted que, de ganar Peña la Presidencia, varios grupos sociales que quieren quedar bien con él a partir del principio de su sexenio —el sindicato petrolero por ejemplo— vayan a desatorar algunos asuntos que están pendientes en la agenda pública para que Peña se vaya colgando algunas medallas. Así es la política: un rey está muriendo y algunos ya están piropeando a su posible sucesor.

Itinerario Político
AMLO, de cuerpo completo
Ricardo Alemán
EXCÉLSIOR

Hace unas horas, durante su etapa de proselitismo por el municipio de Nezahualcóyotl, el candidato de las izquierdas descubrió el hilo negro al reconocer que ese sector político enfrenta serios problemas de unidad que ponen en riesgo su candidatura presidencial.

Por eso, a gritos, en la plaza pública, les dijo a los peleoneros: “Hagan una tregua, si quieren se siguen peleando luego que ganemos, pero hoy dejen de pelear”.

Eso sí, nada dijo del origen de los pleitos. Pero no era necesario, todos saben que en las llamadas izquierdas existe una gran inconformidad por el ingreso de priistas a quienes les han dado puestos de elección popular. Y el mejor ejemplo se llama Manuel Bartlett, entre muchos otros.

También hace unas cuantas horas, tanto en entrevista como en la plaza pública, López Obrador repudió la violencia que se vive en Nuevo León y, en especial, en Monterrey.

Y en alusión al gobernador estatal, el priista Rodrigo Medina, dijo a sus seguidores que, cuando sea presidente, “le voy a estar hablando todos los días a la seis de la mañana… para que me diga cómo están las cosas… y vamos a estar aquí cada 15 días, con todos los funcionarios del gabinete de seguridad, como medida para acabar con la inseguridad”.

Nada dijo de la división de poderes y, claro, menos explicó que un gobernador, como el de Nuevo León —o cualquier otro—, no es empleado del presidente en turno. Pero acaso lo peor del asunto es que, tanto el candidato López Obrador como Peña Nieto y Josefina Vázquez Mota pregonan por todo el país que sus respectivos gobiernos emprenderán una cruzada contra el crimen, en la que pareciera que no existen los alcaldes y tampoco los gobernadores.

En pocas palabras, que si bien AMLO no actuará igual que lo hace Felipe Calderón, sí asumirá que la criminalidad es un problema sólo de la Federación, como si no existieran los tres órdenes de gobierno, los Tres Poderes de la Unión; como si no existiera el Congreso y como si todo se pudiera hacer por obra y gracia del centralismo. Es decir, que todo estará en manos de “papa gobierno”.

Pero, además, desde hace días, en distintas entidades del país, el señor López Obrador ha señalado que el candidato del PRI, el señor Enrique Peña Nieto, convertirá en secretaria de Educación a la señora Elba Esther Gordillo. ¿De dónde saca esa descocada versión el candidato de las izquierdas? Es evidente que eso no sale más que de su imaginación.

Y es que resulta descabellado suponer que, si Peña Nieto decidió romper con la señora Gordillo en la campaña, luego pretenda sumar a Gordillo a su potencial gabinete. En realidad, AMLO se aventó una más de sus frecuentes mentiras con las que intenta debilitar la imagen de su principal adversario. Y, claro, el objetivo único es ganar votos.

Vienen a cuento las tres anteriores “perlas” de la campaña de AMLO porque, conforme avanza la contienda presidencial, el candidato de las izquierdas eleva el nivel de mentiras, despropósitos y promesas disparatadas. Pero al mismo tiempo confirma su profundo autoritarismo, su desprecio por el equilibrio de los tres órdenes de gobierno, el desdén al Congreso y a la paridad de los Tres Poderes y, por si fuera poco, ofende la inteligencia elemental de los electores.

¿De verdad AMLO cree que los ciudadanos en general —más allá de sus feligreses— se tragarán tamañas mentiras?

