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El asalto a la razón
Se puso a todo dar
Carlos Marín

Refrescante si considera la salud pública y mucho más excitante que el debate de los candidatos a la Presidencia es el suscitado por la sacrílega simultaneidad con que un partido de fut le disputará la audiencia televisiva.
Antier se aventuró aquí la probabilidad de que lo que buscan Tv Azteca y la Federación Mexicana de Futbol es quedar bien con Enrique Peña Nieto. Puede inclusive suponerse que este compló fue maquinado por él.
¿Y…?
El terreno de la especulación suele ser resbaladizo, pero lo único seguro es que la patiza doble (virtual y futbolera) de ambos espectáculos hará del próximo un domingo memorable.
Ayer debatieron en Francia los candidatos finalistas por la Presidencia, el socialista FranÇois Hollande y el conservador Nicolas Sarkozy… al mismo tiempo que un canal privado de televisión transmitía un partido de la Liga 1 (entre Paris Saint Germain y Saint-Etienne) y, al menos que se sepa, allá nadie lloriqueó.
La libertad de elección (televisiva también) implica el riesgo de que, si el rating del domingo se lo lleva el futbol, en 2018 gane la Presidencia un centro delantero…

La historia en breve
A las mujeres también les gusta la lencería, Josefina
Ciro Gómez Leyva

Un mes de campaña es buen lapso para comenzar a desterrar algunos mitos. El reporte mensual de la encuesta MILENIO-GEA/ISA (disponible en milenio.com) da claves útiles para ese propósito.
Por ejemplo, 37 por ciento de las personas que terminaron la universidad votarían por Enrique Peña Nieto, 29 por Josefina Vázquez Mota y 12 por Andrés Manuel López Obrador. Las de estudios medios básicos: 40-18-17, y las de medios superiores: 38-20-17. Al agrupar a todos quienes dijeron ser estudiantes, la proporción queda: 29-22-17. Aunque hay un alto 29 por ciento de indefinidos, los estudiantes no favorecen al candidato de las izquierdas. Tampoco los desempleados: solo 16 por ciento está con él.
¿Qué pasa con los jóvenes? Los de 18 a 23 años respondieron así: Peña Nieto 36, Josefina 19, López Obrador 14. Los de 24 a 35 le dan más margen al priista: 40-22-15.
Otra cifra interesante. En la zona metropolitana del Valle de México (DF y municipios mexiquenses conurbados), Peña Nieto aventaja a López Obrador 39 a 22; Josefina es tercera, con 16.
El norte de la República, otrora panista, es peñanietista: 45, contra 24 de Josefina y ocho de López Obrador.
Únicamente en una categoría Josefina supera a Peña Nieto: 37 por ciento de las personas que consideran que ha mejorado la seguridad optan por ella, 36 por él y seis por López Obrador.
Uno de los datos más significativos es que las mujeres prefieren a Peña Nieto: 35 por ciento, contra 22 de ella.
Gilles Lipovetsky sugiere no olvidar que a la mujer del siglo XXI que toma decisiones también le gusta la lencería. Hay 23 por ciento de mujeres indefinidas. ¿Las va a dejar ir Josefina por falta de imaginación?

En Privado
El debate es de quien lo necesita
Joaquín López-Dóriga

No me amenices… ¡No mamenices…!
Florestán

Una escena central en la película Il Postino es cuando Pablo Neruda le reclama al cartero, Mario Jiménez, que haya leído uno de sus versos a su novia atribuyéndose la autoría, a lo que el aludido le contesta: No, poeta, la poesía no es de quien la escribe, sino de quien la necesita.
Lo mismo se aplica a los debates políticos: el debate es de quien lo necesita y la experiencia muestra que quien lo necesita es quien va abajo en las encuestas, que ve en este procedimiento el recurso más rápido para ascender y pelear al primer lugar.
En México recordamos cuando en el debate de los candidatos presidenciales Ernesto Zedillo, Cuauhtémoc Cárdenas y Diego Fernández de Cevallos, el 12 de mayo de 1994, éste se puso al frente con su actuación y remate en el posdebate que es en donde se gana y se pierde un debate.
Siguieron los dos de 2000, en los que se impuso eficazmente Vicente Fox, y los otros dos de 2006, que se recuerdan por el rechazo de Andrés Manuel López Obrador a asistir al primero por estrategia de campaña, como diría en un encuentro en el Colegio de México, lo que le provocó un caída en las preferencias de entonces, proceso en el que había arrancado con una gran ventaja sobre Felipe Calderón y Roberto Madrazo.
Ahora, seis años después, es otra la estrategia de López Obrador y lo entiendo: del rechazo a los debates en 2006 por ir en primer lugar, a la multiplicación de los debates en 2012 por ir peleando en tercero, peleando por el segundo. Hace seis años solo asistió a uno y no reparó en que se transmitiera por canal 5, como en 2000, 2006 y en este 2012. Pero ahora exige el canal 2 y los suyos una cadena nacional obligatoria en todos los canales.
Los tiempos cambian, pero no la estrategia que dice que el debate es de quien lo necesita, y a diferencia de 2006, el que lo necesita ahora es López Obrador.
Y por eso la ofensiva como en el viejo sistema: cadena nacional.
¡Venga!
RETALES

1 MESA. El domingo, después del debate y en el mismo canal, Noticieros Televisa realizará una mesa como hace seis y 12 años, en la que participarán los coordinadores de los cuatro candidatos: Roberto Gil Zuarth, Luis Videgaray, Ricardo Monreal y Luis Castro,
2 PRODUCCIÓN. El debate del domingo será el primero que produzca el IFE en su vida. Hasta 2006, la producción era de la Cámara de Radio y Televisión. Ahora, siendo del IFE, el productor del debate es de Tv Azteca, el equipo de Canal 22 y el personal de estudio de una productora privada, y
3 CUENTAS. En el primer trimestre de este año se gastó todo el presupuesto de 2012 para el subsidio a las gasolinas: 51 mil 269 millones de pesos. ¿Y ahora?
Nos vemos mañana, pero en privado.

