El Senado de la República avaló el Convenio de Intercambio Cultural entre México y Austria, en vistas a suscribir acuerdos que faciliten el intercambio de bienes y patrimonios culturales.
En su penúltima jornada del último periodo ordinario de sesiones de la actual Legislatura, los senadores avalaron el Convenio de Intercambio Cultural entre México y Austria, en vistas a traer de vuelta temporalmente el Penacho de Moctezuma, así como para suscribir acuerdos que faciliten el intercambio de bienes y patrimonios culturales.
El presente protocolo brindará a nuestro país la oportunidad de que el tocado de Quetzal, pieza histórica a la que comúnmente se le conoce como el Penacho de Moctezuma, sea concedido en préstamo y exhibida en nuestro país.
Desde luego, no es mi intención propiciar un debate, ni sobre la legitimidad, ni sobre el derecho de propiedad de un bien que por su inigualable belleza y profundo significado indudablemente forma ya parte del patrimonio cultural e histórico de México, de Austria y de la humanidad”, expuso al respecto José Guadarrama, presidente de la comisión de Relaciones Exteriores Europa.
Asimismo, el senador perredista destacó que el Penacho de Moctezuma -en Austria desde el siglo XVI- representa a la enorme riqueza artística y cultura propia de la identidad mexicana, por lo que su llegada temporal a México podría dar pie a la revaloración de nuestro pasado prehispánico.
Según informes de la agencia EFE, el acuerdo de préstamos temporales de bienes culturale sentre ambas naciones, y que tuvo una negociación de dos años, fue aprobado el pasado martes por el Consejo de Ministros del Gobierno austríaco.
El gobierno de México reclamó formalmente la devolución del Penacho a las autoridades austriacas en 1991, sin obtener respuesta. Desde entonces investigadores han exigido su regreso con numerosas manifestaciones realizadas en Austria y Alemania. Por su parte, Austria nunca querido ceder a la devolución de la pieza mexicana, arguyendo que el traslado de la misma podría dañarla debido a su extremada fragilidad.
Al respecto, el cronista Bernal Díaz del Castillo relata en su Historia verdadera de la conquista de la Nueva España, que el Penacho fue obsequiado por el propio Moctezuma al conquistador Hernán Cortés, quien posteriormente se lo regaló a Carlos I de España.
Años después, la pieza pasó a ser propiedad del archiduque de Austria, Fernando II del Tirol, luego que el barco en el que fue trasladado resultó atacado en Jamaica por corsarios franceses.

