En el fondo, queda claro que AMLO es capaz de cualquier cosa en sus afanes político-electorales. Y claro, cualquier cosa es… todo; mentiras, engaños, despropósitos y la gran simulación del amor. Sin embargo, vale recordar que el tabasqueño se localiza en la tercera posición, precisamente por los fantasmas que lo persiguen. ¿Y cuáles son esos fantasmas?

Todos los conocen: los escándalos de Bejarano, Ponce y Carlos Ímaz; el ocultamiento de los gastos de los segundos pisos; el “cállate, chachalaca”, que le recetó a Vicente Fox en los previos a la elección de 2006 y que le costó caro. El haberles llamado a los empresarios “ladrones de cuello blanco”, que provocó que la iniciativa privada lo crucificara como un peligro para México.

Además del plantón de Reforma, de haber “mandado al diablo a las instituciones”; de la ridícula y grotesca toma de posesión como presidente legítimo y la guerra que por seis años lanzó contra “el espurio”, Felipe Calderón. En realidad, AMLO construyó su propia tumba. O si se quiere, es autor de su propio retrato.

Y acaso por eso el más reciente spot de Enrique Peña Nieto responde a AMLO con un sonoro: “Yo no voy a dividir al país”. Al tiempo.

Razones
La fuerza y la impunidad

Jorge Fernández Menéndez

EXCÉLSIOR
Cualquier clásico de la ciencia política dirá que el Estado tiene el monopolio exclusivo del uso de la fuerza para mantener la paz y la seguridad pública y nacional. Es verdad, pero, ¿qué sucede cuando ese Estado no está diseñado, por lo menos en ese ámbito, para garantizar una utilización homogénea en todos sus estamentos de ese uso de la fuerza?
Los protocolos que al respecto el gobierno federal acaba de publicar en el Diario Oficial de la Federación son un instrumento imprescindible (y del que carecían) las fuerzas federales de seguridad para cumplir con su labor, no sólo en la lucha contra el crimen organizado sino también contra la delincuencia en todos sus espacios. El reciente asesinato del general en retiro Mario Arturo Acosta Chaparro, con su controvertida trayectoria, puso de manifiesto también una realidad que trasciende a los partidos políticos y a las distintas épocas: la simpatía por métodos “eficientes” en términos de seguridad, independientemente de cómo se obtenga, en forma real o ficticia, la misma. Según algunos, Acosta Chaparro era un héroe, para muchos, un villano. De lo que nadie tenía dudas es de que este hombre, como muchos en el pasado reciente de México, obtenía o dejaba de obtener sus resultados, moviéndose en ocasiones en el filo de la ley y, en otras, sin tomarla en cuenta. Y paradójicamente ello es lo que termina causando, en muchos, admiración.
Se dice, hay quienes lo aseguran, que la única forma de enfrentar la delincuencia y el crimen organizado es, paradójicamente, mediante la mano dura, entendida como un uso prominente de la violencia, y al mismo tiempo con la negociación con los grupos criminales. Una suerte de versión local de la estrategia del garrote y la zanahoria. En pocas ocasiones se menciona que la alternativa real es la aplicación de la ley.