Trascendió
Trascendió

:Que a pesar de que aumentó la actividad del volcán Popocatépetl, como lo informó el presidente Felipe Calderón en su cuenta de Twitter, hasta el momento las autoridades no han pensado en cancelar la celebración conmemorativa del próximo sábado por el 150 aniversario de la Batalla de Puebla.
De hecho, en la agenda de las actividades presidenciales se prevé que la estancia del jefe del Ejecutivo en esa entidad se extienda por dos días, con el fin de participar en los casi 24 actos programados para recordar la gesta del general Ignacio Zaragoza.
Mon Dieu!
:Que Ricardo Monreal no le avisó a Andrés Manuel López Obrador que el encuentro de los candidatos presidenciales con los electores, convocado por MILENIO, fue cancelado desde hace dos días.
Ayer por la mañana el abanderado de la izquierda dijo desconocer que ya no habría tal encuentro. Y hay que recordar que el martes por la mañana tampoco daba crédito al tuit que un día antes subió Ricardo Salinas Pliego…
:Que en el gobierno federal hay preocupación por la buena racha de Napoleón Gómez Urrutia.
Y es que saben que se está tambaleando la orden de aprehensión que se libró en su contra por un presunto desvío de 55 millones de dólares.
Por eso, alardea su defensa, es posible que Napo llegue a México antes de que termine el sexenio de Felipe Calderón.
:Que las tribus perredistas en la capital perfilan desde ahora a Esthela Damián, Vidal Llerenas y Víctor Hugo Lobo como los más serios aspirantes a encabezar la coordinación de los futuros diputados locales del PRD y, en consecuencia, la Comisión de Gobierno de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal.
El candidato de las izquierdas a la Jefatura de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, ha mantenido hasta hoy una “sana distancia” respecto a esa disputa, pero, dicen los enterados, en su momento deberá operar de forma personal el acuerdo para consensuar el liderazgo de la nueva mayoría perredista en la legislatura local.
:Que otra vez el PAN canceló de última hora una rueda de prensa, como lo hizo hace una semana cuando pretendía presentar la continuación de su estrategia contra Enrique Peña Nieto.
Resulta que este martes convocó a una conferencia del dirigente Gustavo Madero, que terminó posponiéndose para el miércoles, y después fue cancelada “hasta nuevo aviso”.


Día con día
Primer “spot” por el voto nulo
Héctor Aguilar Camín

En respuesta a mis consideraciones sobre el voto nulo (MILENIO, 24/4/12), me llegó por Twitter lo que el remitente llamó “el primer spot” favorable a esa causa.
Es un spot, en efecto, que razona el hartazgo de muchos contra la falta de identidad y el transfuguismo frecuente en los partidos políticos. La voz del spot despliega el argumento mientras en pantalla vemos la manipulación, por manos invisibles, de un cubo mágico de Rubik, ese prodigioso juguete hecho de cubitos cuadrados de distintos colores, pegados pero rotables, cuyo desafío para quien lo juega es poner las seis caras del cubo del mismo color.
Lograr esto implica muchos movimientos contraintuitivos, ajenos a la lógica lineal, de ida y de regreso, para lograr pequeños avances cuya acumulación final da los alineamientos de color buscado.
La voz femenina, joven, contenida y convincentemente airada, explica que queremos partidos limpios, claros, de ideología y programas discernibles, y políticos comprometidos con su identidad y no con el dinero. Mientras tanto, el cubo en la imagen va cambiando y capturando nuestra cabeza con el enigma de adónde va el argumento y en qué terminará la prolongada mezcla de colores que exhibe el cubo al cambiar.
El argumento termina en que queremos partidos de verdad y se los haremos sentir a los políticos votando nulo hasta que el rechazo ciudadano los transforme y los vuelva partidos verdaderos, no franquicias de políticos sin vergüenza ni convicciones.
No comparto el argumento de que votar nulo va a cambiar a los partidos, dignificándolos y purificándolos, pero el efecto del spot es hipnótico. Un ejemplo del mucho talento joven, imaginativo y convencido de su causa que hay en los votantes anulistas.
Este primer spot a favor del voto nulo me confirma la impresión de que el anulismo será un factor de importancia en la elección de julio.
Lo retuité no porque lo comparta, sino para que otros puedan hacer su propio juicio sobre los recursos de persuasión de que puede hacer gala la causa del voto nulo.

Política cero
¡Los debates no asesinan!
Jairo Calixto Albarrán

De pésimo y artesano gusto que ya no haya ni quién se acuerde de Calderón. O sea, todavía faltan algunos meses de gestión y ya simplemente nadie le hace caso a sus encendidas diatribas sobre su tema favorito, la seguridad, donde para variar no hay más ruta que la suya.
Por más que recurre a muy elaboradas parábolas para justificar sus estrategias de combate al crimen organizado, que está más organizado que nunca, nadie parece tomarlo verdaderamente en serio. Digo, 60 mil muertos no pueden estar equivocados.
Le está pasando lo que al caso Regina Martínez en Veracruz, donde la historia del asesinato de la corresponsal de Proceso en el rinconcito donde hacen su nido las olas del mar, no aparece más que extraviada en las páginas interiores de los diarios de la entidad. Parece que a ese gran patriota que es el góber Javier Duarte —un autoritario que llamaría autoritarios a los tuiteros como Salinas Pliego— lo único que lo inquieta es que en California hayan tirado a la basura una Cabeza Olmeca regalada por el gobierno veracruzano. Quizá los californianos la confundieron con un busto del ex góber Fidel Herrera y se sacaron de onda.
Pero como quiera que sea, el señor de Los Pinos no puede extraviarse así nomás en el anonimato. Ni que fuera Chepina. Digo, no llegó al poder haiga sido como haiga sido para que lo manden así nomás al rancho del Peje.
Así, el Presidente debería darle un golpe de timón a sus discursos para pedirle a García Luna Productions un montaje que le permita reposicionarse en el gusto del difícil público cautivo de las narcofosas. Primero tendría que acuñar una frase pujante para el marketing, algo como “Los debates no asesinan” o “Si tuviéramos rating, ustedes no estarían aquí”. Luego podría ponerse no amoroso, sino más cachondo que El Peje y hacer su propia versión de la Cristiada con el subjefe Diego y Fox, trepados en una combi como la del ChikiliQuadri que lleve rotulada una máxima: “Me ves y sufres”.
Y como no puede dejarse el copete, Jelipillo podría cantar goyas al estilo Peña Nieto, al fin que después de ver al candidato tricolor con un jersey de la UNAM, cualquiera diría que ya desaparecieron el examen de admisión para entrar a esa casa de estudios.
Para rematar, Jelipillo estaría obligado a armar una alianza como la que el Dorian Gel hizo con ex perredistas de la talla de Círigo, Arce y Zavaleta, para reforzar la idea de que el Preciso es tan incluyente, que está dispuesto a recibir cascajo.

