.

Como ustedes recordarán, ya hace más de año y medio que tuve la peregrina idea de ser el administrador del edificio donde tienen su casa (claro, siempre que se cooperen con el mantenimiento, el predial, la luz y el gas). Como en todos los lugares donde hay más de una familia viviendo, los problemas entre vecinos siempre están a la orden del día. Mi agraciada torre de Babel región cuatro, no es la excepción.
El otro día que estuve repartiendo por debajo de cada una de las puertas de los vecinos una circular en la que se enlistan a los vecinos que han tenido a bien dejar de pagar el mantenimiento (de once departamentos, sólo cuatro estamos al corriente), y mientras lo hacía, no pude evitar escuchar una conversación en el que una vecina le comentaba a su abnegado marido:

–       Oye gordo, la mera verdad, la educación en este país está pésima. Los niños no aprenden nada, ni modales.
–       Sí mi vida.
–       En verdad gordo, pélame, estoy hablando en serio.
–       No mi vida, no te estoy dando el avión. Tienes toooooda la razón.
–       Los niños cada vez están más mensos.
–       ¿Tú crees mi vida?
–       Pues es lo que te estoy diciendo, gordo. La escuela debería de estar educando a los niños y no lo hace.
–       ¿Cómo que no lo hace?
–       Pues son unos patanes y no están aprendiendo nada bueno, no les enseñan valores, ni a hacer nada de provecho. Deberían de enseñarles a comportarse.
–       Estoy de acuerdo, mi vida.
Todo eso escuchaba justo cuando estaba dejando debajo de su puerta la nota que les decía que debían casi dos años de mantenimiento.
¿Cómo podré exigirle a un chamaco que organiza una fiesta en el edificio y que termina hasta las ocho de la mañana del día siguiente que no lo haga y que además, le baje a la música, no dejen los cadáveres de las chelas en el pasillo y las áreas comunes, si sus padres deben más de dos años de mantenimiento y cuando les digo que se pongan al corriente me contestan que les “vale madres”, que le haga como quiera, pero que ellos no van a pagar nada?
Creo que es un gran error que las personas piensen que la escuela es quien debe “educar” a sus moconetes y no sus propios padres. La educación se recibe en la casa y no la escuela. Los padres deben enseñar los valores y a orientar a los hijos. En cambio, la escuela se debe encargar únicamente de desarrollar y potencializar las habilidades de los chamacos, darles conocimientos mínimos pero útiles que les permitan aprender a pensar y a usar las herramientas que les están enseñando y no a ocupar gran parte del día en adoctrinarlos con choros nacionalistas disfrazados de historia nacional en la que sólo buscan que nos sintamos orgullosos de lo mediocres, corruptos, apáticos e irresponsables que somos. Si se han dado cuenta, lo que en la escuela nos han dejado de enseñar es a pensar. En su lugar, nos enseñan a memorizar, ya sea las tablas de multiplicar o los choros novelescos de que los españoles nos engañaron, nos robaron y además, se cuchiplancharon a nuestras bellas indígenas tenochcas, para que sus chilpallates representaran esa nueva “raza cósmica” de la que tanto hablaba Vasconcelos, antecesor de Pina en la SEP.
Entonces, ¿qué diablos significa que los padres y madres de familia digan que la educación en México está del nabo? ¿Se estarán refiriendo a la educación que ellos deben prodigar al frutito de sus entrañas o a la formación e instrucción técnica y pro científica que deberían estar recibiendo sus chamacos en las escuelas?
Si es la primera, les sugeriría dejar de ver la paja en la mano ajena o acudir a un psicólogo para que les permita darse cuenta que tienen una responsabilidad bastante seria, no sólo con sus moconetes, sino con la “sociedad mexicana” que tendremos que padecerlos en el futuro si es que deciden hacerse que la virgen les habla con respecto a esta responsabilidad, su responsabilidad.
Si es la segunda, tampoco me queda claro que “la ciudadanía” esté toda consciente de que los servicios formativos que proporciona el sistema educativo del país son pésimos.
En una encuesta realizada por Defoe en la que le preguntan a la gente cuáles son los principales problemas del país, sólo el 3% de los que entrevistó dijeron que es la educación. ¡Sólo 3%! Ese dato sólo me hace recordar la frase: “!Johny, la gente está muy loca, WTF!” ¿No que la educación es de los “principales problemas del país”?
Creo que en “el problema de la educación” en México contribuimos todos. En nuestras casas, orientando mal a los niños, y en las aulas, enseñándoles cosas inútiles y sólo entrenándolos para memorizar cosas que les permitirá reproducir procesos una y otra vez, pero no para mejorarlos, innovar y crecer.
¿Y los candidatos a la presidencia, lo saben?