El nuestro es un país donde priva la impunidad. Cerca de 98% de los delitos que se denuncian quedan impunes. Se cree que el problema consiste en que, como el sistema no funciona, es mejor hacer justicia por propia mano, o simplemente violar o ignorar la ley, para tener resultados efectivos. Por eso se hace una reforma al sistema de justicia penal pero se establecen plazos de ocho años con miras a implementarla, y además se deja en las manos de cada una de las entidades federativas la decisión de hacerlo de la forma que mejor les convenga.
Por eso mismo se tiene la convicción de que se necesita con urgencia una policía federal con mando único en el país o por los menos 32 policías con un nuevo modelo y mando único en cada una de ellas y son muy pocos los decididos a implementarlo. Por eso, la coordinación que se pregona y de la que tanto se habla entre la Federación y los estados, no deja de ser letra muerta en muchas ocasiones.
Los protocolos que se acaban de establecer son un instrumento sin duda útil, importante, y que le otorgan a las fuerzas federales, al Ejército, la Marina, la Policía Federal y la Ministerial Federal, el marco para desarrollar su tarea. No habrá, no podrá haber en el futuro, discrepancias interpretativas como las que se han dado, por ejemplo, en el caso de Florence Cassez. Pero el problema es que no se evitarán los Ayotzinapa hasta que esos mismos protocolos no se extiendan a los estados y municipios, y no se podrán extender hasta que no existan esa nuevas fuerzas de seguridad locales, configuradas con base en los mismos modelos que las fuerzas federales. Hoy oscilamos entre dos formas de impotencia y autoritarismo: la inhibición de las fuerzas de seguridad o el uso excesivo de la fuerza. No hay una norma común, sobre todo, y muy particularmente, en los estados y municipios.
Si todo eso se extiende a muchos ámbitos de la vida nacional, más claro resulta aún cuando nos referimos a movimientos sociales o manifestaciones de distintos grupos políticos. En ese terreno se puede hacer lo que se desee: casi siempre, salvo que se trate de enemigos declarados de los gobiernos locales, todo está permitido. Desde bloquear carreteras y avenidas, hasta agredir a personas e instituciones. Como se inhiben las fuerzas locales, por razones políticas también lo hacen las federales. La Ciudad de México es una de las víctimas favoritas de ese accionar político y también uno de los espacios de mayor impunidad en ese sentido. Y la sociedad queda imposibilitada de siquiera defenderse, de reclamar. Es rehén de esos grupos. ¿Nadie está dispuesto a establecer protocolos claros para que esos movimientos, que pueden ser legítimos o no, lo mismo que las fuerzas de seguridad, tengan un marco legal estricto al cual ceñirse? La salida a la impunidad es contar con leyes laxas que se aplican de forma estricta, no leyes estrictas que se aplican de forma laxa. Nunca como sociedad lo hemos terminado de entender.