Interludio
Pobres camioneros mexicanos
Román Revueltas Retes

El precio del combustible está ahorcando a los camioneros de este país, dicen. Y, miren ustedes, no pagamos por la gasolina y el diésel lo que cuestan, sino que papá gobierno agarra una parte del dinero de todos nosotros (remacho la perogrullada de siempre, estimados lectores: la administración no tiene recursos propios y no genera riqueza de manera directa, sino que gestiona simplemente la plata que nos quita a los ciudadanos; nos la birla, eso sí, de manera tan forzosa e imperativa como perfectamente legal, porque pagar impuestos, aunque no nos guste —sabiendo, por ejemplo, que nuestros representantes populares en el Congreso bicameral se asignan a sí mismos fabulosas compensaciones para redondear unos emolumentos que, de por sí, no son nada magros—, pagar impuestos, lo repito, es una obligación que deben solventar todos los ciudadanos de las sociedades civilizadas) y la utiliza con deliberada premeditación para bajar artificialmente el precio de los antedichos carburantes. Subsidio, le llaman algunos a esta estratagema aritmética con la que se mantiene más o menos sosegado al respetable; populismo, le llaman otros al arte de complacer a las masas a punta de auxilios, asistencias, ayudas, apoyos y socorros en abierta desobediencia a las leyes del mercado.
Pero, raza, para eso, precisamente para eso, existen los gobiernos, para balancear de alguna manera los supuestos desequilibrios y las innegables desigualdades que existen en el espacio social. En Estados Unidos (de América), para mayores señas, subsidian a los agricultores y eso que se supone que tienen el sistema capitalista más descarnado: que cada quien se rasque con sus uñas, promueve el liberalismo económico, y que el que no pueda salir adelante por sus pistolas, pues que no salga y que se haga a un lado para dejar pasar a los tiburones más eficientes. Pero esto no es cierto. Nadie, en ningún lugar, es tan desalmado. Somos humanos, después de todo. Muy humanos. Ah, y amorosos. Nuestros camioneros ¿quieren más subsidios? Pues, pónganse de acuerdo con Obrador.

Duda Razonable
Tres oradores, un colado y el debate del domingo
Carlos Puig

Los debates presidenciales son concursos de declaraciones, gestos, momentos que causen un efecto en los electores.
Nos confirman o desmienten estados de ánimo en los candidatos y hasta en nosotros mismos. En el reciente debate sobre los debates, si uno se distrae, podría pensar que de ellos depende la democracia, la salud de la República y el futuro de la patria. Que no sea para tanto.
A veces, muchas veces, una buena entrevista es más reveladora que un debate en el que el formato crea otras necesidades de ataque, defensa, contraataque.
Los debates, los buenos debates, son, sobre todo, saludables, y a veces muy buenos espectáculos.
A juzgar por su historia, ninguno de los tres candidatos que importan gusta demasiado de los debates. Lo de ellos son los discursos, la oratoria. En eso, me parece, están parejos.
La ventaja la tiene el otro señor, representante del partido del sindicato magisterial. No únicamente porque según dicen le gusta la polémica, su ventaja tiene que ver con que él no se juega nada demasiado serio. Todo por ganar, nada que perder —ya es representante de Elba Esther. Puede arriesgar, decir un par de irresponsabilidades, tres gracejadas, dos ocurrencias, causará la simpatía del público y no tendrá más consecuencia que la de ser declarado ganador del debate. Cosa que creo muy posible.
López Obrador es de los cuatro el que tiene más clara la sustancia de sus propuestas —lleva seis años en ello—, es el de mayor experiencia en este tipo de intercambios, aunque nunca ha estado muy cómodo en formatos constreñidos. El reloj le estorbará. Le ayudará su facilidad para construir frases, expresiones sencillas, muchas veces simplistas, pero memorables. El enigma es si el candidato del Movimiento Progresista aplicará su nuevo espíritu de amoroso o se irá con todo contra lo que llama el Prian.
Por lo que mostró en sus debates con Ernesto Cordero y Santiago Creel, Josefina Vázquez Mota no está muy cómoda debatiendo. Aunque su posición de puntera en la competencia interna la obligaba a cuidar la ventaja y ahora tendrá que referirse y retar a Peña Nieto y López Obrador. Tengo la impresión de que los candidatos hombres cuidarán no ser muy agresivos con ella y que ella tendrá mayores espacios para cuestionarlos. La mejor Josefina es la que se sale del guión, pero eso en un debate tiene sus riesgos. Por el lugar que tiene en las encuestas, pienso que es su última oportunidad para ser audaz y tener resultados que le alcancen.
La mayor ventaja de Enrique Peña Nieto es que nadie espera nada de él. La percepción de que es un desastre al improvisar, desinformado, cómodo en la burbuja, esa es su ventaja. Cualquier buen momento del priista será una sorpresa. Seguro receptor de la mayoría de ataques y cuestionamientos, su resultado dependerá de qué hace frente a sus adversarios. Nada más ridículo que intentar hacer como si no existieran. Nada más peligroso que involucrarse en el combate cuerpo a cuerpo.
Los debates políticos en México son ejercicios tan preparados, tan limitados en formato, que tienden a ser anticlimáticos. Con estos candidatos, con preguntas filtradas por representantes de los candidatos, no creo que lo del domingo nos colme de emociones.

