Este sábado tuve la oportunidad de escuchar el discurso “Poor People Paradigm”, un discurso lleno de enseñanzas liberales sobre la importancia del esfuerzo individual con el objetivo de lograr objetivos y el éxito.
Según el discurso la gente pobre vive con tres paradigmas. El primero de ellos establece que el “Gobierno” es el responsable de satisfacer todas las necesidades de la población, desde la alimentación, la vivienda, la salud, el trabajo y la educación, es decir, el individuo no se hace responsable de su propio bienestar, dejando en manos del gobierno toda la responsabilidad.
El segundo nos habla de algo muy característico del mexicano, algo que nos encanta confundir con solidaridad familiar. Este paradigma nos indica que cuando un miembro de la familia tiene cierto nivel económico que le permite vivir cómodamente es su “deber” y casi obligación el atender a sus parientes menos favorecidos. En caso de negarse no hacerlo como su familia lo espera, esta persona será tildada como “malagradecido”.
El tercer paradigma establece que “los pobres” confían en una fuerza mayor y exterior que de manera espontánea cambiará su estatus para colocarlos en la cima de la pirámide, algún milagro que puede ocurrir en cualquier momento como sacarse la lotería, encontrar una maleta llena de dinero o heredar la fortuna de un familiar desconocido.
Según el orador estos tres paradigmas nos llevan inevitablemente a la pobreza.
El mensaje es claramente liberal, nos dice que no esperes que otros arreglen tus propios problemas, ni tu familia, ni la suerte, ni Dios, ni el Gobierno. Que si quieres algo seas tú mismo quien trabaje por eso.
El discurso me hizo recordar una frase que dice “Reza como si todo dependiera de Dios, pero trabaja como si todo dependiera de ti”. ¿Acaso tiene este viejo refrán alguna relación con la antigua dualidad entre el liberalismo y el socialismo? Dos posturas incompatibles que han llevado a la humanidad a revoluciones, guerras y conflictos.
¿Se podrían alejar estas posturas de sus extremos y concentrarse en sus coincidencias?
Considero que si, si en la frase cambiamos a Dios por Gobierno podría quedar de la siguiente manera: “Exige al Gobierno como si todo dependiera del él, pero trabaja como si todo dependiera de ti”. En la primera frase predomina la idea de socialdemócrata de darle al Estado un papel preponderante en la economía principalmente, pero en la segunda parte prevalece el carácter liberal de trabajo individual.
¿Son incompatibles? Considero que no, el Estado tiene deberes innegables como la satisfacción de los elementos básicos de la vida, es su responsabilidad, de otro modo estaría dejando a los ciudadanos en un estado salvaje, anárquico, casi de naturaleza. Por otro lado trabajar y esforzarse como si el Gobierno ni sus servicios existieran le da la labor individual un valor sin igual.
Tanto el socialismo como el liberalismo extremos son inviables en las condiciones actuales del mundo, permitir que el mercado exista en la absoluta libertad, a merced de los instintos de supervivencia de los grandes monopolios es tan destructivo como otorgar al Gobierno control absoluto de la vida económica y social de una Nación.
Hay que terminar con los viejos paradigmos de poner a las propuestas económicas de derecha e izquierda como antagonistas de una guerra fría. Es necesario tomar lo mejor, lo más practico y lo que más nos convenga de ambas para afrontar los problemas que tiene México.
Es imposible que el gobierno mexicano asuma nuevamente la postura de los años 30 y 40, pero por otro lado, el neoliberalismo que nació en la década de mi 1980 es ya inviable en nuestro país.
Es necesario aceptar que las sociedades han superado las ideologías, ser práctico y tomar los más conveniente de cada postura. De otro modo el apego a los paradigmas de los “ismos” más puros nos encerrarán en paredes ajenas a la realidad.
Publicado en la Revista Gurú Político (http://www.gurupolitico.com) y reproducido con la autorización de su Director.
Politólogo por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla con más de un año de experiencia en Consultoría Política. Twitter: @R_Politik

