Ventana
¿Una ley de leyes?
José Cárdenas
EXCÉLSIOR
Con el tiempo encima… a sólo cinco días de terminar el último periodo de sesiones de la LXI Legislatura, el pleno del Senado responderá hoy a una de las ancestrales demandas de una sociedad lastimada por la violencia y el abuso… pero sobre todo por la impunidad.
El clamor social de justicia quedará reflejado en la Ley General de Víctimas para la Atención del Delito… que seguramente será aprobada por abrumadora mayoría.

Tuvieron que pasar cinco años y medio, casi 60 mil muertos por la guerra contra el crimen, y un número incontable de vidas destrozadas, para que la clase política respondiera al grito de millones de mexicanos ultrajados.
La Ley de Protección a Víctimas del Delito será resultado del empuje y la indignación desbordada en las manifestaciones de los padres de la guardería ABC… y la Marcha por la Paz… con Justicia y Dignidad.
El compromiso de escuchar a quienes han sido ignorados… y olvidados, deberá cumplirse… al menos eso dirá el papel.
La ley que hoy subirá a la tribuna del Senado será una bocanada de oxígeno para nuestro sistema judicial.
Establece el derecho a la reparación integral del daño físico, económico, mental o jurídico, causado por los delincuentes… o por el Estado. Garantiza el tratamiento para la rehabilitación de las víctimas y sus familiares… y sobre todo obliga a las autoridades a descubrir la verdad de los hechos delictivos.
La Ley General de Víctimas para la Atención del Delito estará reforzada por los protocolos anunciados el lunes por el presidente Calderón, que obligan a las Fuerzas Armadas y a la Policía Federal a conducirse con total respeto a las garantías individuales.
Después de hoy el balón pasará a la cancha de los diputados. Seguramente ahí, en San Lázaro, rodará sin problema.
Sin duda tendremos una ley de Primer Mundo… ahora sólo faltará lo mas difícil… ¡aplicarla!
MONJE LOCO: Los niños incómodos también están mal educados. El nuevo spot de la organización Nuestro México del Futuro se queda corto, a diferencia de su “opera prima” que sacó granos. En el nuevo video (www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=uALiGlUAE78) aparece una niña: “Yo veo un México donde tenemos la mejor educación que podamos tener, maestros y maestras que no concentren el poder y se concentren en educarme mejor”. Reclama lo obvio. Lo que no se atreve a decir el videomensaje es que la educación pública del país está diseñada para la mediocridad… que la educación sólo será viable cuando haya una revolución en el sindicato magisterial… y que la clase política no debe concebir a la educación como un botín… o que los líderes sindicales no habrán de pactar con Dios o con el diablo. Al video le falta decir eso… y con todo el abecedario. En el fondo al mensaje de la IP le pasó lo que a las carmelitas descalzas: “Le pusieron menos huevos al rompope… y así no sabe”. Ya se sabe…