Frentes Políticos
Frentes Políticos

EXCÉLSIOR
I. Tres visiones para un mismo fenómeno: que Josefina Vázquez Mota está en tercer lugar en las encuestas. Luis Videgaray, coordinador de campaña de Enrique Peña Nieto, aseguró que, de acuerdo con sus números internos, la panista se ubicó detrás de Andrés Manuel López Obrador, producto de la campaña negativa del blanquiazul contra el PRI. No lo ve así Roberto Gil Zuarth, el jefe del equipo de Pina, quien descalificó la medición priista y cuestionó que si presumen de ventaja entonces por qué no debaten. Ricardo Monreal, coordinador de AMLO, cree que si su candidato va escalando posiciones es por ser el hombre más congruente. ¿Con cuál se queda usted?
II. Ernesto Cordero se sumó ayer a la artillería albiazul, lanzó un “no más mentiras del PRI” e insistió, “que no nos quieran engañar”. El ex secretario de Hacienda dijo que un eventual triunfo del tricolor sería un retroceso para México. El coordinador de Asuntos Económicos de la campaña panista defendió los logros del PAN en sus 12 años de gobierno. Dijo que los priistas reaccionan así porque “son intolerantes a la verdad y la libertad de expresión y no quieren que se les toque ni con el pétalo de una crítica”.
III. Josefina Vázquez Mota agregó una idea a su eslogan de campaña. Ser diferente… “es hacer lo correcto”. Al ofrecer un gobierno que apoyará a los 17 millones de mujeres que aportan ingresos a sus hogares, afirmó que “ser diferente no es competir a ver quién dice mejor las cosas”. No. La abanderada del PAN considera que “ser diferente es cuidar nuestras prioridades: una buena escuela, la salud, la tranquilidad y seguridad, el trabajo honesto”. Sostuvo que “las mujeres podemos ser una opción diferente para gobernar”. Mensaje oportuno a 52% del padrón. No es coincidencia. Se llama pesca electoral.
IV. AMLO conquistó Tijuana y lanzó un nuevo término: el masoquismo colectivo. En una frontera panista, reiteró su petición a las televisoras para transmitir el debate en cadena nacional y se dijo “satisfecho” al haber reunido a más de 20 mil seguidores. El movimiento que encabeza, dijo, es “plural” y tienen cabida todos los sectores, empresarios, obreros, estudiantes y campesinos. Esta vez no mintió, y prueba de ello fue la participación de personajes como César Hank, hijo del empresario priista Jorge Hank Rhon y nieto del profesor Carlos Hank González. Eso sí, advirtió que si México no vota por él será porque el país padece un “masoquismo colectivo”.
V. Las cifras se multiplican. Los cadáveres van al alza en tierra de Mario López Valdez: 26 muertos reconocidos en Choix en tres días de combate; 14 en Guasave, cuatro en Culiacán, dos en Cajón de Piaxtla y dos en San Ignacio. Casi medio centenar. La violencia es irrefrenable en Sinaloa. Y Malova, dormido. Dice que los narcos no tienen el control de nada y, en verdad, sí lo tienen. Ellos gobiernan el norte del estado. Incluso, Mercedes Murillo Monge, presidenta del Frente Cívico Sinaloense y candidata a senadora por el Frente Progresista, pidió que el gobierno de la entidad no mienta, que revele el número exacto de muertos. Jura que son más.
VI. Alarma roja en Sinaloa. Ante los más recientes acontecimientos de violencia, el sector privado está aterrado, pero sobre todo indignado. Sólo las fuerzas federales hacen su trabajo para contener a los grupos de delincuentes. Las policías locales están infiltradas por el crimen organizado. El gobierno de Malova va ya a la deriva, pues fue rebasado por la situación. Como siempre, llega tarde: Mario López Valdez no descartó la posibilidad de reeditar el operativo “Cóndor” que se aplicó en los años 70 para restablecer la seguridad en Los Altos de la entidad. Se llaman patadas de ahogado. Y ya se escucha un reclamo en tierra de Malova: que se vaya.

Juegos de Poder
Televisoras y partidos: círculo de venganzas
Leo Zuckermann
EXCÉLSIOR

¿Tienen las televisoras hoy más o menos poder que hace seis años? Hago la pregunta porque, según los legisladores, la reforma electoral de 2007 era una especie de reivindicación de la clase política nacional contra los abusos que cometieron las televisoras en la elección de 2006 y que, según ellos, afectaron a todos los partidos. Lo que nunca dijeron ni el PRI ni el PRD ni los partidos chicos ni el partido ganador, el PAN, es qué hicieron las televisoras para que todos quedaran tan dolidos y con una sed de venganza. Nunca lo supimos. El hecho es que los legisladores de todos los partidos aprobaron la reforma prometiendo que ésta “emanciparía” a los políticos del poder “abusivo” de las televisoras.
¿Lo lograron? ¿Decreció el poder de las televisoras? No lo creo. Por el contrario, las veo más fuertes que nunca. Estos años hemos atestiguado su propia revancha contra la reforma. Cuando en 2009 por primera vez se implementó el “nuevo modelo de comunicación política”, las televisoras, por ejemplo, interrumpieron el futbol para trasmitir spots partidistas. El asunto causó gran revuelo.
Los pleitos han sido muchos. El IFE, de hecho, ha tenido que sancionar en diversas ocasiones a las televisoras, en particular a TV Azteca. El último agarrón se dio esta semana cuando el dueño de esta empresa anunció que sus canales no trasmitirían el debate presidencial y que, a la misma hora, pasarían un juego de cuartos de final del futbol mexicano.
La relación entre televisoras y partidos en los últimos años ha sido un círculo de venganzas. Como tú abusaste de mí, ahora yo te castigo a ti. Ah, sí, pues como tú me estás castigando, pues yo te regreso algo que te duela. Un círculo perverso que no ha beneficiado a nadie. Ni a las televisoras ni a los partidos, mucho menos al ciudadano que ha sido el espectador de una confrontación estéril.
La relación entre las televisoras y los partidos es un problema en todos los países democráticos. Unos los han resuelto mejor, otros peor. Pero en México es un desastre. Las preguntas son muchas. ¿Cómo tener una televisión competitiva que a la vez sea abierta, democrática y plural? ¿Cómo mantener una sana independencia entre el poder mediático y el político? ¿Cómo instaurar un sistema de pesos y contrapesos entre éstos? ¿Cómo evitar que un partido se apodere de una televisora o una televisora de un partido?
No hay respuestas fáciles. Dos cosas me quedan claras para México. Primero, que la reforma electoral de 2007 fracasó para equilibrar y lograr una mejor relación entre televisoras y partidos. No creo, como argumentaron los legisladores en su momento, que la reforma haya “emancipado” a los partidos de las televisoras. Tampoco creo que los partidos sean hoy más abiertos y transparentes frente a los medios.
La segunda cosa que me queda clara es que la solución de fondo a este problema es una mayor competencia en la televisión y en los partidos. El día que haya más empresas televisivas, una decisión como la anunciada por Ricardo Salinas, de pasar el futbol en lugar del debate presidencial, será irrelevante. El día que haya más partidos, o candidatos independientes, o apertura de los partidos en sus competencias internas, los ciudadanos tendrán más opciones y las televisoras se verán obligadas a abrir más espacios de información política.
Yo no tengo duda de que esto ocurrirá algún día. Gracias a la tecnología, la televisión llegará por internet y habrá múltiples opciones. Gracias a una creciente presión ciudadana, los partidos tendrán que abrirse. Pero, en lo que esto sucede, es necesario parar, de una vez por todas, el círculo de venganzas entre televisoras y partidos en México. Esto implica que Televisa, TV Azteca, PRI, PAN y PRD se sienten a negociar un acuerdo que deje satisfecho a todos. Necesitamos la cooperación de las partes, no el choque entre ellas. Porque la alternativa —seguir en un círculo de venganzas— es insostenible.


