La explosión de una bomba en la ciudad de Jalingo, estado de Taraba, al este nigeriano, provocó la muerte de al menos 10 personas, informaron hoy medios noticiosos.
El potente artefacto, que detonó este lunes en la sede del ministerio de Finanzas de la demarcación, destruyó de forma parcial ese inmueble, indicó el diario digital Premium Times.
Los cuerpos de los fallecidos por la violenta acción se trasladaron al centro hospitalario de Jalingo.
Testigos y la Cruz Roja nigeriana indicaron que el atentado con explosivos también hirió a varias personas, sin precisar su número.
Diversos ataques contra cristianos, con bombas y armas de fuego, causaron la víspera el deceso de más una veintena de nigerianos.
Una de las arremetidas ocurrió en la Universidad de Bayero, ciudad de Kano, en momentos en que se oficiaban misas católicas; y la otra, con posterioridad, en Maiduguri, ciudad del noreste nigeriano.
Muchas de esas embestidas fueron reivindicadas por el grupo radical islámico Boko Haram, que considera la educación Occidental es pecado.
Según fuentes militares, desde 2009 la secta religiosa mató, mediante arremetidas con bombas y otros medios, más de mil 200 personas radicadas en el norte del país, con mayoría musulmana.
Nigeria, estado petrolero del oeste de África, clasifica como el más poblado de este continente, con más de 160 millones de habitantes.
