Arsenal
Sale Josefina de “terapia intensiva”
Francisco Garfias
EXCÉLSIOR
Ya viene la segunda etapa de los spots del PAN contra Peña Nieto. Son más agresivos, más duros, que los que vimos en la campaña que trata de “mentiroso” al puntero en las preferencias electorales. Se focalizan en la inseguridad, la deuda, los secuestros, la extorsión, los feminicidios en las entidades gobernadas por el tricolor.
“Donde el PRI gobierna está la violencia. Peña no cumple”, subrayan.
En el “cuarto de guerra” de Josefina Vázquez Mota saben que el candidato del PRI-PVEM puede replicarles con el tema de los 60 mil muertos de la guerra al narcotráfico, que hasta ahora no ha tocado ni aun cuando habla de inseguridad o violencia. Pero ese cuidado que ha tenido para  no confrontarse con el presidente Calderón puede cambiar.
En el tricolor ya dicen que el que se lleva se aguanta.   
Josefina salió de “terapia intensiva”. Lo aseguran colaboradores de su dream team. Están convencidos de que frenaron la inercia que se desató con el fiasco en el Estadio Azul, al mero inicio de la campaña, y que parecía no tener fin. Los últimos números en las encuestas “de casa” vienen mejor. Los de fuera —salvo Covarrubias— también muestran una ligera mejoría. La panista ya recuperó el segundo lugar en la de GEA-ISA Milenio. Mitofsky la pone cuatro puntos arriba del Peje. A lo que más le temen los azules es al tiempo. “Se fueron cuatro semanas muy valiosas”, admiten. Faltan 66 días para la elección. Están 20 o 25 puntos atrás. Cálculos de Mitofsky, hechos cuando faltaban 68 días, indican que Josefina tendría que remontar un punto cada 2.9 días, si damos por bueno que la distancia que le saca el priista es de 23 puntos.
Se ve en chino que el famoso “golpe de timón” les alcance para remontar. A estas alturas —con la ventaja y el equipo que tiene—se ve difícil que Peña vaya a soltar algo similar al “cállate, chachalaca”, que en 2006 le dio sustento a aquel spot que anunciaba a López Obrador como “un peligro para México”.
Uno de los  integrantes del “cuarto de guerra” de Josefina utilizó una figura muy futbolera —la liguilla— para ilustrar la situación de la panista y la decisión de endurecer la campaña. “Perdimos el partido de ida 2-0. Hay que remontar en el de vuelta. Atacar con todo, aunque nos expongamos al contragolpe”, dijo.
Gustavo Madero y Francisco Ramírez Acuña hicieron un pacto cuando compitieron por la jefatura nacional del PAN. Si el primero ganaba, el segundo sería senador de lista, y viceversa. Todos sabemos que el político de Chihuahua ganó la presidencia del partido, pero el ex gobernador de Jalisco no fue candidato a la Cámara alta. No le cumplieron.
Paco era el número uno de la lista. Pero Ernesto Cordero perdió la candidatura presidencial y en Los Pinos decidieron que encabezara la plurinominal a la Cámara alta. El dos no podía ser. Le correspondía a una mujer: Mariana Gómez del Campo.
En la casilla número tres apareció súbitamente Alonso Lujambio. Otra vez la mano de Los Pinos. “No me voy a pelear con un enfermo por aparecer en las listas”, comentó, entonces, el ex secretario de Gobernación. Ramírez Acuña acabó relegado. Era el número 18 en la lista. Ni cómo llegar al Senado. La queja: “El Presidente dejó a su gente. Josefina no intervino por la suya…”  
Ayer se hizo público que se va de embajador a España. Es su premio de consolación. El mismísimo Gustavo Madero acudió a San Lázaro a respaldar el anuncio. ¿Le remordió la conciencia? Es pregunta. Carlos Alberto Pérez Cuevas sustituyó ya a Paco Ramírez en la coordinación parlamentaria del PAN. Mal debut. El azul reventó la sesión cuando se tocó el tema de la cuestionada cuenta pública de 2008.
Muy orondo andaba ayer el diputado del PRI Sebastián Lerdo de Tejada. Presumía de la propuesta que hizo ayer en el comité del IFE que organiza los debates entre los candidatos presidenciales: ir a los debates sin papeles, sin acordeón, sin nada. “Rogelio Carvajal (representante del PAN) dijo no. Jaime Cárdenas, del PT, que lo iba a evaluar”.    
Andrés Manuel López Obrador se reunió ayer con Cuauhtémoc Cárdenas. Ambos charlaron alrededor de 45 minutos en la Brasserie Lip del hotel Marriot, en Polanco. Testigos del encuentro nos dicen que el ingeniero llegó primero. Esperó al candidato del Movimiento Progresista alrededor de media hora. En ese intervalo, se acercaron varias personas a la mesa que ocupaba el fundador del PRD. Querían saludarlo, intercambiar uno que otro comentario. “Cárdenas me apoya decididamente”, declaró, después, el candidato del Movimiento Progresista.  
En los momentos en que Nicolas Sarkozy tiene un pie fuera del Palacio del Elíseo —las encuestas lo dan perdedor en la segunda vuelta de la elección presidencial frente al socialista François Hollande—, el gobierno francés se olvidó del affaire Cassez y le hizo un guiño a México: le otorgó al general de división Augusto Morales García Ochoa la Condecoración de la Orden Nacional al Merito en Grado de Caballero de la República Francesa, por su trayectoria académica y su brillante carrera. Y eso que ya vamos a celebrar el 150 aniversario de la Batalla de Puebla.