Itinerario Político
¡Democracia con anteojeras!

Ricardo Alemán

EXCÉLSIOR
Pareciera que el problema está en la tentación sistemática de las instituciones del Estado por limitar derechos y libertades ciudadanas…
Crece, de manera saludable, el debate sobre el debate. Que si al año se ven cientos o miles de partidos de futbol, mientras en el sexenio sólo se verán dos debates presidenciales; que si la democracia reclama que los ciudadanos conozcan a plenitud a los presidenciables; que si las frecuencias de televisión y radio son concesiones y, por tanto, se deben al interés público.
Que si el señor Salinas Pliego es la representación terrenal del Diablo y, por tanto, debe pedir perdón “al respetable”, en una marcha al Tepeyac, para expiar sus pecados. Que si la democracia mexicana está en vilo, porque los perversos poderes fácticos someten a las multitudes al ofensivo “pan y circo”; que si el debate es el clímax electoral en el que todos deben participar…
Con argumentos de peso —y otros no tanto— se confrontan quienes reclaman, para los potenciales electores, el privilegio de presenciar el debate presidencial —por sobre cualquier espectáculo televisivo— y los que defienden el ejercicio de libertades y derechos fundamentales, como el de seguir o no el debate, pero mantener vigentes espectáculos como el del futbol. Sin embargo, el debate del debate no llegó solo. Viene acompañado de dos bastardos que ya visitaron a la sociedad mexicana y a los electores, en los comicios de 2006: nos referimos al odio y la intolerancia, que se han filtrado al debate, sobre todo en las llamadas redes sociales.
Así, las “buenas conciencias” —sobre todo las emparentadas con las izquierdas y con su candidato presidencial— catalizaron la idea de que lo “políticamente correcto” era censurar, ofender y hasta despotricar contra las televisoras, en especial Azteca y, en particular, contra el concesionario, Ricardo Salinas.
El odio como argumento central del debate. Y, claro, el odioso Salinas Pliego hizo su parte. Pero creer que Ricardo Salinas tiene razón —como aquí lo seguimos creyendo— nos convirtió en poco menos que traidores a la patria. El odio y la intolerancia, en su mayor expresión.
Para otros, defender las libertades y los derechos elementales —como el de libre albedrío televisivo— es lo más parecido a un pecado capital, cuyo castigo es una montaña de insultos, difamaciones e improperios.
Sin embargo, pocos reconocen que el problema no está en el aparente choque entre la importancia del debate presidencial —sin duda fundamental para la democracia electoral— y el derecho a ver o no el futbol o cualquiera otro de los espectáculos televisivos, por malos o peores que resulten.
El futbol es una cultura popular metida hasta la médula de millones de ciudadanos, durante casi un siglo. La cultura democrática es una semilla que lleva apenas dos décadas de cohabitar entre el círculo rojo y uno que otro ejemplar de la clase política. De hecho, la intolerancia, el odio, la irracionalidad y el gusto, por ejemplo, por el autoritarismo, son ejemplos formidables de que la cultura democrática está en gestación fetal.
No, el problema no es el choque entre futbol y democracia; entre debate o futbol. Tampoco entre la testarudez de Salinas Pliego y el carácter social de las concesiones de televisión.
No, pareciera que el problema está en la tentación sistemática de las instituciones del Estado —partidos, Congreso e IFE, entre otras— por limitar derechos y libertades ciudadanas elementales, con el cuento del privilegio que amerita la democracia electoral.
Así, en la reforma de 2007 coartaron el derecho ciudadano de comprar espacio en medios, para expresarse sobre la contienda federal. Le impusieron a las televisoras —y más a los electores— la grosera cascada de 40 millones de spots insustanciales, al haber prohibido las campañas de contraste. ¿Y de qué sirvieron esas reformas? De poco o de nada, ya que los potenciales electores mantienen intacto el descrédito hacia partidos, políticos y candidatos.
Hoy, los mismos que inventaron la reforma electoral de 2007 —que destruyeron el concepto de IFE ciudadano— van por otras libertades. Quieren que, como caballos de carrera, los ciudadanos usen anteojeras, para ver sólo en una dirección: la del debate. Ya lograron domesticar a muchos ciudadanos en el paternalismo electoral y político. Y hoy quieren esconder el fracaso de los partidos, los políticos y los candidatos, en las anteojeras electorales. ¿O no?
¿Y dónde queda la libertad de decidir, de decir no, de rechazar un debate que ni es debate ni permitirá que se desnuden —políticamente— los candidatos? La democracia es libertad, no sometimiento.

Razones
La más aburrida de todas las batallas

Jorge Fernández Menéndez

EXCÉLSIOR
Desde aquella campaña de 1976 cuando José López Portillo fue candidato único no creo que se recuerde un proceso electoral que genere menos entusiasmo que el que estamos viviendo. Del desinterés son muchos los responsables, comenzando por una reforma electoral, la de 2007, que hizo todo para quitarle sustancia al proceso, desde el ritmo electoral (¿a quién se le puede ocurrir una veda a mitad de las campañas?) hasta las libertades a los ciudadanos. La reforma partidizó tanto las campañas, le colocó tantos candados, alejó tanto a la ciudadanía como reemplazó con una lluvia de spots la verdadera competencia. Muchos dijimos que no se podría competir con esa reforma en 2012. Los hechos están demostrando lo planteado y que ignoraron los legisladores: esa ley no está diseñada para favorecer una sana competencia electoral y acercar a la gente a la política sino para alejarla e inhibir la competencia.
Estamos muy lejos del interés y la penetración de las campañas del 88, del 94, muchos menos la de 2000 o la de 2006. Pero, además, la legislación está diseñada para que el candidato que llegue al tramo decisivo de la campaña con una ventaja importante, prácticamente sólo tenga que mantenerse, como está ocurriendo actualmente. Sin la posibilidad de acceder a espacios publicitarios abiertos, sin la posibilidad de hacer campañas de confrontación (aunque hay que reconocer que el IFE tuvo el acierto de permitir los anuncios proselitistas con ese tono), sin que los grupos sociales puedan intervenir abiertamente en la campaña, modificar las tendencias es casi imposible.
Por eso se apostó, casi como única opción, a los dos debates entre los candidatos. Hace seis años, uno de los aspirantes, López Obrador, decidió no participar en el primero  y pagó un altísimo costo político. Ahora las que decidieron no participar o hacerlo sólo parcialmente han sido las televisoras, en un contexto donde las autoridades electorales llevan desde hace meses un enfrentamiento absurdo con los medios electrónicos, endureciendo una y otra vez sus posiciones y demandas.
Quien quiera ver u oír el debate lo verá o lo escuchará, quien desee no hacerlo, tendrá otras opciones. Tampoco se esperan demasiadas sorpresas: el diseño del debate no lo permitirá y en realidad deja todo a la posibilidad de algún error muy grueso de alguno de los participantes, lo cual, la verdad, en el formato establecido, es difícil que se produzca. El problema no es coyuntural: es de fondo. Con las actuales normas seguiremos teniendo una democracia poco competitiva y prácticamente sin margen para sorpresas, donde la capacidad de operación y de recursos se impone. En esa lógica, Peña Nieto y su equipo están siguiendo, sin apartarse un ápice, su estrategia: no van a arriesgar, ni en el debate ni en ningún otro ámbito, su aparente ventaja y la verdad es que no tienen por qué hacerlo. Sus rivales tampoco han hecho o podido hacer demasiado para cambiar las cosas.
En este camino no deja de ser un poco absurdo, pero también lógico, que el principal tema electoral, hoy en día, no sea la campaña, sino el debate sobre el debate.
Más allá del G20
Entre viernes y domingo se reunirán en la Ciudad de México los integrantes del Consejo del Siglo XXI, como uno de los encuentros previos a la reunión del G20 que se realizará en junio próximo en Los Cabos. El Consejo intenta ser una suerte de espejo no gubernamental del G20, sin compromisos partidistas y con mayor libertad de deliberación y acuerdo. Como el  Consejo señala, lo que se busca con este grupo y sus deliberaciones no es sólo saber qué se debe hacer, sino también quién debe hacerlo, cuándo y cómo.Sin limitar su enfoque al programa del G20, el Consejo se centra en la sustentabilidad a largo plazo de una civilización mundial abierta, habilitada por la difusión de la tecnología, por un comercio más libre y al alcance cada vez mayor de los medios de comunicación.
Si bien no es un espacio partidista, la mayoría de los principales integrantes del Consejo son de tendencia socialdemócrata, por eso precisamente es tan importante, en esta coyuntura, donde parecieran competir los populismos de izquierda (ahí están las recientes medidas de los gobiernos de Argentina y Bolivia) con los de derecha (con los drásticos planes de ajuste de muchos gobiernos europeos), tener una visión de futuro que vaya más allá de la coyuntura.
Paradójicamente, la reunión coincidirá con la segunda vuelta de la elección presidencial en Francia, que enfrentará la posición muy conservadora de Nicolas Sarkozy, íntimamente ligado a las estrategias de Angela Merkel, la canciller alemana, con las propuestas socialdemócratas (también tímidas) de François Hollande, en una elección donde se podrían modificar muchos equilibrios políticos globales en Europa.
Será interesante como encuentro previo para el G20, pero también a unas semanas de que en México debamos definir nuestro futuro.