Astillero

•    Deslindes y amistades
•    No a la política
•    AMLO, el menos peor
•    SNTE y Los Pinos se evalúan

Julio Hernández López

El martes 13 de marzo, Julián LeBarón dijo a los integrantes del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, en una reunión en la colonia Del Valle de la ciudad de México: … y sí es cierto que el hijo de Salinas es mi amigo, y en la realidad es que yo lo traje a este movimiento en la primera reunión, con Javier y con todos nos sentamos allí, y si alguien entiende que la política no es la forma de resolver las cosas, créanme que es Emiliano, él lo entiende de esa manera, y él entiende que la política no funciona tampoco. Yo entiendo que hay muchos sentimientos encontrados, yo tengo criminales en mi familia y la historia de los LeBarón es la historia de una rama de la familia de casi puros criminales. Entonces, yo entiendo cómo es ser familiar de esa familia, y yo creo que este movimiento se debe tratar de derrotar prejuicios también y enfocarnos en lo que estamos haciendo, no en lo que hicieron quién sabe quién (en la página Julio Astillero, de Facebook, está disponible el video correspondiente a las palabras de LeBarón, tomado por Claudia Pliego, activista que como miembro del MPJD asistió a las caravanas norte y sur y a diversas reuniones de ese movimiento).
Las palabras de despedida del chihuahuense se produjeron luego de que el 24 de febrero había dado a conocer su desvinculación del MPJD en razón, entre otras consideraciones, de que después de participar en diálogos y acercamientos con las autoridades más altas del Estado mexicano, terminé por darme cuenta de que la principal función del MPJD se convirtió en ser un interlocutor con los partidos políticos y el gobierno. También mencionó, a partir del texto que llevaba escrito: No creo que el sistema de gobierno como tal nos pueda traer la paz que buscamos, ya que en su forma de imponer el orden incorpora la contradicción, la coerción y la violencia. Creo que los problemas morales y económicos son asuntos cívicos, que deben asumirse como responsabilidad ciudadana y no gubernamental.
El rechazo a la política y la preferencia por la motivación cívica tuvo un momento especial el 28 de marzo, al cumplirse un año del asesinato del hijo del poeta y seis personas más. En Cuernavaca, Javier Sicilia dijo: Por eso creo, a nombre propio, no del movimiento, que la ciudadanía debe emitir un voto en blanco, un voto moral, de desprecio de los partidos, los políticos y su frivolidad ante la emergencia nacional. Todos, todos, están metidos en la frivolidad (en bit.ly/I9rihB puede leerse la nota de La Jornada Morelos). Sin embargo, allí mismo anunció que el operador político del movimiento, Emilio Álvarez Icaza, había comenzado a hacer los enlaces para sentar a los candidatos en el Castillo de Chapultepec y exigirles cuentas de lo que han hecho y de lo que van a hacer para responder a la emergencia nacional que vive el país. En caso de que no asistan a esa convocatoria,  los vamos a exhibir como lo que son, unos frívolos que actúan como la delincuencia.
Ayer, mientras tanto, Sicilia dio inicio a una caravana por Estados Unidos para exigir que sea frenado el tráfico de armas hacia México y el consumo de drogas allá. En Los Ángeles fue entrevistado por Rubén Luengas, según en bit.ly/IlonQ3 puede verse. Allí reiteró su decisión personal de votar en blanco pero añadió: Es un error si queremos reducir a las elecciones, a las elecciones de la ignominia. Es decir: que por el voto de la ignominia, el más atroz que es el voto del PRI, tenemos que ir a votar por el menos malo, que es Andrés Manuel (…) Lo que necesitamos es un gobierno de unidad nacional, éstas son simulaciones electorales. Respecto a la posibilidad de que Peña Nieto sea declarado ganador de los comicios, señaló que significaría lo peor, es el regreso del salinismo, de los poderes fácticos. El uso del Estado mafioso, absolutamente mafioso, cínicamente mafioso. El gobierno contra los ciudadanos, los peores intereses, los más corruptos.
Por lo pronto, hoy el Senado conocerá en sesión plenaria el dictamen de comisiones sobre la ley general de víctimas que según acuerdo de las cúpulas partidistas será aprobado, aunque persiste la diferencia de criterio respecto a si serán necesarias algunas reformas constitucionales o bastará con la ley por sí misma, que obliga al Estado mexicano a asumir su responsabilidad por los muertos en el contexto de la guerra contra el narcotráfico. Con estas nuevas normas podrá pagarse a los deudos de los caídos hasta un total de 500 veces el salario mínimo mensual como reparación del daño, lo que a cotización actual significaría unos 950 mil pesos por persona. La mencionada ley es entendida por los dirigentes del MPJD como un logro derivado de los Diálogos de Chapultepec en julio de un año atrás. Sin embargo, la convenida buena disposición senatorial pasará ahora a San Lázaro, donde deberá ser analizada, discutida y votada durante el periodo ordinario de sesiones que termina con el presente mes. Si en estos seis días disponibles no se consigue la aprobación de los diputados federales, cabría la posibilidad de convocar a un periodo extraordinario de sesiones (lo cual se estima difícil en función de que toda la actividad política estará volcada en la elección federal y sus derivados) o dejar todo para reanudarlo con las nuevas cámaras, a partir de septiembre próximo.
Astillas
El distanciamiento entre Los Pinos y Elba Esther Gordillo ha entrado en una ruta de confrontación que podría estallar un domingo antes de las elecciones federales y estatales, que por sí mismas conllevan suficiente material explosivo. El gobierno calderonista pretende realizar la evaluación de 550 mil profesores el 24 de junio, pero el sindicato considera que no existen condiciones para realizar ese proceso… Y, mientras los panistas impidieron en San Lázaro que se discutiera la cuenta pública federal 2008, con el dato especial de las acusaciones contra la actual candidata presidencial por mal manejo multimillonario en la SEP, ¡hasta mañana!