Arsenal
“Peña no le saca al debate”
Francisco Garfias
EXCÉLSIOR

Miguel Osorio Chong, uno de los generales en el war room de Peña Nieto, jura que en la mesa de negociación para fijar los términos del primer debate entre los candidatos presidenciales, el PRI dijo que el domingo 6 de mayo no era un buen día para realizarlo,“pero ni caso nos hicieron”.
El secretario de Organización del CEN del PRI intentaba neutralizar las versiones, alimentadas desde los estados mayores de Josefina y El Peje, en el sentido de que la decisión de TV Azteca de programar el partido de liguilla Morelia-Tigres a la misma hora que el debate trata de proteger al mexiquense.
Entre menos lo vean es mejor.
Osorio quiso dejar claro que Peña no le saca al debate ni el PRI manipuló para lograr la transmisión simultánea de la liguilla.
“Es una decisión de las televisoras a las que está totalmente ajeno nuestro candidato y el partido. Él (Peña) se va a presentar en los términos en los que dispuso el IFE. Se va a transmitir y la gente tendrá la opción de verlo o no”, puntualizó.
El enredo alrededor de la decisión de empalmar la transmisión simultánea de los dos eventos ha servido a los estrategas de los candidatos que van abajo en las encuestas para machacar en la idea de que Peña le saca al debate.
Lo presentan como el más vulnerable de los cuatro en la esgrima verbal. El mexiquense, es cierto, no es el gran orador, pero tampoco Josefina o Quadri. El Peje tiene más tablas, pero eso no le garantiza salir vencedor.
En esa estrategia, ideada para bajar la intención de voto a favor del priista, se montó ayer Ricardo Monreal, coordinador de la campaña de López Obrador, quien envió una carta al secretario de Gobernación, Alejandro Poiré.
El zacatecano invoca el articulo 62 de la Ley de Radio y Televisión para pedir al titular de la Segob que haga “uso de sus facultades” para obligar a todas las estaciones de radio y cadenas de televisión —incluida TV  Azteca— a transmitir el debate en cadena nacional.
Por supuesto que eso no va a suceder. Hasta Monreal lo sabe. En las más altas esferas del gabinete repiten como estribillo que no es un tema que le incumba al gobierno.
El diputado Carlos Alberto Pérez Cuevas, coordinador de la bancada azul en San Lázaro, tampoco dejó pasar la ocasión de atizarle al priista.
“Hablar de que Peña va a debatir sería tanto como decir que  Peña va a leer o que va a cumplir”, dijo en tono socarrón.
Ya que estamos. En el equipo de Peña Nieto dicen que las alianzas del candidato del PRI con Rosario Robles, René Arce, Víctor Hugo Círigo, Ruth Zavaleta, otrora perredistas destacados, son un “golpe directo” al corazón de Andrés Manuel López Obrador. “Es gente que antes lo apoyaba”, subrayan.
El comentario lo escuchamos en el entorno del candidato presidencial del PRI poco después de que firmó el convenio Alianza por un Proyecto de País con el Movimiento de Izquierda Alternativa, que encabeza el senador Arce. “No somos de la misma línea, pero en política se vale hacer convergencias”, puntualizan.
A René no parece importarle mucho que los “torquemadas” de la izquierda los vayan a inmolar en el altar de la traición, por apoyar no sólo a Peña Nieto, sino también a Beatriz Paredes, abanderada del tricolor para la Jefatura de Gobierno del DF. “Se darán un tiro en el pie, porque los acuerdos son una verdadera agenda socialdemócrata”, aseguró el ex guerrillero.
El convenio promueve, entre otras cosas, la revolución educativa,  el desmantelamiento de los monopolios públicos y privados, el fortalecimiento del Estado laico; la autonomía técnica del Ministerio Público, cobertura universal en salud, desempleo y jubilación. Pero también el impulso al derecho de las mujeres a decidir sobre su cuerpo, un tema en el que Peña y Paredes han sido particularmente cuidadosos.
En el acto, realizado en el Gran Fórum Coyoacán, Arce dijo que una alianza de la izquierda con el PRI hubiese sonado utópica en el pasado, pero que se fueron dejando los dogmas en el camino y la adoración a figuras dictatoriales. “Se ha apostado por una cultura democrática, donde no se hable de pueblo, sino de ciudadanos”, subrayó el senador.
¿A quién se estaría refiriendo?
Al panista Pérez Cuevas le preguntamos si va en serio su declaración de que buscará un periodo extraordinario de sesiones en el Congreso para sacar la veintena de iniciativas dictaminadas que no se aprobaron en el pleno. “Mañana hay Junta de Coordinación Política a las 12:30”, escribió en su respuesta.
Al PAN, según dijo previamente, le interesa sacar la ley contra el lavado de dinero, el Código Procesal Penal, la reforma a la Ley de Amparo, entre otras iniciativas.


Astillero
•    Neocristeros al ataque
•    Historieta religiosa
•    Activismo de sacristía
•    Anticristos y PRI callista
Julio Hernández López

La cúpula de la Iglesia católica cree llegado el momento de cobrarse presuntas deudas históricas y forzar nuevos términos de posicionamiento social y político. El más reciente lance de esa estrategia se ha dado con la difusión de la más costosa de las películas mexicanas hasta la fecha, Cristiada (su página, http://bit.ly/HHnfXH y en http://bit.ly/GFaui5 el tráiler), obra que pretende establecer una verdad histórica sobre la guerra religiosa de 1926 a 1929 a partir de una evidente fabulación abiertamente cargada al interés eclesiástico que, sin embargo, es promovida como la historia de México que te quisieron ocultar.
La historieta de aventuras épicas cuenta con la participación de Andy García, actor de origen cubano que, por ejemplo, en plática con el cantante panameño que también actúa en Cristiada, Rubén Blades, decidió que en la cinta se incluyera una entrevista que en realidad nunca sucedió entre el jefe cristero Enrique Gorostieta (personaje principal, representado por García) y el presidente Plutarco Elías Calles (dotado de una piocha jamás conocida). Ideamos la idea juntos, la planteamos y se hizo. No hay documentación de que se hayan reunido, pero tampoco de que no lo hayan hecho, explicó García en una rueda de prensa ( http://bit.ly/JfAvRl ). También dijo cómo había elaborado su interpretación del jefe cristero: Pude recabar información sobre Gorostieta y entendí que cada actor tiene un acercamiento para hacer un personaje de éstos de manera diferente, entonces hay que hacer uso de la imaginación.
Para los jefes católicos mexicanos, sin embargo, Cristiada es casi la verdad bíblica revelada. Desde las iglesias se ha organizado una promoción cinematográfica nunca antes vista. Este martes recién pasado, un filial acompañante del autor de esta columna encontró en una de las escalinatas de acceso a Plaza Universidad a una mujer y su hijo que entregaban propaganda de Cristiada e invitaban a verla en las salas cinematográficas del lugar. Relataron que habían sido enviados por los curas de su iglesia, en la delegación Gustavo A. Madero, y calcularon en unos doscientos a sus compañeros que en otras plazas realizaban similar tarea.
La cinta ha tenido notable éxito de taquilla, aunque superada por Avengers, la película de aventuras más confesas. Sin embargo, bien aprendido el fenómeno de El crimen del padre Amaro, segmentos de mando religioso iniciaron una extraña (aunque publicitariamente explicable) campaña de denuncia, sin una sola prueba firme, de un presunto intento de censura. El tono y las arengas buscan sublevar los ánimos de segmentos manipulables a partir del fanatismo para endurecer los términos de sus relaciones con los poderes, no sólo el saliente de Calderón, sino en especial de los que habrán de constituirse a partir de las próximas elecciones.
De pronto han resurgido con fuerza los gritos publicitarios de ¡Viva Cristo Rey! y se ha hablado de anticristos que pretenden doblegar a la fe católica. Isabel Álvarez de la Peza, conductora del noticiero de radio y televisión católicas ( mariavision.com ) promovió desde su cuenta en Twitter ( @isamariavision ) que se hablara de censura sin tener ni un reporte firme, demostrable de ese presunto boicot. Enseguida, @VirgenFatima advertía: Ya es tiempo de poner un alto a la persecución religiosa, ellos los anti-cristos hablan de libertad excepto la religiosa. vamos #Cristiada.
En realidad, la cinta es parte del paquete de exacerbación social que a la Iglesia católica conviene para impulsar las reformas acordadas con Benedicto 16. Libertad religiosa es la clave y para ello es necesario organizar una presión social que proporcione coartadas a los políticos desde hoy comprometidos con la cúpula eclesiástica para que aprueben las venideras adecuaciones del nuevo perfil laico establecido en la Constitución y en proceso de aprobación en los congresos locales.
Los tiempos políticos son claros: la película, produ- cida por Pablo José Barroso, a quien se menciona como legionario de Cristo (en http://bit.ly/Is30ir relata cómo la mano de la Virgen se hizo muy presente durante toda la filmación de Guadalupe, otra cinta religiosa), fue estrenada en el Aula Minor del Instituto Patrístico Agustinianum, que es uno de los centros de educación superior adscritos a El Vaticano ( http://bit.ly/KvvR0N ), tres días antes de que B16 llegara a México a reivindicar la guerra cristera al concentrar su visita en tierras guanajuatenses y postrar a la clase política y empresarial mexicana a los pies del Cristo Rey del Cubilete. Días atrás, el Congreso mexicano había culminado el proceso de aprobación de las reformas que con falsa inocencia proclaman laicidad y libertad religiosa que luego serán reglamentadas a favor del expansionismo vaticano.
A favor de ese proyecto de neocristerismo militante la clase sacerdotal está poniendo en movimiento toda su estructura social, convirtiendo abiertamente las sacristías en centros de activismo incendiario. No solamente van por la inclusión de materias de valores católicos en las escuelas, incluyendo las públicas, y la celebración de actos rituales en lugares públicos sin pedir ya hipócritas permisos nunca negados (los cuatro candidatos convalidaron esos actos al ir a la misa papal cristera); también quieren que la lucha cristera sea reivindicada en los libros escolares de texto y que el Estado mexicano reconozca sus grandísimas culpas.
Y, desde luego, la cinta pretende volcar enojo social contra el PRI, como puede verse en múltiples mensajes colocados en #Cristiada en Twitter. El propio Ernesto Cordero, rehabilitado como candidato a sustituir a la mártir Josefina en alguna estación del viacrucis electoral panista, dijo ayer, según @CNNMex , que recomendaba “ver la película #Cristiada para ver la ‘intolerancia’ del fundador del PRI. ‘Esa intolerancia no ha cambiado’”. Y, mientras los lectores tienen cuidado al abrir páginas religiosas en Internet, pues tienen más virus que las dedicadas a la pornografía ( http://bit.ly/IBlOwf ), ¡hasta mañana!


Clase Política
•    Más reveses
Miguel Ángel Rivera

Pese a sus intentos de presentar un panorama positivo, siguen los reveses para el gobierno del presidente Felipe Calderón y su partido, el PAN.
La Suprema Corte de Justicia (SCJN) concedió amparo a uno de los dirigentes más perseguidos por el gobierno federal, Napoleón Gómez Urrutia, del sindicato minero. Los ministros dictaminaron que la Secretaría del Trabajo no puede negar la toma de nota a un líder elegido por los trabajadores.
El IFE, por su parte, decidió retirar del aire el promocional del PAN en contra del PRI y su candidato, Enrique Peña Nieto.
La cosecha
En encuentro con profesores de la UNAM, donde Peña Nieto reiteró que uno de sus objetivos consiste en mejorar el sistema educativo nacional, la candidata priísta a la jefatura de Gobierno del DF, Beatriz Paredes, se manifestó en favor de una reforma constitucional para que las universidades accedan a fondos multianuales…
El candidato del Movimiento Progresista al GDF, Miguel Ángel Mancera, ofreció trabajar en una constitución política para el DF…
El gobernador de Chihuahua, César Duarte Jáquez, ordenó a la Fiscalía General del estado respaldar la solicitud de extradición del agente de la Patrulla Fronteriza de EU, Jesús Meza, quien hace casi 2 años (7 de junio de 2010) asesinó a Sergio Adrián Hernández, de 15 años y nativo de Ciudad Juárez. Este caso es considerado símbolo de las vejaciones a nuestros conciudadanos por parte de los policías fronterizos…
El Consejo Nacional Agropecuario, presidido por Juan Carlos Cortés, anunció haber invitado a los cuatro candidatos presidenciales a reuniones de trabajo con su consejo directivo para presentarles una propuesta de Política pública de largo plazo para el sector agroalimentario. La primera reunión, con el abanderado de la coalición PRI-PVEM, Enrique Peña Nieto, se efectuará el próximo lunes 7. Posteriormente, la directiva del CNA se entrevistará con Josefina Vázquez Mota, del PAN; Andrés Manuel López Obrador, de PRD-PT-MC, y Gabriel Quadri, del Panal…
El panorama negativo para el PAN también se registra en el DF. En medios de la izquierda se confía en que conquistarán la delegación Miguel Hidalgo, considerada plaza fuerte del blanquiazul. Las encuestas ubican en primer sitio a Víctor Romo, candidato de PRD, PT y MC…
También siguen las presiones contra el SNTE y su lideresa, Elba Esther Gordillo. La autodenominada organización Mexicanos Primero, que asegura haber reunido 16 mil firmas de ciudadanos, demandó que se cumpla la evaluación universal de profesores y pidió al magisterio anteponer los intereses de la educación y de México por encima de prebendas, tácticas dilatorias y mentiras…
Ante una eventual guerra sucia en su contra, el candidato al gobierno de Tabasco de la alianza PRD-PT-MC, Arturo Núñez Jiménez, sostuvo que la mejor defensa contra el embate es el respaldo de los ciudadanos.