México S.A

•    Felipe Calderón, desubicado
•    ¿Oportunidades de empleo?
•    Gómez Urrutia hace maletas

Carlos Fernández-Vega

El orondo inquilino de Los Pinos confundió el escenario. Creyó estar en el Auditorio Nacional frente a sus 10 mil burócratas acarreados y aplaudidores, cuando en los hechos estaba en Washington, frente a los representantes de la Cámara Americana de Comercio, ante quienes presumió sus logros de gobierno. No se ubicó, ni su círculo de asesores se animó a decirle: Jelipe, reconsidera, que geográficamente estás muy lejos de la residencia oficial, y a muchos años luz de la realidad (aunque esto último no sorprende a nadie, pues es su práctica cotidiana).

Resulta que ayer el susodicho se aventó la puntada de presumir lo siguiente ante los integrantes de la citada cámara comercial: “por primera vez hay una (e)migración cero de mexicanos a Estados Unidos, gracias a las oportunidades de empleo, así como a la cobertura en salud y en educación que hay en el país… es debido a varios factores, porque estamos creando oportunidades de empleo, oportunidades de formación y de educación para los jóvenes en México, servicios de salud y el cuidado de salud para toda la nación…”
Esas serían las causas, según el desubicado cuan temerario inquilino de Los Pinos, pero organismos más centrados en la realidad, como el Centro de Investigación Pew, documentan que el verdadero motivo de la emigración cero de mexicanos al vecino del norte es consecuencia del desplome económico de Estados Unidos, aumento del desempleo en aquel país, creciente deportación de paisanos, y mayor vigilancia y represión fronterizas, entre otros, pero ni por aproximación por los idílicos logros del sexenio calderonista. Ni Fox se aventuró a llegar tan lejos, lo que ya es decir. Entonces, ¿oportunidades de empleo aquí, o falta de empleo allá? ¿Oportunidades de educación? ¿Población protegida por los servicios de salud?
Pues bien, en Estados Unidos la tasa de desempleo pasó de 4.8 por ciento en diciembre de 2006 a poco más de 8.2 por ciento en marzo de 2012. El mismo indicador, pero aplicable a la población latina (mayoritariamente mexicana) pasó de 5 a 12 por ciento. Actualmente, alrededor de 2.8 millones de latinos se mantienen en el desempleo abierto. Entonces, he allí una causa real del retorno de la paisanada. El problema es para qué regresan, si en México la tasa oficial de desocupación abierta pasó de 3.58 por ciento en diciembre de 2006, cuando Calderón se instaló en Los Pinos, a 4.62 por ciento, en marzo pasado.
Para el caso mexicano basta revisar las cifras oficiales (Inegi, Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, cuarto trimestre de 2011) para saber cómo está el ambiente laboral, el cual, ni de lejos, se aproxima a la versión calderonista: la población económicamente activa del país se aproxima a 50 millones de personas. De éstas, oficialmente 2.7 millones están desocupadas (70 por ciento de ellas con educación media superior y superior). Sin embargo, más de 4 millones no reciben ingresos; más de 6 millones obtienen un salario mínimo, cuando mucho; más de 10.6 millones ganan entre uno y dos salarios mínimos, y casi 10 millones entre dos y tres mini salarios, de tal suerte que en la precariedad laboral sobrevive 63 por ciento de la población ocupada. El sexenio culmina con ocupación informal para cerca de 14 millones de mexicanos; 6.2 millones en condiciones críticas de trabajo; 4.2 millones en subocupación; 15 millones sin contrato de ley y 30.8 millones sin acceso a la seguridad social. Todo ello, sin dejar a un lado los 12 millones adicionales (hasta 2010) de mexicanos en pobreza.
Lo anterior contrasta con la escasa creación de 1.1 millones de nuevos empleos permanentes formales (la demanda sexenal es de 6 millones de plazas, aproximadamente); incluso considerando los eventuales apenas se generaron 1.5 millones empleos formales (registrados en el IMSS) durante la presidencia del empleo. Esta situación contribuye, junto con la mayor ocupación informal, al detrimento de la calidad laboral en México. De igual forma, la creación de empresas formales se ha detenido, pero se han incrementado las informales que no otorgan prestaciones de ley, de acuerdo con información del Centro de Investigación en Economía y Negocios (CIEN) del Tecnológico de Monterrey, campus estado de México.
El propio centro de investigación subraya que el empleo siempre se ha encontrado en el discurso de la clase política gobernante, pero no en los resultados que año con año se han alcanzado en el país. La degradación del nivel de vida de los mexicanos es entendible: escaso empleo formal, salarios utilizados para controlar la inflación, contracción y escasa eficiencia del gasto social, inversión pública improductiva y fuertes trabas fiscales para que las empresas puedan crecer y generar más empleo. Este contexto refleja la ausencia de una política que solucione el problema de la pobreza. Su dimensión pone en evidencia la gravedad del rezago en el bienestar de los mexicanos. Contar con un empleo que genere los ingresos suficientes para tener capacidad de aumentar los niveles de consumo es impostergable para elevar el bienestar de la población.
Un elemento adicional: la caída en el poder adquisitivo de los salarios durante el gobierno de Calderón sigue siendo mayor que la sufrida en todo el sexenio de Miguel de la Madrid y de Carlos Salinas de Gortari. Los discursos no sustituyen la realidad que enfrentan diariamente los trabajadores. Se ha dado una caída en las condiciones de vida similar a la sufrida en la década perdida (la de los años 80 del siglo pasado), mostrando así un retroceso. De continuar esta tendencia, el salario mínimo real presentaría una pérdida histórica mayor a la registrada en el sexenio de Zedillo (Centro de Análisis Multidisciplinario, UNAM).
El balance resulta espeluznante, pero el desubicado Felipe Calderón habla de oportunidades.
Las rebanadas del pastel
El dirigente minero Napoleón Gómez Urrutia hace maletas para regresar a México, toda vez que el magistrado Manuel Bárcena Villanueva resolvió que la última orden de aprehensión en su contra por supuesto delito bancario es inconstitucional, al igual que otras diez que ya fueron canceladas por ilegales. Durante los últimos meses del sexenio foxista, y a lo largo del calderonista, el líder sindical enfrentó 11 procesos penales promovidos por los dueños de los grandes corporativos mineros (con Germán Larrea a la cabeza) y el gobierno mexicano. Todos cayeron por su propio peso, pues todos fueron fabricados en medio de una persecución política sin precedentes; cayeron una a una, por lo que esta resolución es una lección para aquellos que creen que en México todavía pueden imperar persecuciones inmorales y ajenas a nuestro sistema de derecho, dijo su abogado defensor, Marco del Toro.